Baloncesto | Liga Endesa

La moneda le vuelve a salir cruz al UCAM

Ovie Soko intenta entrar a canasta ante la defensa de Rolands Smits./E. Cobos / ACBPHOTO
Ovie Soko intenta entrar a canasta ante la defensa de Rolands Smits. / E. Cobos / ACBPHOTO

Una canasta de Popovic a falta de 1,1 segundos del final da la victoria y mete en la Copa al Fuenlabrada, una que se le complica mucho al conjunto murciano

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Aún con vida para la Copa del Rey, pero cada vez menos. Así es como sale el UCAM de Fuenlabrada, una de las canchas más calientes de la Liga Endesa, donde fue por delante del marcador la mayor parte del partido, aunque en márgenes muy escasos, y donde la balanza se terminó de decantar por parte local, después de un final de infarto con polémica incluida, con un lanzamiento de Popovic desde seis metros, bien defendido y a 1,1 segundos del final, para evitar la prórroga. Una canasta que desató la euforia en el Fernando Martín, pues a falta de dos jornadas para terminar la primera vuelta el Fuenlabrada ha asegurado su presencia en la Copa del Rey con su undécima victoria en quince partidos en un arranque histórico para los del sur de Madrid.

88 Montakit Fuenlabrada

Popovic (13), Vargas (4), Eyenga (15), Smits (10) y Sekulic (18) –quinteto titular- Olaseni (6), O’Leary (9), Rupnik (6), Llorca (0), Cruz (7), González (0) y Llorente (0).

86 UCAM Murcia

Hannah (25), Oleson (11), Rojas (6), Soko (16) y Tumba (2) –quinteto titular- Urtasun (3), Martín, Benite (11), Kloof (2), Olaizola (0), Delía (6) y Lukovic (4).

Parciales
19-22, 20-20 (39-42), 24-16 (63-58) y 25-28 (88-86).
Árbitros
Emilio Pérez-Pizarro, Sergio Manuel y Carlos Sánchez-Monserrat. Eliminado: Christian Eyenga.
Incidencias
Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada, 5.432 espectadores. 15ª jornada de la Liga Endesa.

Con mucho en juego, el encuentro estuvo a la altura de la situación, con ambos equipos jugando con descaro desde el inicio y con muchas alternativas, con el rival respondiendo siempre que el otro equipo amenazaba con abrir brecha en el marcador. Dos de los jugadores más entonados del UCAM, Hannah y Soko, eran los primeros en dar para su equipo, que era quien comenzaba con mejores sensaciones ante un Fuenlabrada que no lograba encontrar a su líder Popovic, muy bien defendido por Oleson. Entre Hannah y Soko, autores de 14 de los 22 puntos del UCAM en el primer cuarto, los murcianos cerrarían los diez primeros minutos por delante en el marcador (19-22), aunque Popovic, todavía sin anotar, ya daba que hablar.

El croata, que tuvo un triple sobre la bocina del primer cuarto para empatar el marcador, recibió una posible falta de Kloof no señalada, protestada airadamente por un jugador que no estaba cómodo en la pista y que, por lo vehemente de su reacción, era avisado por técnica. A partir de ese momento, la siempre caliente caldera del Fernando Martín reaccionó como un fuego al que le echan gasolina encima, y con Popovic sabedor de que se acababa de meter a los árbitros en el bolsillo, el signo del partido se decantaría en estos momentos a favor de los madrileños, que remontaban con un parcial de 12-5 en el segundo cuarto (31-27) ante un UCAM endeble en defensa y sin ideas en ataque, víctima por momentos de la situación, pero a quien Hannah volvía a desatascar en su vuelta al parqué, no solo poniendo las tablas después de dos mates de Delía después de buenas circulaciones de balón, sino anotando un antológico triple desde nueve metros cuando aún podía haber avanzado unos metros más antes de que sonara la bocina del segundo cuarto (39-42).

Habían sido los peores minutos del equipo de un Ibon Navarro que en el segundo cuarto decidió no contar con Soko, a pesar de que había sido el máximo anotador en el primer periodo y su lenguaje corporal inspiraba confianza, pero después de que Popovic liderara la reacción fuenlabreña con su carácter, el marcador seguía siendo favorable al equipo visitante por obra y gracia de Clevin Hannah, que dependiendo de si estaba en pista o no, su equipo tenía una cara u otra.

Hannah, Benite y Soko se echaron por momentos la espalda al UCAM, pero el Fuenlabrada jugó más en colectivo

La incidencia de Hannah en lo individual era más que sensible para un equipo que no era capaz de mover bien el balón e implicar a diferentes jugadores en ataque, pues a pesar de al descanso llevar siete asistencias menos el UCAM que el Fuenlabrada, eran los visitantes quienes marchaban por delante. Sin embargo, no era el mejor plan a largo plazo, pues el altruista juego fuenlabreño tenía que terminar por recoger los frutos que el desacierto exterior no le había premiado en la primera parte, y cuatro triples en el tercer cuarto darían buena cuenta de ello.

