La Verdad

Una mujer lleva 40 años sin sonreír para evitar las arrugas

Tess Christian
Tess Christian / Daily Mail
  • Tess Christian, ciudadana británica de 50 años, ha pasado los últimos cuarenta años de su vida sin sonreír para mantener su aspecto juvenil

'Para presumir hay que sufrir'. Tess Christian, ciudadana británica de 50 años, se lo ha tomado al pie de la letra, ya que afirma que ha pasado los últimos 40 años sin sonreír con el único objetivo de mantenerse joven. Muchos estudios señalan que la risa mejora la salud de los seres humanos, pero Tess Christian por lo visto ha interpretado el mensaje de otra forma, ya que ha optado por evitar la risa como elixir de eterna juventud.

Sus amigos la llaman la "Monalisa". No debe ser fácil para estar mujer asistir a reuniones sociales, como cuando cada viernes se reúne con sus amigas en un restaurante y tiene que permanecer seria frente a todas las bromas, carcajadas y risas que surgen en el trasfondo normal de una conversación. Tess no carece de humor, pero durante casi 40 años ha tomado una decisión consciente de no reír o sonreír, incluso en acontecimientos claves como el nacimiento de su hija. Esto se debe al pensamiento de Tess, que cree firmemente que el mantenimiento de una cara de póquer perenne es una forma crucial para mantener su apariencia juvenil.

"Yo no tengo arrugas porque yo mismo me he entrenado para controlar mis músculos faciales", dice Tess. "Todo el mundo se pregunta si he tenido Botox, pero nada por el estilo, y sé que es gracias al hecho de no reírme o sonreír desde que era un adolescente. Simplemente he aprendido a controlar muy bien los músculos del rostro, por lo que nunca he tenido que acudir al uso de productos químicos y médicos. Solo sonreí durante la infancia, pero después me negué conscientemente a ello". Y los resultados le satisfacen a pesar de la seriedad impuesta en su rostro, "Mi dedicación ha dado sus frutos. Ahora no tengo una sola línea en la cara. Mis esfuerzos se ven recompensados: no tengo ninguna arruga. Ninguna crema para la cara puede proporcionar este efecto. Sí, soy vanidosa y quiero seguir siendo joven" explica la británica con naturalidad

Algunos expertos y famosos corroboran la eficacia de esta técnica. POr ejemplo, Kim Kardashian, de 34 años, ha admitido que trata de “no sonreír o reír mucho, ya que causa arrugas". Expertos como el dermatólogo Nick Lowe dice: "Puede ser una técnica eficaz anti-envejecimiento. Sin duda, hay algunas actrices que han recapacitado sus expresiones faciales para este fin. "Las arrugas aparecen debido a la creciente constante de la sonrisa y de las líneas de la frente por los músculos de la cara, lo que dobla el tejido conectivo de debajo de la piel. Si usted puede entrenarse para minimizar sus expresiones faciales, usted no conseguirá tantas líneas", afirma el doctor.

La decisión de Tess no comenzó como un dispositivo anti-envejecimiento, sino que forma parte de un hábito de la infancia, por la escuela católica a la que asistía. "Las monjas no eran alegres, no les gustaba que los niños sonriesen. Siempre me dijeron que borrara la sonrisa de mi cara. Así que aprendí a no sonreír ", dice Tess. En el momento en que cumplió diez años, se dio cuenta que esa expresión sombría le convenía. "Si sonriese desarrollaría grandes mejillas de hámster. Busqué en la vieja escuela de iconos de Hollywood como Marlene Dietrich en busca de una inspiración; ella nunca sonrió y me encantó su glamour”.

¿Merece la pena dejar de lado una de las mejores cosas de la vida, la risa, por un rostro más juvenil? ¿Vale realmente ese sacrifio? Tess, que trabaja como profesora de cocina para una empresa de productos vegetales, cree que sí. "No soy miserable. Amo la vida. Simplemente no siento la necesidad de mostrar una sonrisa permanente en la cara". El escritor, orador y humorista estadounidense Mark Twain, autor de 'El príncipe y el mendigo' o 'Las aventuras de Tom Sawyer', dijo: "Las arrugas únicamente indican donde han estado las sonrisas". En el caso de Tess Christian, será más difícil de descubrir.