El Foro de Davos avisa del riesgo de la crisis catalana para la economía

El presidente y miembro del consejo de dirección del Foro Económico Mundial, Børge Brende/EFE
El presidente y miembro del consejo de dirección del Foro Económico Mundial, Børge Brende / EFE

Advierte del peligro del «auge del populismo» en países occidentales y también señala al proteccionismo como freno a la recuperación

David Valera
DAVID VALERAMadrid

Los ecos de la crisis de Cataluña llegan hasta el Foro Económico Mundial que se celebra en la ciudad suiza de Davos y que reúne a partir de la próxima semana a importantes empresarios y mandatarios. El informe sobre los riesgos de la economía en 2018 publicado este miércoles resalta el «auge del populismo» como uno de los grandes peligros que amenazan la economía de los países occidentales. En ese sentido, el documento afirma que «la polarización entre grupos con diferentes herencias culturales o valores parece que seguirá siendo una fuente de riesgo político en los países europeos». Y entre ellos cita el caso de España, junto al de Polonia y Hungría.

No es la primera vez que la incertidumbre generada por el desafío independentista en Cataluña aparece en un informe de un organismo internacional. Ya ocurrió en el último análisis de previsiones publicado por el FMI en el que alertaba del riesgo para la economía española de las tensiones provocadas por el secesionismo. Ahora, la referencia del documento del Foro de Davos es más genérica y englobada en los movimientos que identifica como populistas.

De hecho, recuerda que los conflictos relacionados con la «identidad y la comunidad siguen provocando dislocaciones políticas en muchos países y alimentan cada vez más las tensiones transfronterizas». Esa amenaza, que también identifica en los resultados electorales de Alemania y Austria con el ascenso de la extrema derecha, añade incertidumbre a la evolución de la economía. La preocupación por esta situación se demuestra en una encuesta entre los expertos que acuden al encuentro de Davos en el que el 93% espera un empeoramiento de las fricciones políticas o económicas entre las principales potencias durante este año.

En cualquier caso, el informe constata la recuperación de la economía diez años después del inicio de la crisis. Así, destaca que los indicadores económicos «sugieren que el mundo finalmente está volviendo a encauzarse» tras una década marcada, primero por la recesión, y luego por un crecimiento bajo. Sin embargo, advierte que este escenario más positivo no debería hacer olvidar algunos retos que debe abordar la economía. Así, distingue entre amenazas tradicionales y otras de nuevo cuño. En el primer grupo destaca el crecimiento de la deuda, especialmente en China. También las «tensiones continuas en el sistema financiero global» con un problema añadido de rentabilidad por la política de bajos tipos de interés llevada a cabo por los bancos centrales.

Nuevos desafíos

Entre los desafíos más nuevos se cuenta «el limitado poder de las políticas aprobadas» para responder a una nueva crisis. También apunta a las disrupciones causadas por la intensificación de la digitalización y la acumulación de presiones proteccionistas en un contexto de políticas nacionalistas.

De hecho, el informe no duda en señalar a la administración estadounidense de Donald Trump como impulsora de ese proteccionismo y alerta de que una de las instituciones en las que se «intensificarán» los problemas será la Organización Mundial del Comercio (OMC). Así señala que EE UU ha bloqueado los nombramientos al órgano de apelación del organismo. «Un debilitamiento de la arquitectura institucional del sistema de comercio mundial crea riesgos más allá de una nueva ralentización del comercio y el crecimiento», señala el texto.

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