La Verdad

El Gran Wyoming confiesa que perdió la virginidad en Ámsterdan

Gran Wyoming
Gran Wyoming / Virginia.M.Chico
  • Juan Miguel Monzón ha publicado su tercer libro '¡De rodillas, Monzón' en el que cuenta cómo vivió la dura enfermedad de su madre y los detalles de su primera vez

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Nunca es tarde para retroceder en el tiempo. El Gran Wyoming lanza este martes, 18 de octubre, ¡De rodillas, Monzón!, el primer volumen de su autobiografía en el que habla de su infancia y adolescencia. Además de recordar cómo vivió la dura enfermedad mental de su madre y desvela los detalles de cómo perdió la virginidad.

"La primera imagen que recuerdo de ella es entrando en casa con unos tebeos en la mano. Nos dio uno a cada uno. Venía del 'sanatorio', que era como llamamos siempre en mi casa al hospital donde estaba ingresada", escribe Juan Miguel Monzón, que asegura en un fragmento publicado en Vanitatis que no fue fácil para un niño de cinco años entender las "visitas" que su madre hacía a su propia casa.

"Te decían que estaba mala, pero tú la veías bien. No se prodigaban en explicaciones, por otro lado imposibles, porque tampoco los adultos entendían ni entienden el proceso de la depresión", agrega. "La medicación fue aumentando y empezaron con tratamiento de 'electroshock'. Nunca se recuperó. Sufrió un deterioro progresivo que la incapacitó del todo", finaliza.

Perder la virginidad

El Gran Wyoming se caracteriza por no tener pelos en la lengua y no ha dudado en relatar anécdotas de su adolescencia y sobre cómo descubrió su sexualidad. El presentador de 'El Intermedio' cuenta que él y sus amigos fueron a Holanda con el objetivo de perder la virginidad. "El padre de mi amigo, que se llamaba Paco, se acercó antes de partir el tren y nos dijo: 'Usad siempre condón'. Yo me quedé muy cortado porque parecía que nos había leído el pensamiento", confiesa. "Teníamos más hambre que el pavo de una rifa", cuenta entre risas..

Perder la virginidad puede ser lo más bonito, pero también puede ser algo desagradable de recordar. Y es que detrás de cada primera vez se esconden muchas historias.

Wyoming define su primera vez cómo "bochornosa". "No conseguí que el pene alcanzara una consistencia suficiente y, como estaba cantado, en cuanto conseguí entrar, después de mucha maniobra, me corrí como un tonto. La chica se quedó esperando, porque, claro, yo había disimulado el orgasmo, y cuando se percató de que ya había terminado exclamó algo parecido a 'shit', pero en holandés", asevera.

La joven, quien quedó estupefacta, salió rápidamente e la habitación. "Abochornado, permanecía callado cuando regresó. Me dio las buenas noches, se giró dándome la espalda y se durmió. Yo lo agradecí, no estaba para muchas explicaciones", sentencia.

Juan Miguel Monzón siempre tendrá objetivos en la vida y todavía le quedan muchos por cumplir, como por ejemplo, dejar de hacerse fotos con las fans. «Si sólo me quedara un minuto de vida, y yo le pidiera algo de piedad a la persona que me pide una foto para poder vivir en paz mis últimos momentos, estoy convencido de que me la negaría».