http://static.laverdad.es/www/menu/img/feria-murcia-desktop.jpg

Más mujeres en el Gastrovin

Clientes aguardan su turno para probar las tapas de minihamburguesas del Restaurante Cánovas .
Clientes aguardan su turno para probar las tapas de minihamburguesas del Restaurante Cánovas . / Nacho García / AGM

Los restaurantes y bodegas participantes agradecen el buen arranque de la feria y confían en un repunte de público de cara al fin de semana

MARÍA AGUILARMurcia

Con la atmósfera de júbilo y sosiego que solo puede dar una copa de un buen vino se están desarrollando los primeros días de la XV edición de la Feria del Vino y la Gastronomía de Murcia, Gastrovin. El certamen, instalado en los jardines del Malecón, junto a Los Huertos, cuenta con la presencia de 50 restaurantes y bodegas. Para degustar los productos que ofrecen cada uno de los expositores es necesario hacerse con un tique, de 11 euros, que incluye tres vinos, tres tapas, una cerveza y un comodín.

El presidente de la asociación La Sacristía, encargada de organizar la feria, Mateo Párraga, asegura que esta edición se está caracterizando por el diálogo. «La gente va a pedir sus vinos o sus tapas y se va al centro del recinto a dialogar. Estamos muy a gusto con este estilo que ha tomado la feria», afirma Párraga.

Además de las conversaciones, los representantes de las bodegas comentan que este año han notado un especial repunte de la gente joven que se acerca a sus mostradores y de la gran cantidad de mujeres que se han rendido a los encantos de estos caldos. «Antes venía el marido con la mujer y él bebía vino mientras ella le miraba. Ahora son las mujeres las que vienen a probarlos y estamos viendo que, de cada hombre, hay unas cinco mujeres», comenta Antonio Jiménez, comercial de Bodegas San Isidro.

Con este cambio de público, las bodegas están también notando un viraje en cuanto a la demanda, que sustituye en algunas marcas a los clásicos tintos por vinos claros más refrescantes y dulces. «Son vinos parecidos a una cerveza. De hecho, está llegando gente incluso de 19 o 20 años que empieza a echar a un lado los Lambrusco y a pedir vinos de la Región», señala José María Albaladejo, responsable de Bodegas Capel.

Estos vinos, por supuesto, no pueden ser catados si no es con una buena tapa que los acompañe. Por eso, en el recinto de la feria tienen cabida gran número de restaurantes con diferentes ofertas culinarias y muestras gratuitas cada noche. Restaurante Cánovas, Rincón Huertano o Las Viandas son algunas de las opciones a degustar junto con un buen vino.

Tirón de Moros y Cristianos

A pesar de que la mayoría de bodegas y restaurantes coinciden en que los primeros días no han sido tan fuertes en afluencia como el año pasado, confían en que a lo largo de la semana vaya aumentando. «El domingo hubo menos gente, pero a partir de la inauguración de los Moros y Cristianos esperamos más gente», comenta Encarna Guirao, administradora de Bodegas Carchelo.

Otros, como los responsables de Juan Gil, aseguran no haber notado un menor número de visitantes y tener sus expositores siempre llenos. «Nuestros vinos ya tienen un nombre y son conocidos por todo el mundo», afirma Antonio Caravaca, comercial de Bodegas Juan Gil.

Esta feria, que parece haber sido tomada ahora por las mujeres, consta además de marcas de cerveza regionales que tampoco se quedan atrás en cuanto a popularidad. Es el caso de Yakka, fabricada artesanalmente y con una más que amplia variedad entre sus zumos de cebada que no deja indiferente a cuantos se animan a probarlas.

Fotos

Vídeos