Y en la gran tercer cuarto quien destacaba sobre los demás era una cara bien conocida, Blagota Sekulic, ex del UCAM y autor de ocho puntos seguidos para materializar la remontada de su equipo con el segundo de sus tres triples (50-49, minuto 25), en lo que podía parecer un fallo de ‘scouting’, pues Delía seguía defendiéndole con cierto espacio una vez que el montenegrino salía fuera cuando es un jugador que, si bien no destaca por su lanzamiento exterior, sí que es digno de anotar si está muy liberado, como era el caso. El partido, en que además la temperatura subía por momentos, estaba totalmente del lado local gracias al emparejamiento Sekulic-Delía, pues en el otro lado el argentino sufría un tapón de su par al que además seguía una intimidación verbal que, después en el banquillo, era recriminada por Sadiel Rojas, que buscaba espolear a su compañero. Cayendo las canastas por cuentagotas y con Eyenga anotando dos difíciles triples tras bote, el tercer cuarto terminaba con la máxima ventaja fuenlabreña (63-58).

Benite lo levanta

No es el primer partido de esta temporada en el que un Benite derrochante de talento pasa más minutos sentado que en pie, y el de este mediodía fue uno más. Pero cuando está en pista, la jerarquía ofensiva está clara, y en unos minutos donde el balón pasaba por sus manos en cada ataque murciano, un espectacular clínic de fundamentos del paulista, autor de nueve puntos seguidos sin fallo, volvía a voltear la situación del lado universitario (66-70, minuto 34).

Pero con la vuelta de Popovic al partido, en unos minutos apretados donde el croata siempre se crece, Ibon Navarro decidió apostar por Oleson para su defensa sin estar obligado al cambio de cromos, pues Fuenlabrada estaba jugando con tres jugadores pequeños por fuera, y un parcial de 10-1 ante un UCAM que se quedó sin respuesta en ataque con su faro en el banquillo, daba con una nueva máxima ventaja del equipo del ‘Che’ García a tres minutos del final (77-71).

Final de infarto

Pero de nuevo, Hannah al rescate. Como suele ser habitual cuando la pizarra no funciona, y este mediodía el juego colectivo brilló por su ausencia –nueve asistencias, por las veinte de Fuenlabrada-, el base tiraría de su eléctrico uno contra uno para acercar en el marcador a un equipo que parecía venido a menos (81-80, minuto 39), pero suyo sería uno de los grandes errores del partido.

Con un solo punto de diferencia en el marcador, después de un ataque largo fuenlabreño que dio con un tiro errado, el UCAM cerró muy bien el rebote pero nadie se decidió a ir por el balón. El resultado, que Vargas, de 1,80 metros y el jugador a quien Hannah cubría, llegó desde detrás para atrapar ese balón del que Delía privó a Sekulic, pero que Hannah esperara que el mismo argentino capturara. Con 56 segundos para el final, de haber tenido balón para ponerse por delante, el UCAM pasaba a conceder una canasta tan fácil como clave (83-80).

Popovic deshizo la igualdad final con una canasta de las que solo un jugador de su raza puede meter, ante la buena defensa de Oleson

Fueron varias las acciones en que el UCAM perdonó al mismo tiempo que dio vida al Fuelabrada, pues la siguiente jugada sería un 2+1 de Soko en el que el tiro libre adicional no entraba, pasando de poder empatar a que Cruz pusiera otra vez tres puntos de ventaja después de una brillante triangulación a pase de Sekulic culminada en línea de fondo ante otro despiste capital murciano (85-82, 23 segundos). Fuenlabrada jugaría a defender sus tres puntos de ventaja, pero el UCAM no encontraría el triple y Hannah recibiría falta en la penetración, ajustando aún más el partido con sus tiros libres a falta de 17 segundos (85-84), como volvería a hacer para empatar a 9,8 después de que Cruz antes solo encestara uno (86-86).

Pero con tiempo muerto local, el Fuenlabrada lograría dar el balón al jefe de su equipo, un jugador curtido en mil batallas en Europa y un lujo para el modesto equipo madrileño en esta competición, un Marko Popovic que anotó un ‘canastón’ ante la buena defensa de Oleson a seis metros de distancia para desatar la locura en la grada, que celebraba la entrada matemática de su equipo en la Copa del Rey. Una alegría aplazada brevemente, pues la mesa decidió no parar al reloj para dejar sin opción al UCAM, una táctica que ya había usado en acciones anteriores, pero que esta vez fue demasiado descarada. Después de revisar la jugada en televisión, los árbitros concedieron 1,1 segundos al equipo de Ibon Navarro que, sin tiempos muertos, tuvo que poner el balón en juego desde fondo defensivo, y no fue capaz de obrar el milagro.

Con un partido de distancia con el Unicaja, octavo clasificado, el UCAM necesita ahora que los malagueños pierdan sus dos partidos, ganar ellos los suyos, y confiar en que Andorra, o pierda sus dos, o en caso de empate sea superado en 'basket-average', inalcanzable con el Unicaja.

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