El UCAM se despide de Atenas con buen sabor de boca

El UCAM, con la medalla de la tercera posición en la Champions. /FIBA
El UCAM, con la medalla de la tercera posición en la Champions. / FIBA

Los de Ibon Navarro dominaron desde el principio y, aunque le fallaron las fuerzas en algunos tramos del partido, sentenció por casta

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAEnviado especial en Atenas

Después de quedarse a tan solo tres puntos de disputar la final por un título europeo menos de 48 horas antes, de hacerlo en medio de una polémica arbitral que desde el mismo club han calificado de 'robo', jugando con varios jugadores infiltrados por dolores, y de perder lesionado de nuevo a su capitán José Ángel Antelo, disputar un nuevo partido no era plato de buen gusto. Pero caer y levantarse es la historia de este equipo. Y desde la misma plantilla se entiende que su desplazada afición no merece ninguna reserva en el esfuerzo sea cual sea el premio. Uno que, por cierto, era de 60.000 euros, pues los premios se quedan en 140.000 para el cuarto clasificado y van a 200.000 para el tercero.

No era así clásica final de consolación que dejara el tercer puesto en el anecdotario. Y se notó. Al menos por parte del UCAM. Quien más deseo mostrara en los primeros minutos por llevarse un partido para el que normalmente no existe la mayor de las motivaciones podía ser una buena marca importante para el devenir del encuentro. Esos fueron los hombres de Ibon Navarro, que, buscando atacar con fuerza el rebote ofensivo –siete en el primer cuarto- y proteger el aro propio, encontraba en su dominio en los tableros y en el acierto de Rojas desde el triple la ventaja de los primeros minutos (6-10), pero conforme avanzaba el partido las revoluciones descendían y el Riesen se acercaba con un acertado Müller (17-18, final del primer cuarto).

Con este tercer puesto, el UCAM obtiene un retorno económico de 200.000 euros acumulados por su avance en la Champions

Se trataba de mostrar deseo, el mismo que en el primer cuarto había conducido a capturar hasta diez rebotes más que el Riesen (5-15), y viendo que algunas estrellas del conjunto alemán no aparecían –caso de Walkup-, con morder un poco bastaría. Así se le dio al UCAM, que ante un apagado Riesen, con solo anotar una canasta por minuto le valdría para un parcial de 2-13 pasados hasta seis minutos de segundo periodo, dando con la primera diferencia significativa del partido (20-31, minuto 16) justo cuando el UCAM acertó a anotar más rápido, momento que John Patrick, premiado como 'entrenador del año' en la Champions, paraba con un tiempo muerto. Su equipo volvería con una cara más valiente en ataque, pero el ritmo tampoco sería bajado por el UCAM, y tras un atractivo final de primera parte en el que se intercambiaron las canastas, los murcianos mantendrían su cómodo colchón (32-42).

No había secretos. La relación entre dominio de los tableros y opciones de victorias en el UCAM es proporcional, y el 26-12 que reflejaba el marcador reboteador al descanso indicaba la superioridad murciana.

Cruce de cables de Lima

No ha sido la 'Final Four' de Augusto Lima. Y es una pena cuando se trata de uno de los jugadores más carismáticos de la historia del club, pero su sobreexcitación en el partido del viernes no le permitió rendir bien, rematando un mal encuentro con la persecución al árbitro croata del que tanto se quejó el UCAM. Hoy, después de una buena primera parte, las falas le sacaron de quicio. Una segunda seguida en acción parecida sobre Cook le llevó a protestar de manera demasiado airada, dada la magnitud de la falta y el marcador en ese momento (un cómodo 34-43 para su equipo en el segundo minuto de la segunda parte). Su merecida técnica llevó a su sustitución, pero su llegada al banquillo jurando en arameo y pateando una silla del banquillo le costó otra merecida segunda. Expulsado.

