Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM vuelve a saborear la victoria (67-64)

Vítor Benite intenta entrar a canasta ante la defensa de Edu Martínez./Alfonso Durán / AGM
Vítor Benite intenta entrar a canasta ante la defensa de Edu Martínez. / Alfonso Durán / AGM

Los murcianos ganan por primera vez en un mes y medio en un partido competido que desniveló Urtasun como base. El final parecía plácido, pero un parcial de 2-12 en los últimos cuatro minutos dio incluso opción de empate al Burgos

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

La urgencia por ganar era real. Un mes y medio sin victorias puede terminar pesando mucho en la moral y, sin bien es cierto que hubo un parón de dos semanas de por medio, el acumulado entre Liga Endesa y Champions daba con siete derrotas seguidas para un equipo que lo está pasando muy mal para encontrar el camino hacia el aro y que no quiere descolgarse de la pelea por un ‘playoff’. A ella se agarra con el triunfo de hoy pese a la baja de Clevin Hannah, que aunque era duda para el partido, la lógica decía que le tocaba descansar, ya que había sufrido una elongación del muslo en la ida de una eliminatoria europea que sigue abierta. En Burgos también había ausencias destacadas como las de su anotador Jenkins, con problemas de visado en Estados Unidos, y Gailius, con una muñeca fracturada.

67 UCAM CB Murcia

Kloof (10), Benite (16), Rojas (6), Soko (8) y Tumba (3) –quinteto titular- Urtasun (12), Antelo (5), Martínez (0), Oleson (3), Faverani, Delía (4) y Lima (0).

64 San Pablo Burgos

Fisher (15), López (7), Vega (3), Thompson (6) y Huskic (8) –quinteto titular- Schreiner (2), Savic, Barrera (4), Saiz (9), Martínez (10) y Dos Anjos.

Parciales
16-16, 16-18 (32-34), 18-9 (50-43) y 17-21 (67-64).
Árbitros
Miguel Ángel Pérez Pérez, Juan de Dios Oyón y Rubén Sánchez.
Incidencias
Palacio de los Deportes de Murcia, 5.089 espectadores. 22ª jornada de la Liga Endesa.

Con los problemas del UCAM en el último mes para meter puntos, la baja de Hannah, único director de juego como tal del equipo, era echar sal a la herida de la anotación. Pero al mismo tiempo, esto suponía un desafío para Kloof, responsabilizado de desatascar al equipo por piernas, pero también por buenas decisiones. Y empezaba solventando la papeleta, dando al equipo una verticalidad necesaria para también crear espacios que liberaran a los tiradores, convirtiendo dos triples un Benite al que se echaría de menos por ir al banquillo con dos faltas rápidas. Sin el referente anotador, el Burgos recortaría el 12-7 de los primeros minutos gracias a la superioridad interior de Thompson y Saiz, dejando el marcador en tablas ante un UCAM que volvía a la espesura ofensiva (16-16).

Una que, aunque Urtasun resolvería en la segunda mitad, aún no llegaba en los primeros compases de la prueba del navarro como base. Este, con la ayuda de Oleson en la subida del balón, no veía cómo un Burgos más sólido se escapaba en el marcador, pero sí cómo tomaba ligeras ventajas, aprovechando los despistes de la defensa murciana, en especial en los saques de fondo (25-30, minuto 17). Pero el buen momento visitante no iba a más con la vuelta de Benite al parqué, que con su tercer triple – 3/5 -, se mostraba como un oasis en el desierto del mal acierto exterior – 1/11 en tiros de tres puntos el resto del equipo -. El partido se movía así en apenas una posesión de diferencia al descanso (32-34).

Vitor Benite fue el máximo anotador con 16 puntos, anotando algunos triples en momentos de sequía anotadora

No estaba siendo un buen choque. Y no es algo para nada nuevo en el Palacio últimamente. No se podía achacar tampoco el bajo acierto a las férreas defensas, pues apenas había faltas y entre los dos equipos solo se habían lanzado cinco tiros libres en dos cuartos.

