El UCAM sufre pero ya tiene la primera (81-77)

Sadiel Rojas y Marcos Delía intentan frenar a Karnowski. / Javier Bernal / imQuality

En un partido de más de dos horas de duración y con 55 faltas señaladas, los de Ibon Navarro sudaron hasta el último instante. Delía y Rojas, diferenciales

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

Era el rebote la gran rémora de dos equipos aún por conocer la victoria en esta Liga Endesa y ese podía ser un factor clave en el partido. Y así fue. El UCAM ya superaba por doce rebotes a su rival en el descanso y, aunque lo terminó haciendo por seis, fue el factor que le permitió mandar durante más de 35 minutos en el marcador, con mención especial a un Marcos Delía que fue la estrella del partido con 13 puntos y 15 rebotes, su nuevo récord en su mejor partido en Liga Endesa.

81 UCAM Murcia

Hannah (13), Oleson (8), Rojas (16), Lukovic (8) y Tumba (8) –quinteto inicial- Soko (1), Urtasun (8), Benite (2), Kloof (4), Martínez, Olaizola (0) y Delía (13)

77 MoraBanc Andorra

Albicy (12), Jelínek (4), Jankovic (2), Shurna (11) y Diagne (7) –quinteto inicial- Fernández (7), Blazic (10), Stevic (4), Karnowski (15), Walker (5) y Colom

Parciales:
25-23, 18-13 (43-36), 19-24 (62-60) y 19-17 (81-77)
Árbitros:
Daniel Hierrezuelo, Óscar Perea y Carlos Sánchez-Montserrat. Eliminados: Soko, Delía y Tumba.
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 5.114 espectadores. 3ª jornada de la Liga Endesa.

Aunque había avisado Ibon Navarro de que no quería un partido en el que la tónica fuese un intercambio de golpes, frenando la velocidad andorrana, fue con un alto ritmo de juego como empezó el partido, y siendo su equipo quien lo imponía con un Rojas muy acertado desde el triple y omnipresente en ambos lados de la pista (12-7, minuto 5). Si la cosa iba de meter puntos Andorra quería estar ahí, y con las cuatro asistencias en el primer cuarto de un Albicy muy cómodo sobre la pista se agarraba al UCAM (18-17, minuto 8) para cerrar el primer cuarto en proyecciones en torno al centenar de puntos (25-23).

Algún despiste defensivo le estaba provocando cierto pitido de oídos a Marcos Delía, pero el argentino poco tardó en reivindicarse. Metía manos en defensa, tocaba balones sueltos, se ofrecía en ataque y anotaba. El pívot era una versión mejorada de sí mismo, mostraba carácter y mostraba el nuevo camino a seguir (30-23, minuto 12). Estaba tan entonado que el UCAM parecía perder la referencia si se sentaba, y después de pasar cuatro minutos sin anotar Andorra volvía a pisar los talones a los murcianos, que se despegarían de nuevo con más triples de Rojas y un nuevo 2+1 de Delía. Quedaba menos de un minuto para el descanso y la diferencia murciana estaba en los dobles dígitos (41-31), pero cerrar bien los periodos era algo que se seguía resistiendo, y una falta de Kloof sobre Stevic mientras Albicy anotaba un triple permitía al rival sumar cinco puntos en una misma acción, aunque Hannah, mucho más suelto hoy, vencía al reloj en la última posesión antes del descanso (43-36).

El duelo estaba siendo de tú a tú entre dos equipos de similar entidad y que aún no habían sumado su primera victoria. Los dos peores equipos rebotadores de la liga, quien ganase bajo tableros podía tener mucho andado, y en los doce rebotes más que sumaba el UCAM al intermedio (25-13) podía explicarse el liderazgo local. Delía ya rozaba el doble-doble con 10 puntos y 9 rechaces en el que sería su gran día, y aunque los teóricos artilleros no estaban teniendo su día (dos puntos entre Benite y Oleson), la mejora de Hannah era suficiente.

Los locales se las habían apañado para atar en corto a Albicy después de su gran inicio, uno de los jugadores que más preocupaban a Navarro si entraban fácil en juego, así que Peñarroya probaba y acertaba apostando por Jaime Fernández en la dirección. El tan temido intercambio de golpes volvía a hacer acto de aparición después de unos buenos minutos de Oleson, y cada vez que el UCAM amagaba con irse Andorra apretaba, pasando del 50-41 al 52-50 en solo dos minutos. El tira y afloja era una oportunidad para demostrar personalidad, y otra vez con Oleson y Delía en pista seguía siendo el UCAM quien, aunque por poco, mandaba en el electrónico, aunque el gigante Karnowski lo dejaba todo abierto de cara al último cuarto (62-60).

Si Andorra se pegaba cada vez que el UCAM parecía poner tierra de por medio es porque faltaba consistencia en el ataque, y los minutos de sequía anotadora (una sola canasta en juego en cinco minutos) permitían a los del Principado, por medio de un triple de Walker, ponerse por delante por primera vez desde las primeras canastas del partido (62-63, minuto 31). Sufriendo y mucho por ver aro fue cuando entró en escena Álex Urtasun, que asumió balón para anotar ocho puntos seguidos cuando nada funcionaba –incluido un triple suicida en contraataque- para que el UCAM siguiera agarrado a la victoria (74-69, minuto 35).

Con problemas en el interior (Delía y Tumba tenían cuatro faltas cada uno), Andorra insistió en intentarlo desde cerca, desde donde se iba acercando cada vez más (76-75, minuto 38). Las muñecas temblaban, entre Lukovic y Tumba solo anotaban uno de los últimos cinco tiros libres por parte murciana y, con 78-75 en el marcador a falta de 43 segundos, le tocaba ahora a los visitantes sufrir desde la línea. Con 78-76 y 27 segundos en el reloj, un balón que se le escurría a Oleson en la penetración daba vida a Andorra, que encontraba a Karnowski, objeto de falta. Ahí empezaba el particular vía crucis del polaco. Fallaría dos tiros libres para empatar a 18 segundos del final, pero en un rebote que salía despedido fuera de la pista, el ‘instant replay’ daba el balón de nuevo a su equipo, que le volvía a encontrar… y volvía a ir a la línea. Esta vez metía el segundo y con 6,8 segundos en el marcador, un tanteo de 78-77 favorable al UCAM y posesión local la victoria parecía quedarse en casa.

No sería fácilmente. La jugada diseñada por Ibon Navarro en el tiempo muerto casi es interceptada por Shurna, que tocaba el balón pero se iba fuera. Pizarra de nuevo. Con el balón en manos de Rojas, dos tiros libres suyos a falta de 5,4 segundos para terminar ponían el 80-77, y ahora era Peñarroya quien lo paraba. Blazic saldría liberado de varios bloqueos indirectos y encontraría una posición cómoda para tirar el triple y empatar, pero el balón no entró y fue a parar a manos de Sadiel Rojas, salvador en los instantes finales, al tiempo que recibía una falta. Por si habían sido poco las más de dos horas de partido, la confusión por pensar que el partido había acabado permitió que los dos equipos se despidieran y los fotógrafos saltaran a pista, no reparando en que aún quedaba una décima y el tejano debía lanzar los tiros libres. Anotaría uno, dejando el marcador final en 81-77 y metiendo en el bolsillo la primera victoria de la era Ibon Navarro, que hoy celebró su partido número 100 como entrenador jefe en Liga Endesa.

Victoria balsámica para un UCAM que dio un paso al frente para corregir sus dos principales errores –dirección de juego y rebote- y demostró tener más cartas en su baraja cuando no es el día de los Oleson o Benite.

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