Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM se queda a las puertas de hacer historia ante el Real Madrid

Un momento del partido disputado este domingo en Madrid./EFE
Un momento del partido disputado este domingo en Madrid. / EFE

Thompkins metió un triple para forzar la prórroga después de fallar Rojas dos tiros libres para ganar

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Por momentos pareció que el UCAM se marcharía, logrando por fin, y después de 21 derrotas, con la victoria en su visita al Real Madrid. Pero la suerte le dio la espalda a los de Ibon Navarro para sonreír a Trey Thompkins, héroe blanco, que después de que Rojas fallara dos tiros libres a falta de diez segundos del tiempo reglamentario con 71-74 en el marcador, metió un triple que no se habría dado si los murcianos hubieran decidido hacer falta antes. En la prórroga, y en una demostración de carácter, el UCAM volvió a tocar con la yema de los dedos la histórica victoria con un triple de Rojas a falta de 19 segundos del final (84-85), pero Thompkins volvió a anotar desde la misma posición de antes y a taponar el intento de triple posterior de Benite. Un final muy cruel para un conjunto murciano que planteó un partido brillante en el terreno táctico y que demostró mucho corazón para aguantar todos los intentos blancos por deshacer la igualdad. Pero la moneda salió cruz.

87 Real Madrid

Campazzo (2), Carroll (17), Taylor (9), Thompkins (13) y Tavares (8) –quinteto titular- Causeur (5), Randle (0), Radoncic (7), Doncic (16), Maciulis (0), Reyes (8) y Yusta (2).

85 UCAM Murcia

Hannah (16), Oleson (9), Rojas (9), Soko (12) y Tumba (2) –quinteto titular- Urtasun (0), Martín (0), Benite (10), Kloof (19), Olaizola, Delía (4) y Lukovic (4).

Parciales:
16-22, 21-19 (37-41), 12-13 (49-54), 25-20 (74-74) y 13-11 (87-85).
Árbitros:
Juan Carlos García-González, Juan de Dios Oyón y Javier Torres. Eliminado: Causeur.
Incidencias:
WiZink Center de Madrid, 8.016 espectadores. 11ª jornada de la Liga Endesa.

Sin embargo, para llevar al Real Madrid a un final de los que convierten el desfibrilador en producto de primera necesidad, hay que hacer un trabajo previo de 40 minutos, 45 en este caso, sin apenas lugar para los reproches. Fue así en el caso del UCAM, que después de un inicio lento (8-3, minuto 4) aprovechó el pequeño apagón en que entró en el Real Madrid con la lesión de Facu Campazzo, que se torció el tobillo izquierdo y no pudo volver a jugar. Situación aprovechada por Hannah para bailar sobre Randle, puesto que Laso seguía guardando a Doncic, para seguir a tono en un WiZink Center que abandonó el domingo pasado haciendo su mejor partido de la temporada, y en el que sumaba once puntos en el primer cuarto para un UCAM que pillaba descolocado al conjunto blanco, que tampoco paraba a un Kloof espectacular (22-16, final del primer cuarto).

El Madrid, muy lastrado con la columna vertebral de su equipo en la enfermería (Llull, Ayón, Kuzmic, Randolph, Rudy y ahora Campazzo también) es en ocasiones un equipo que vive de su talento, pero que acusa cierta ‘Doncic-dependencia’, y mientras el esloveno ponía los primeros cimientos de su gran partido, la dupla Benite-Kloof ponía la máxima ventaja del UCAM (23-33, minuto 16), en un momento en que el Real Madrid sumaba casi la mitad de sus puntos desde el tiro libre (11/11) ante un UCAM que en su pareja de bases sumaba más puntos que su equipo al completo (24), provocando el encendido tiempo muerto de Laso. Con un quinteto más físico que además contaba con la chispa de Carroll, el Real Madrid recortaba, pero no era suficiente ante un UCAM que lograba encontrar esos tiros con que evitar la tromba de un equipo local que tiraba más de corazón que de ideas (37-41, descanso).

Como la semana pasada en el mismo pabellón, pero ante el Estudiantes, Ibon Navarro había optado por sacar a los pívots de las labores de anotación, y los números de sus exteriores le daban la razón (15 puntos de Kloof, 11 de Hannah y 7 de Benite). El ‘scounting’, además, funcionaba, pues tras varias salidas de tiempo muerto Navarro adivinó qué podía pretender el Madrid para frenar al líder de la Liga Endesa, que estaba tirando con un porcentaje de acierto de solo el 33% llegado el intermedio en un partido de muchas imprecisiones.