Sadiel Rojas fue el mejor jugador del partido -18 puntos y 9 rebotes-, emergiendo cuando al UCAM le faltaron las fuerzas en el último cuarto

De estar cerca de incluso poder romper el partido a que el Riesen lo viera de cerca (38-43). Y la batería de pívots, con Delía descartado, Antelo 'roto' y Faverani que no contaba para Navarro en esta 'Final Four', más que tocada. Sin embargo, la reacción del UCAM fue una llena de bravura, y con el músculo de Rojas y Soko y dos minutos llenos de magia de Benite, la diferencia volvía a la tranquilidad de los dos dígitos (44-54, minuto 27), pero algunos jugadores alemanes hasta entonces desaparecidos se iban encontrando en partido y al término del tercer cuarto aún había mucho que decir (53-60).

Fuerzas de flaqueza

Uno de los alemanes a que más se echaba de menos era a Walkup, y suya era la primera canasta de un último cuarto al que el UCAM le costó entrar (57-60, minuto 32). Al UCAM le faltaba gasolina. Con una rotación reducida a ocho jugadores 'reales', el esfuerzo físico del viernes pasaba factura, con claros gestos de cansancio de algunos jugadores como Rojas o Soko. Pero el ADN de este equipo no entiende de excusas. Y sí de carácter. De nuevo, como en otras comprometidas ocasiones durante la temporada, fue Urtasun quien diera un paso hacia delante, y un 2+1 que propició una técnica a Waleskowski se traducía a un jugada de cuatro puntos del navarro, que seguida con dos tiros libres de Soko –fallando otros dos-, dio una nueva ventaja cercana a los diez puntos al UCAM (59-68, minuto 34).

A partir de ahí los murcianos harían la goma, sobre todo porque las fuerzas ya solo salían de manera intermitente y procedentes de la flaqueza. Un error, un ataque no encestado, era vida para el Riesen, que quiso creérselo hasta situarse a cuatro puntos a 2:07 del final con tiros libres de Johnson (70-74).

74 MHP Riesen

Johnson (17), McCray (2), Walkup (7), Waleskowski (10) y Cook (11) –quinteto titular- Evans (6), Geske (0), Peter-McNeilly (11), Müller (6), Koch (4), Seric y Wiley (0).

85 UCAM Murcia

Hannah (10), Oleson (3), Rojas (18), Soko (15) y Lima (8) –quinteto titular- Mutic, Urtasun (16), Antelo, Benite (8), Kloof (12), Faverani y Tumba (5).

Parciales
17-18, 15-24 (32-42), 21-18 (53-60) y 21-25 (74-85).
Incidencias
OAKA Indoor Hall de Atenas, 8.221 espectadores. Partido por el tercer y cuarto puesto de la 'Final Four' de la Champions League.
Árbitros
Manuel Mazzoni, Marius Ciulin y Petar Obradovic. Eliminados: Cook y Lima.

Rojas gana el partido

Si alguien debía poner el corazón y el alma que tanto caracterizan a este equipo en un momento como este, ese era Sadiel Rojas. Nadie más representativo del estilo del UCAM. Nada más volver del tiempo muerto de Ibon Navarro, un triple de los suyos desde la esquina daba siete de ventaja (70-77), pero la recuperación por deseo de un balón dividido en la defensa posterior, siendo objeto de falta, le enviaban al tiro libre, donde solo metía uno pero dejaba el triunfo muy encamino en un OAKA donde su nombre se escuchaba más alto que el de nadie (70-78 a 1:26 del final).

Con el Riesen ya rendido, Soko y sobre todo Kloof, que aprovechaba para redimirse de su mal partido del viernes, sentenciarían la victoria murciana, el tercer puesto del UCAM en su histórica participación en esta 'Final Four' de la Champions League en su segundo año en Europa. Uno que termina con buen sabor y un retorno económico de 200.000 euros, 60.000 más de los que habría dado el cuarto puesto.

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