El Mar Menor se vuelve a llenar de 'cuchillos'

Regata El Vivero para latinos de 21 palmos disputada el año pasado/Paco Milla
Regata El Vivero para latinos de 21 palmos disputada el año pasado / Paco Milla

La declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial relanza la vela latina, que este año tendrá un campeonato autonómico con un calendario de ocho regatas

Paco Lastra
PACO LASTRAMurcia

El Bartolomé', '2 de Mayo', 'San Antón', 'Illeta', 'El Luiso', 'Perla Negra' y el 'San Francisco' juegan en otra división desde que el pasado 31 de enero el Consejo de Gobierno aprobara la propuesta de la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente de declarar como Bien de Interés Cultural Inmaterial la vela latina y los oficios y saberes relacionados con su práctica.

La resolución del Gobierno Regional está justificada por la singularidad de la vela latina, «ya que no existe en la Región otra manifestación similar que aúne destreza, conocimiento de la carpintería de ribera tradicional y relación íntima con su medio natural». También destaca su autenticidad, «ya que ha sido utilizada durante siglos en la costa regional, ceñida en la actualidad al Mar Menor y la dársena de Cartagena».

La vela latina está recuperando protagonismo. Estas embarcaciones de vela de cuchillo están ganando presencia en el calendario oficial de regatas de la Federación Regional de Vela. Pero, ¿quiénes están detrás de este empujón que se está dando a una tradición tan vinculada al litoral murciano?

«La Asociación Marítima Estrella Polar, que preside Víctor Moreno, y la Asociación de Amigos de la Vela Latina, junto con la Federación de Vela de la Región y el Servicio de Patrimonio histórico de la Comunidad, trabajamos para que se iniciara el expediente que ha llevado a esta declaración BIC y esperamos que se desarrolle una normativa subsidiaria para el cuidado y mantenimiento de este importantísimo patrimonio de todos los murcianos», dice Emilio Gil Pagán, vicepresidente de la referida asociación marítima y vocal y responsable de la vela clásica de la federación. Gil añade que, en la actualidad, la Región tiene una flota patrimonial de 58 embarcaciones, «lo que nos posiciona como la comunidad con más barcos BIC en activo».

Los barcos de vela latina de la Región de Murcia eran muy variopintos en eslora, aunque muy similares en su construcción y formas náuticas, «ya que pocos carpinteros de ribera eran capaces de construirlos a la antigua usanza, de ponerlos en quilla; es decir, construirlos a partir de la quilla sin molde ni modelo, y entre ellos respetaban un estilo constructivo muy reconocible».

Para que puedan competir, desde la federación de vela han tenido que caracterizarlos y normalizarlos, dividiendo sus clases y atendiendo, sobre todo, a la eslora de los mismos. «Para las medidas de los barcos usamos el palmo castellano, equivalente a 21 centímetros». Así las cosas, en la actualidad hay tres clases de barcos de vela latina: de 21, de 42 y de 33 palmos.

21 palmos (4,41 metros de eslora)

Rivalidad entre el CN Santa Lucía y el CN Los Nietos

Las regatas de estos barcos se han venido disputando, históricamente desde los años de la postguerra española, entre el Club Náutico Santa Lucía y el Club Náutico Los Nietos, tradición que se ha conservado hasta el presente. El cartagenero Club Náutico Santa Lucía realiza más de veinte eventos cada año. En la actualidad el CN Cabo de Palos ha retomado también estas regatas.

El campeonato autonómico es la Copa Federación, que consta de ocho pruebas repartidas por distintos clubes. «Esta clase es como la fórmula 1 de los latinos. Son embarcaciones rápidas y rabiosas. Con ellas es difícil navegar si no es con marinería experimentada y un patrón conocedor de la clase. Tenemos una flota importante de unos treinta barcos», dice Gil Pagán.

42 palmos (8,82 metros de eslora)

Una flota centenaria casi al completo

De la existencia de estos latinos existe constancia desde principios del siglo XX. Estaban dedicados a las labores de pesca en el Mar Menor, la costa murciana y la costa africana del Protectorado español. Según Víctor Moreno, barcos de esa época que todavía navegan en activo son el '2 de Mayo' (1910), construido por Francisco Pinto para el armador Carrión de Los Alcázares, propiedad de Tomás Maestre, y en la actualidad patroneado por Miguel Ángel Celdrán; el 'Bartolomé' (1912), de Manuel Antón, patroneado por Pedro Román Colomer, en el año de su centenario; el 'San Antón' (1916), propiedad de los Conejo, de San Pedro del Pinatar, barco de pesca que fue adquirido por Eduardo Gallego en la década de los 90 para la práctica de la vela latina. Actualmente es propiedad de la Fundación Isla Ebusitana y este año vuelve al Circuito de Vela Latina Mar Menor, de la mano de Antonio Lorente, del Círculo Vélico de la Casa Barnuevo en Santiago de la Ribera.

Uno de los buques insignia de esta clase es el 'Illeta' de la Armada española, que patronea Vicente Martínez-Esparza. En esta clase también destacan el 'San Antonio' (1924), del Club Náutico Santa Lucía, patroneado por José Montiel, y el 'Sur', el barco más moderno de toda la flota, que, al igual que el '2 de Mayo', ya en el año 1910, fue un barco concebido solo para competir en regatas. El último está cedido al Club Náutico Cabo Palos, lo patrocina Costa Cálida-Mar Menor y su patrón es Emilio Gil Pagán. La flota, de casi una docena, es casi toda centenaria.

33 palmos (6,93 metros de eslora)

Esta clase está compuesta por 18 embarcaciones

Es la benjamina. Desde 2016 se viene celebrando esta nueva categoría federada con una embarcación típica del Mar Menor conocida como laúd. Francisco Javier Olmos, 'El Luiso', conserva uno de los más antiguos. El Club Náutico La Puntica e Ignacio y Salvador Barnuevo se organizaron para fundar esta clase, que empezó a organizar regatas en la zona norte del Mar Menor, a la que rápidamente se sumaron los barcos de 33 palmos de Los Nietos, aportados por José María Garcia Carreño, así como los barcos de la isla del Barón, de Gonzalo Quijano y Carlos Navarro. Este último, con 93 años, es el patrón decano de la vela latina marmenorense. También está el 'San Francisco' (1920), del poblado de pescadores de Escombreras, cuyo armador es el veterano Cristóbal Acosta y en la actualidad patroneado por sus nietos. La flota en esta clase está compuesta por 18 embarcaciones.

La federación murciana ha puesto el ojo en la vela latina y trabaja en proyectos más ambiciosos, en los que quiere involucrar a clubes de Cataluña, Canarias, Mallorca, Galicia y Valencia, comunidades en las que la vela latina también tiene arraigo.

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