Y al igual que en el inicio de partido, la reanudación costaba. A ambos equipos, pues hasta pasados cuatro minutos no llegarían dos canastas seguidas del posteriormente salvador blanco, Thompkins, que anotaba un triple y un contraataque para poner a su equipo por delante por primera vez desde mediado el primer cuarto (42-41, minuto 24). El UCAM atravesaba sus peores momentos ofensivos ante uno de los más grandes de Europa, que empezaba a venirse arriba, pero el UCAM acertaba a al menos entrar en un intercambio de golpes desde el tiro libre antes de que Laso diera descanso a Doncic, desapareciendo toda frescura ofensiva de un Real Madrid que cerraba el tercer cuarto su periodo con menos puntos de esta temporada (12) y veía que otra vez le iba a tocar remar después del 0-6 de parcial murciano antes de los últimos diez minutos (49-54).

El UCAM nunca ha ganado al Real Madrid a domicilio, como nunca lo había hecho a un Barcelona al que ya hizo hincar rodilla en el Palau mes y medio atrás. Doblegar por primera vez a los dos gigantes del baloncesto patrio en su feudo en una misma temporada era entrar en la historia tirando la puerta abajo. Y con el triple de Benite que ponía el 50-59 ante un Madrid que no daba pie con bola, cada vez estaba más cerca.

La juventud salva los muebles blancos

Pero no. Del 50-59 pasamos al 67-61 en cuestión de cuatro minutos. Un parcial de 17-2 que daba al Madrid su máxima ventaja del partido a tres minutos del final, gracias a la aparición de Dino Radoncic, alero de 18 años que participa como vinculado, que capturó un rebote ofensivo clave para anotar una canasta seguida de otro triple, también en rebote de ataque, que lastimaba mucho a los visitantes. Pero este UCAM tiene corazón, y con un sacrificio defensivo donde brillaba un Rojas que sacaba innumerables faltas en ataque, más la fortuna de ver al equipo de Laso fallar algunos tiros libres, un triple de Oleson a 24,5 segundos del final culminaba un brillante parcial de 2-11 (69-72).

Tres puntos arriba y con una posesión rival por jugar, el UCAM acataría la máxima de hacer falta para evitar canasta de tres puntos, y con 71-74 en el marcador, le tocaba a Doncic visitar la línea personal a 11,5 segundos del final. Fallando el primero, tiraría a fallar el segundo, que caía en manos de un Rojas objeto de falta para detener el reloj.

Quedaban 10,4 segundos de partido, el UCAM tenía el balón con tres puntos por delante y dos tiros libres esperaban a Rojas para sentenciar el partido. Pero el alero, que había fallado sus siete lanzamientos de campo hasta el momento, también falló los libres. Reyes capturó el rebote, Doncic subió el balón y, en un pase agónico para un Thompkins que era quien menos iba a ser molestado en busca del milagro dados sus 2,08 metros, Rojas casi interceptaría el balón, pero el americano mandaba el encuentro a la prórroga. Increíble. No es que se hubiera rozado la victoria, es que estaba ya en el bolsillo. Jarro de agua fría de prórroga. Sin posibilidad de indicación de Ibon Navarro en tiempo muerto, los jugadores no hicieron falta para evitar el triple como sí habían hecho en acciones previas y el partido duraba cinco minutos más.

En contra de lo que pudiera parecer, habiendo parecido victorioso el conjunto murciano, jugando contra un grande de Europa en su propia pista, donde nunca le ha ganado, el equipo de Ibon Navarro no flaqueó de carácter y siguió compitiendo. Tanto, que después de un comienzo de tiempo extra caótico, Rojas metería su primera canasta en un triple que ponía al UCAM por delante (77-79, minuto 42), pero Carroll respondía con cinco puntos seguidos que Hannah devolvería a la igualdad después de que el UCAM fallara cuatro triples seguidos para meter un quinto (82-82, 1:08).

Otra vez Rojas, otra vez Thompkins

El UCAM entraría en su última posesión con dos puntos abajo después de un mate de Tavares, y después de buscar con decisión la canasta, el balón llegaría a Rojas en la esquina. Fintaría el triple, haría volar a Doncic y, libre de su marca, anotaba un tiro de tres que ponía al UCAM por delante a falta de 19 segundos (84-85). Después del tiempo muerto de Laso, el UCAM cerca estuvo de robar el balón, pero cayó de nuevo en manos de Thompkins en la misma posición del final del cuarto periodo y anotó otro triple salvador, dejando ahora cuatro segundos por jugar (87-85). Después de intentar una jugada en saque de banda que no salió, el balón fue de Benite, que fue taponado con un Thompkins casi veinte centímetros más alto.

Cruel final para un UCAM que demostró mucho corazón ante el Real Madrid pero al que le faltó suerte, y algo más de cabeza fría en las jugadas más agónicas.

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