Al UCAM le sigue sin bastar con competir

Al UCAM le sigue sin bastar con competir

El equipo universitario contuvo la velocidad de crucero del Mónaco, pero volvió a jugar mal los últimos minutos del partido, y suma la cuarta derrota seguida en Champions League y la séptima en los últimos ocho partidos

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

No hay manera de jugar bien un final de partido. Aquella fortaleza del UCAM que le permitió sumar cuatro victorias seguidas en el mes de octubre, apoyadas en una gran gestión de los minutos finales de partido, y yendo de menos a más a lo largo del encuentro, parece haber desaparecido. Con cinco puntos de renta en el último cuarto, estos se convirtieron en cuatro de desventaja tres minutos después. Y entre fallos y falta de tiempo, el resultado fue el mismo de los últimos cinco partidos en el Palacio de los Deportes: derrota. Una que sigue poniendo cuesta arriba el pase de primera ronda.

Bien es cierto que el UCAM consiguió hacer que el Mónaco batallara en unos términos de combate ajenos a los de sus partidos precedentes, pues un equipo que anota casi 90 puntos por partido estaba viendo frenados sus intentos de contragolpe, aunque encontrando en el poste bajo a Kikanovic y Evans le valía para empezar mandando ante una espesura ofensiva del UCAM ya más que familiar (2-9, minuto 5).

63 UCAM Murcia

Kloof (6), Benite (6), Rojas (8), Soko (13) y Tumba (0) –quinteto titular- Mutic, Martín (1), Martínez, Hannah (20), Faverani, Olaizola y Delía (10).

68 AS Mónaco

Craft (7), Lacombe (3), Sy (9), Evans (14) y Kikanovic (14) –quinteto titular- Cooper (6), Gladyr (2), Joseph (0), Sylla (0), Loubaki y Robinson (13).

PARCIALES:
14-14, 16-16 (30-30), 20-18 (50-48) y 13-20 (63-68).
ÁRBITROS:
Gianluca Mattioli, Boris Krejic y Tanel Suslov.
INCIDENCIAS:
Palacio de los Deportes, 3.206 espectadores. 6ª jornada del grupo A de la Champions League.

La lucidez, al igual que en Burgos, llegaba con la entrada de Delía en pista. El argentino, a diferencia de su compañero Tumba, especialista defensivo, sí contenía a Kikanovic y emergía en ataque como una referencia en el poste bajo, anotando o atrayendo defensas, ese rol que se espera que algún día pueda ocupar Faverani. Y entre su cambio de signo y la voluntad de Soko, acompañada ahora de acierto, el UCAM ponía las tablas al final del primer cuarto (14-14).

El partido es de esos que no gustan al aficionado pero sí a los entrenadores como Ibon Navarro. Su plan por frenar los contraataques del Mónaco estaba funcionando, y su cierre defensivo en estático no permitía tiros cómodos. Lo mismo que tampoco encontraba su equipo, que salvo puntuales individualidades de Hannah y segundas oportunidades en el rebote ofensivo, aguantaba en un partido que se jugaba bajo sus términos y que marchaba empate al descanso tras un espectacular contraataque de Rojas, que protagonizaba diversas acciones de coraje (30-30).

Uno de los motivos por los que el UCAM estaba controlando el habitual ritmo veloz de los visitantes se encontraba en sus diez rebotes ofensivos al descanso, pero lo desesperante del embarullado ataque no daba para tomar unas ventajas que habrían de esperar de nuevo a las acciones de Hannah en el tercer cuarto, que en unos minutos en los que demostraba cualidades para el eslalon sobre la defensa monegasca daba al UCAM una mayor soltura ofensiva (40-35, minuto 35), frenada con las muchas faltas del Mónaco –cometió once más que el UCAM-, que aunque seguía falto de chispa ofensiva se beneficiaba de los fallos locales en el tiro libre para aproximarse y entrar al último cuarto a dos puntos de distancia después de pasar sus peores minutos en el partido (50-48).

Ibon Navarro ponía todo su empeño en detener a un Mónaco muy falto de acierto y que tardaba tres minutos del último cuarto en anotar (53-48, minuto 33). La defensa local era de nota, pero el único invicto aprovechaba el más mínimo error, y en solo tres minutos el marcador había pasado a un adverso 55-59. Sin embargo, el problema no era la defensa, sino un ataque que no entendía de conceptos básicos y que echaba mucho de menos a un Delía que había sido con diferencia el más productivo en términos globales (+14 con él en pista) y no volvía hasta que restaban 1:40 de partido y 60-66 en el marcador, después de que Sy anotara una canasta fácil después de un ataque largo gracias a un rebote ofensivo visitante de importancia capital ante la pasividad murciana y que ponía tres posesiones de distancia.

Después de una buena defensa, Hannah, el más buscado en un ataque murciano que echó mucho de menos a Benite (1/8 en tiros de campo), anotaría un triple a un minuto del final que permitía soñar con el empate de defender bien en la siguiente acción (63-66). Así fue, pero Benite fallaría un triple rápido a falta de 26 segundos del final que podía haber empatado el partido y sin embargo dio con una canasta fácil y sin oposición de Robinson en el otro aro para sentenciar el partido (63-68) y que trajo después una pérdida de balón de Hannah a 15 segundos del final con rasgos de 'dejá vù' tras el tiempo muerto de Navarro buscando el imposible.

El UCAM supo contener durante todo el partido al líder indiscutible del grupo A de la Champions, que había llegado a Murcia ganando todos sus partidos por un margen medio de 23 puntos y anotando 86,6 tantos por partido. Pero una vez más, competir no fue suficiente en un partido donde la gestión de los minutos finales, tanto por el banquillo como por los jugadores en pista, dejó que desear. Quinta derrota seguida en el Palacio, cuarta en Champions y séptima en los últimos ochos partidos.

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