La Verdad

Una médico se examina de las oposiciones tras dar a luz para conseguir una plaza fija

Hospital Gregorio Marañon de Madrid
Hospital Gregorio Marañon de Madrid / Efe.
  • «Salí del paritorio con la anestesia epidural y no llegué ni a pasar por mi habitación, me fui directamente a hacer el examen», indica Carmen Truyols

Conseguir una plaza fija en un hospital es todo un reto para los profesionales de la salud que cada cierto tiempo se presentan a las oposiciones. En esta ocasión, ha sido todo un récord para una médico anestesista de la Comunidad de Madrid que fue al examen tras dar a luz para no perder la convocatoria, pese a que una semana antes del examen, que se celebró este sábado 26 de noviembre, avisó de que podía ponerse de parto sin que se le diera otra solución.

Carmen Truyols, de 32 años, ha denunciado que ha sido obligada a presentarse al examen para optar a una plaza fija justo después de dar a luz. «Salí del paritorio con la anestesia epidural y no llegué ni a pasar por mi habitación, me fui directamente a hacer el examen. De hecho, los médicos tuvieron que darse prisa para que llegara al examen», ha explicado a Europa Press.

Truyols es especialista en Anestesiología y Reanimación y, tras los cuatro años de residente por haber aprobado las oposiciones, lleva tres años encadenando contratos temporales con la Comunidad de Madrid en calidad de «trabajadora eventual». «Firmo contratos cada seis meses o cada año, pero he llegado a firmar contratos para dos meses», indica.

Cuando se inscribió al examen (junto a otras 650 personas) para acceder a una de las 45 plazas fijas, avisó al tribunal de la oposición de que estaba embarazada de 39 semanas y media y que podía ponerse de parto en cualquier momento. «Me dijeron que no había ninguna solución y que lo único que se podía hacer era mandar a alguien al hospital para que me examinara --asegura--. Una de las miembros del tribunal me dijo que sentía vergüenza y que ella también era madre, pero que no hay ninguna posibilidad más establecida».

Por lo que, tras dar a luz a un varón en el Hospital Gregorio Marañon de Madrid, le suturaron, le sondaron y le enseñaron el bebé y, acto seguido, le llevaron a un aula aislada dentro del hospital para hacer el examen «a pesar de no haber dormido, no poder mover las piernas por efectos de la anestesia y de sangrar, como es normal en las primeras horas después del parto».

«No me parece justo tener que presentarte a un examen tan importante así... no había dormido, ni comido, ni estaba en las mismas condiciones que mis compañeros. Tuve que abandonar a un recién nacido durante tres horas, no le pude dar el pecho. En un país en el que intentamos hablar de igualdad laboral, conciliación, maternidad... es vergonzoso exponer a las mujeres a una situación tan sumamente injusta», ha denunciado.

Por su parte, la Conserjería de la Sanidad de Madrid ha declarado que «se cumplió con la ley» y que antes del examen se le preguntó a Carmen Truyols si estaba en condiciones de hacerlo y ella respondió que sí. Y es que claro, este es el primer examen que convocan desde la crisis y los últimos de este tipo fueron en 2010, por eso, no podía dejar pasar esta oportunidad.