La UE asume la responsabilidad de la resolución del Popular

Logotipo del Banco Popular en su sede de Lisboa./Rafael Marchante (Reuters)
Logotipo del Banco Popular en su sede de Lisboa. / Rafael Marchante (Reuters)

Bruselas se reafirma en su decisión e insiste en hablar de «éxito» pese a las muchas demandas judiciales que se avecinan

ADOLFO LORENTEBruselas Corresponsal

El terreno de la hipótesis comienza con una pregunta clave: ¿Los propietarios de los platos rotos tienen derecho a ser recompensados? Si es así, habrá que decidir el cuánto y, sobre todo, quién apoquinará con los destrozos de la vajilla del Banco Popular, de su resolución y venta por sólo un euro al Santander. La batalla legal no ha hecho más que comenzar, pero en lo político, el Gobierno busca disipar los fantamas que sugieren que pese a lo prometido, los contribuyentes quizá tengan que asumir parte del coste de las potenciales indemnizaciones a través del Fondo de Resolución Ordenada Bancaria (FROB).

Desde Bruselas, el ministro de Economía, Luis de Guindos, salió al paso de los rumores e insistió, tajante, que la cadena de culpas está muy bien definida: «Hay un supervisor único, que es el BCE, y una Junta Única de Resolución que se encarga de las resoluciones o liquidaciones de los bancos. Y ellos han sido los responsables», zanjó en un intento de poner la venda sobre el FROB antes de una posible herida. «La norma es muy clara y busca que los contribuyentes no paguen los problemas de los bancos y el Popular es un modelo para futuras actuciones», recalcó.

Horas más tarde, el vicepresidente del Euro de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, lanzó un capote a Madrid dentro del escaso margen político y legal que tiene dada la complejidad del asunto. «En relación a potenciales casos judiciales, no vamos a especular. Desde un punto de vista legal, las decisiones de resolución son actos de la UE y pueden ser impugnadas dentro del marco de los Tratados de la UE, y en este caso sería el Tribunal de Justicia de la UE el que tendría que decidir sobre esas impugnaciones». Quizá suene a obviedad, pero cuando el debate es si el culpable es el FROB o Bruselas, asegurar que se trata de «actos de la UE» es todo un balón de oxígeno.

Como es lógico, las defensas de los afectados buscarán disparar a todo lo que se mueva a la espera de que suene la flauta. Que si el FROB porque fue el que ejecutó la decisión de resolver y vender el Popular por un euro; que si la JUR porque fue la que la tomó; que si el BCE por concluir que había un problema de liquidez irreversible; que si la Autoridad Bancaria Europea por diseñar unos test de estrés ‘mejorables’; que si el Banco de España por no ver los problemas a tiempo... Y todo ello por no hablar de los gestores. El abanico es amplio en un caso que, de momento, sólo se escribe en condicional.

Versión no confidencial

Hoy se ha hablado y mucho del Popular en Bruselas. Por la tarde, al término del consejo de ministros de Finanzas de la UE (Ecofin), compareció en la comisión de Economía del Parlamento Europeo la presidenta de la Junta Única de Resolución, la alemana Elke Konig. Y lo hizo para reafirmarse en lo hecho hablando sin tapujos de «éxito». «Ha sido un caso de manual que ha demostrado la efectividad del marco de la UE», recalcó. «Nosotros decidimos la resolución y los colegas españoles actuarón», matizó para evitar dudas sobre el FROB.

«En el caso del Popular, cumplimos exactamente lo que dicen las reglas. No ha habido contagio en los mercados, los contribuyentes y los depositantes quedaron protegidos, y el banco abrió al día siguiente», se felicitó. Eso sí, desveló que de momento no tienen intención de publicar el informe independiente de Deloitte sobre el que se basó su decisión.

Fueron muchas las críticas recibidas por parte de los eurodiputados españoles, pero Konig insistió en que no había otra salida después de que el BCE decretase que no tenía liquidez para abrir el 7 de junio. Respecto al precio de 1 euro, aclaró que es un proceso en el que hay un vendedor y un comprador y éste, el Santander, ofreció eso. Por cierto, fue el «único» que pujó hasta el final. En lo que sí fue más crítica fue en todo lo relacionado a la banca italiana llegando a pedir incluso un cambio en la normativa europea de las ayudas de estado para evitar que los contribuyentes acaben pagando. Pero de verdad, no como ha ocurrido en Italia. Eso sí, se redpetaton todas las reglas.

También hoy, la JUR ha publicado la versión no confidencial de su decisión. Consta de 24 páginas y explica al detalle toda la base jurídica empleada y la cronología de lo sucedido aquellos días. Explica, por ejemplo, que la liquidez de emergencia del BCE no llegó hasta el día 5 de junio, apenas 48 horas después de que se ordenase la resolución de la entidad en la madrugada del día 7. ¿Cuánto se dio? ¿Por qué no se dio más? ¿No había colateral suficiente? ¿Por qué ese colateral se infravaloró? Siguen siendo muchos los interrogantes y la gran mayoría no se resolverán hasta que el asunto llegue a la justicia.

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