Y es que si alguien no se ha acostumbrado aún a los tanteos bajos esta temporada, mejor que vaya haciéndolo, pues en los tres primeros minutos de la reanudación solo dos balones pasaban la red, uno para cada equipo, y era Benite quien con un triple muy difícil y dos tiros libres sacados en una penetración que buscaba más el contacto que la canasta volvía a poner al UCAM por delante (39-38). Pero llegaban los problemas cuando Kloof, el único base del equipo, cometía su cuarta falta personal antes de la mitad del tercer cuarto, una totalmente evitable, pues no era en acción de tiro y el UCAM estaba en bonus (39-39, minuto 25).

Urtasun, el base que hacía falta

Problema, por otra parte, convertido en solución, pues era Urtasun quien volvía para asumir las labores de la dirección, acabando con los ataques que se estiraban hasta un tiro difícil al límite de la posesión y dotando de conceptos ofensivos a un equipo muy falto de ellos, adquiriendo una interesante ventaja de siete puntos antes del último cuarto después de un parcial de 11-4 (50-43).

Benite había desempolvado su fusil y Urtasun había ofrecido las ideas que hacían falta. Quedaba Oleson, del discutido trío de escoltas. Y con un triple, su única canasta del partido, era como el UCAM empezaba el último cuarto, uno al que le seguía otro de Antelo y un mate de Tumba a placer para poner la máxima ventaja de trece puntos (58-45) a siete minutos y medio del final con parte del público coreando el nombre de su base en funciones.

Álex Urtasun ejerció de base por exigencias del guion y terminó siendo el jugador que resolvió los problemas ofensivos del UCAM

El UCAM subía sus porcentajes, resultado de una ecuación lógica que partía de las buenas decisiones para dar con tiros liberados. Pero la defensa también acompañaba, con el especialista Rojas contagiando la intensidad que le caracteriza para empequeñecer a un Burgos al que se le hacía largo el partido, dado lo escaso de su fondo de armario. Era el propio Urtasun quien volvía a establecer la máxima de trece puntos a 4'20'' del final con su segundo triple (65-52), pero algunas imprecisiones daban vida a un rival en estado comatoso, gracias especialmente a Thompson, sacando provecho de sus rebotes ofensivos para reducir la ventaja a un solo dígito (65-57) a 3'21'' del final. En este momento Urtasun era sustituido por Kloof, que quiso mantener el guion de juego cerebral de los últimos minutos, pero no conseguía dar con la tecla.

Susto final

El UCAM encaraba slos últimos minutos del encuentro con ataques nuevamente al límite de la posesión, despistes defensivos y el Burgos que se lo empezaba a creer. Saiz era ahora quien ponía la intensidad en el parqué, y Fisher la fantasía, que volvía a dar destellos de calidad hasta anotar un triple en las narices de Kloof que ponía a su equipo a tres a 1'01'' del final (65-62). El UCAM exprimiría su siguiente ataque hasta el final, y aunque Rojas fallaba, Kloof se hacía con un rebote ofensivo que convertía para aparentemente amarrar el triunfo a 35 segundos del final. Sin embargo, Fisher no necesitaba ni diez para volver a anotar (67-64) y, viendo que el Burgos no buscaba parar el reloj, el base de Surinam volvió a agotar la posesión, esta vez fallando una lanzamiento que acababa con balón burgalés y el tiempo parado a cuatro segundos del final.

Epifanio no pediría tiempo muerto, extraña decisión cuando tenían que cruzar más de media pista hasta la canasta y buscar un triple, y el marcador indicaba que aún le quedaba uno por pedir. Edu Martínez recibió cruzada la línea central, tiró en escorzo, pero no logró empatar el partido.

El UCAM suma así su primera victoria desde el 28 de enero y rompe con siete tropiezos seguidos.

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