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El UCAM se libera sin tiempo de la 'pasión turca'

Clevin Hannah hace una entrada a canasta durante el choque./UCAM Murcia
Clevin Hannah hace una entrada a canasta durante el choque. / UCAM Murcia

El dúo Kennedy-Jones asola con 51 puntos al UCAM, que se reenganchó al partido demasiado tarde y con demasiados tiros libres desperdiciados por el camino

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Todo tiene un final, y el de la racha de cinco victorias consecutivas del UCAM en la Champions llegó en la tarde de hoy en la lejana Esmirna, en Turquía. Allí, en el distrito de Karsiyaka, donde el Pinar se refugia en una de las canchas más calientes de Europa, el equipo de Ibon Navarro perdió demasiado pronto la cara al partido, uno en el que se volvió a meter en el último cuarto cuando su rival ya le miraba desde el retrovisor y sin que sus estrellas, Kennedy y Jones, estuvieran por la labor de dejar escapar un partido controlado desde principio a fin.

79 Pinar Karsiyaka

Waters (10), Wood (3), Kennedy (25), Türen (5) y Banic (6) –quinteto titular- Ugurlu (4), Aygunduz, Celep, Jones (26), Gülaslan (0), Karahan y Dogan.

72 UCAM Murcia

Hannah (18), Oleson (2), Rojas (2), Soko (17) y Tumba (4) –quinteto titular- Mutic, Urtasun (9), Martín (0), Kloof (7), Martínez, Olaizola y Delía (13).

Parciales
25-15, 15-14 (40-29), 21-15 (51-44) y 18-28 (79-72).
Árbitros
Manuel Mazzoni, Anastasios Manos y Radomir Vojinovic. Sin eliminados.
Incidencias
Mustafa Kemal Atatürk de Karsiyaka, 2.500 espectadores. 12ª jornada del grupo A de la Champions League.

Se tiende a excusar demasiado a un equipo su carga de cansancio como, cuando en el caso del UCAM, toca jugar un partido dos días después del anterior con un viaje que cruzar toda Europa. Es algo que innegablemente existe, aunque la mayor diferencia en la apertura del partido parecía estar en el terreno táctico, pues no solo el Pinar Karsiyaka tuvo mayor tiempo de recuperación –este fin de semana no hubo jornada de la liga turca porque era su 'All-Star'-, también de preparación del partido.

Y un Pinar que seguramente tenga la mayor de sus carencias en el terreno táctico pudo paliar este déficit en un inicio donde, en el ataque murciano, dejaban libre una y otra vez a un Soko que en menos de un cuarto ya había tirado cuatro triples –con un solo acierto-. Un previsible juego del UCAM que, a partir de la segunda falta de Hannah y su prematuro descanso perdía toda la chispa en ataque, pasando del 10-11 de mitad de cuarto a un 25-15 que lo cerraba tras un parcial de 15-4 en el que Jarrod Jones exhibía su versatilidad ante las estériles defensas de Tumba primero y Delía después.

No estaba precisamente solo Jones, pues con D.J. Kennedy formaba una sociedad de anotadores sin fronteras que llevaría al UCAM de cabeza durante todo el partido, y con 32-17 en el marcador en trece minutos –diecinueve de la pareja- era el momento de cambiar algo. En defensa, la solución era una zona. En ataque, devolver a Hannah a la pista por arriesgado que fuese, pues el equipo era uno u otro según dirigiera él o no. Salía bien, pues la respuesta era un 0-7 de parcial producto de con una defensa de conjunto frenar las acciones de uno contra uno, y de un ataque que, sin necesidad de finalización de Hannah o no, encontraba opciones llegadas desde el criterio, con dignos minutos de Delía en su ataque a Jones (32-24, minuto 16).

Un equipo u otro según estuviera Clevin Hannah en pista. En los minutos del base americano en pista el UCAM ganó por ocho

Pero cualquier despiste era castigado, y con ocho rápidos puntos del Karisyaka antes del descanso, y un ataque el UCAM ya más establecido después de unos frenéticos minutos, la ventaja seguía siendo cómoda para los turcos antes del parón de quince minutos (40-29).

Ovie Soko, protagonista del UCAM en la primera parte por ser la opción más visible en ataque, mitad por mérito propio, mitad porque era lo que buscaba el equipo de Trifunovic, era el encargado de abrir el marcador en una segunda parte en la que seguiría cargándose de minutos, después de tanto hablarse sobre su necesidad de descanso, también de la de Rojas –Lukovic fue el segundo descarte-. Pero si Soko ponía la espectacularidad, Jones sabía responder con la misma factura, y tras unos minutos de intercambios de golpes, en sentido tanto figurado como literal, el Pinar decidía poner tierra de por medio.

Tras fallar Delía un tiro libre de su serie –hasta ese momento el UCAM solo había aprovechado sus dos puntos 'gratis' en dos series de siete- y dejar pasar así la oportunidad de ponerse a diez en el marcador (53-42), Kennedy decidiría pisar el acelerador. El alero, que ya anotó 30 puntos al UCAM en el partido de Murcia, anotaría los últimos ocho puntos de su equipo en menos de dos minutos que restaban de tercer cuarto, incluida una canasta tras rebote ofensivo al límite del reloj, para, lo que parecía, sentenciar el partido antes de sus diez últimos minutos (61-44).

Intentona tardía

Con 17 puntos de ventaja y diez minutos para jugar, la machada parecía difícil ante un equipo turco que superaba al UCAM en intensidad y sensaciones, pues la última canasta de Kennedy había supuesto su máxima renta. Pero en una situación así, un jugador que últimamente lo está pasando mal para reencontrarse en la pista, como Urtasun, decidió arriesgar sin nada que perder. Le salió bien, pues ocho de los diez primeros puntos del UCAM en el último cuarto eran con su sello, despertando las esperanzas perdidas para defender con mayor bravura, provocando dos tiempos muertos casi seguidos de Trifunovic, el segundo tras un triple de otro que volvía al partido, Clevin Hannah, dando con un parcial de 4-16 (65-60, 3:38 para el final).

Había partido de nuevo, pero, también de nuevo, la calidad foránea del Pinar salió a relucir en el momento que más le hacía falta, y un 3+1 de Jones al volver del tiempo muerto hacía mucho daño, si bien era contestando rápidamente por otro triple de Hannah (69-63, minuto 38). Era un momento del partido en el que el UCAM necesitaba que el Pinar perdonase en ataque y después no fallar en el aro contrario, sin margen de error, pero la combinación de factores no se daba. Kennedy y Jones, ya fuera por acción propia o tiros libres, no sentían ápice de clemencia por unos murcianos que erraban demasiados tiros libres (18/19 el Pinar, 15/23 el UCAM), y el paso del tiempo no hizo sino dar con una clara victoria local con un marcador más ajustado que de lo que podía haber sido, pero sin temor a una remontada visitante.

En un partido que tuvo una diferencia de siete puntos, el UCAM falló ocho tiros libres, siete más que su rival y misma diferencia final en el tanteo

De esta manera el UCAM ve rota su racha de cinco victorias seguidas en Europa y, haga lo que haga el EWE mañana frente al Mónaco –próximo rival murciano-, seguirá como cuarto clasificado del grupo A una vez finalizada la duodécima jornada.

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