BALONCESTO

El UCAM clama por la jugada de las mil infracciones

Ibon Navarro parece no creerse lo que está viendo en el choque jugado contra el Real Madrid./Javier Carrión / AGM
Ibon Navarro parece no creerse lo que está viendo en el choque jugado contra el Real Madrid. / Javier Carrión / AGM

Un error en cadena de los árbitros al final del choque ante el Madrid aleja a los de Navarro del 'playoff'

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

El UCAM no está sentenciado en su pelea por estar en el 'playoff', pero ha quedado muy debilitado de esta lucha por la que hace tres semanas dependía de sí mismo. Hace dos ya se veía casi obligado a sorprender a uno de los dos grandes que esperaban en el camino: el Baskonia, y el pasado sábado al Real Madrid, pero ninguno de los dos ha llegado a hincar la rodilla ante los murcianos. En Vitoria, donde el Baskonia solo se ha dejado vencer dos veces en esta temporada, el UCAM tuvo en las manos de Clevin Hannah la disposición de cambiar el resultado final. El base, que venía de anotar dos triples en el último minuto, decidió jugarse su agonizante último lanzamiento también por valor de tres puntos, pero no entró; además, hubo un claro contacto del rival Matt Janning. «Falta clarísima», dijo Ibon Navarro. La sanción de la falta habría dado, con el reloj a cero, tres tiros libres a un jugador con un 90% de acierto desde la línea personal. La posibilidad de perder, empatar o ganar el partido, en poder del jugador más 'caliente', pero ninguno de los tres árbitros consideró que hubiera falta.

No es habitual verse en el Buesa Arena con balón para ganar el partido. No al menos para el UCAM, que solo ha ganado allí en una de sus veinte visitas. Tampoco llegar con vida al último suspiro contra el Real Madrid, que solo ha claudicado dos veces en Murcia, y de nuevo se ganó ese derecho un UCAM que dejó en 63 puntos al equipo blanco, su anotación más baja de una temporada en la que ya ha disputado 67 partidos.

Resultados

Sin embargo, otra vez dio que hablar la última jugada. Otra vez fue Trey Thompkins quien ejerció de inmisericorde verdugo contra el UCAM, pero esta vez su canasta ganadora llegó tras diferentes irregularidades que el trío arbitral no atinó a ver o a sancionar.

«Cara de gilipollas»

Por eso, Ibon Navarro fue especialmente explícito en la rueda de prensa posterior al choque. «Seguimos con la cara de gilipollas que llevamos desde Vitoria». El desarrollo de los acontecimientos justifica el enfado del técnico. Con 2,6 segundos en el reloj, el Real Madrid sacaba de banda, encontrando a Thompkins en el poste bajo. El ala-pívot recibió de espaldas a la canasta, se giró, botó y encaró la canasta. Hasta ahí, el reloj seguía marcando 2,6 segundos, y solo cuando el balón estaba a punto de salir de las manos del jugador es cuando comenzó a correr.

Una responsabilidad que no es de la mesa de anotadores, sino de los árbitros, que son quienes activan el reloj desde la petaca que cargan en su cinturón. Desde la inocencia, se puede creer que un aparato que no había fallado en todo el partido lo hiciera justo en ese momento, pero «no sé qué pensar», dice Ibon Navarro. La correcta activación del cronómetro habría dejado al UCAM más tiempo para su último tiro, pero no es lo único que empaña la canasta de Thompkins.

La irregularidad más evidente, su forma de deshacerse de Tumba. Primeramente lo hace cometiendo pasos, una infracción que, si bien parece clara, está más sujeta a la interpretación. Lo que no lo es tanto es la falta en ataque que comete el madridista, rodeando con el brazo a su defensor, que queda inmovilizado en una de esas faltas que se utilizan como ejemplo en los cursos de arbitraje.

No termina ahí la cosa. Después de tardar en activar el tiempo más de lo que el propio Thompkins en meter canasta, de no ser sancionados los pasos, ni tampoco la falta en ataque, los árbitros 'se comieron' una técnica a Jeff Taylor. El jugador del Real Madrid, que estaba en el banquillo, saltó para celebrar la canasta de su compañero hasta debajo mismo del aro. El problema es que el partido no estaba terminado, pues el tiempo había sido detenido en cuatro décimas.

Las cábalas

Por si fuera poco, los resultados de rivales directos en esta jornada no han podido ser más adversos. Con la victoria del Ibersotar contra el Barça, el UCAM queda ahora a un triunfo del 'playoff', del que también le separa el 'basket-average'. Es decir, que una victoria más del cuadro de Katsikaris le deja fuera, a no ser que este pierda los dos partidos que le quedan, un Fuenlabrada con nueve derrotas seguidas los gane y el UCAM venza en al menos uno. La única forma en que no se necesitaría a los del sur de Madrid es que el Iberostar pierda los dos y el UCAM los gane.

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