La Verdad

Repartirán 4.200 porros en Estados Unidos el día que Trump jure el cargo

Repartirán 4.200 porros en Estados Unidos  el día que Trump jure el cargo
  • La asociación pro cannabis DCMJ lanza esta propuesta a los ciudadanos para llamar la atención del presidente electo

La DCMJ (Coalición de la Marihuana del Distrito de Columbia) acaba de lanzar un llamamiento en su página web dirigido a todos los ciudadanos de Washington. Esta asociación, que busca la legalización total de la marihuana en todos los estados de EEUU, cita a la población a las ocho de la mañana del próximo 20 de enero en una plaza de la ciudad para «tomar café o té y ver el desfile». Después, presenciar la investidura de Donald Trump.

A las eso de las 10 de la mañana estaría previsto que empezara el acto de investidura del presidente electo. La DCMJ repartirá 4.200 porros de marihuana durante esa mañana que deberán ser encendidos en el minuto 4:20 del discurso de Donald Trump. La intención es llamar la atención del que va a ser presidente del país y hacerle ver que la legalización de la marihuana tiene a mucha gente a favor.

Los representantes de la DCMJ temen que el nuevo gobierno republicano invalide el último referéndum del 8 de noviembre, donde se votó a favor de la legalización de la marihuana en los estados de California, Massachusetts y Nevada; otro tres, Oregon, Washington y Colorado, ya permiten el consumo y cultivo personal desde hace algún tiempo.

La elección de que sean 4.200 los porros repartidos y que sea en el minuto 4:20 cuando se enciendan estos, no es aleatoria. El numero 420 es un código que representa el consumo de cannabis en Estados Unidos y corresponde también a la fecha en la que se celebra el Día Mundial de la Marihuana, el 4/20 (20 de abril).

En su llamamiento para el próximo 20 de enero, la DCMJ asegura que los porros repartidos están cultivados de forma legal en Washington DC. Sus campañas y manifestaciones suelen hacerse muy virales, el pasado verano, miles de personas se unieron con un porro hinchable de 15 metros a las puertas de la Casa Blanca.