Champions

La fuerza del grupo sale a escena

Un momento del partido disputado este martes en Lituania./FIBA / Vytautas Gimzauskas
Un momento del partido disputado este martes en Lituania. / FIBA / Vytautas Gimzauskas

Otro partido coral permite al UCAM romper su mala racha en Champions

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

Benditas ‘ventanas FIBA’, van a acabar diciendo en el UCAM a este paso. Solo dos días después de jugar su partido más conjuntado de la temporada, pero a 3.500 kilómetros de distancia y un viaje de casi un día de por medio, el UCAM parece seguir con la bisagras bien engrasadas. De nuevo, y esta vez dominando desde principio a fin, aunque con amago de susto al final del partido, la fuerza del equipo de Ibon Navarro residió en lo colectivo, con seis jugadores por encima de los diez puntos y Oleson como máximo anotador, y también protagonismo ofensivo para los pívots: Tumba batió su récord de puntuación como jugador universitario (13) y Delía no falló ni uno solo de los cinco tiros a canasta que intentó para ser el más valorado del encuentro en Utena (24).

83 Juventus Utena

Ireland (21), Buterlevicius (3), Flowers (13), Guscikas (11) y Dendy (21) –quinteto inicial- Bickauskis, Siksnius (2), Korniyenko (2), Zakas (0) y Kupsas (10).

93 UCAM CB Murcia

Martín (4), Oleson (18), Rojas (13), Soko (8) y Delía (12) –quinteto inicial- Urtasun (0), Benite (12), Martínez, Hannah (13), Olaizola (0), Tumba (13) y Mutic.

PARCIALES:
17-24, 18-27 (35-51), 24-25 (59-76) y 24-17 (83-93).
ÁRBITROS:
Apostolos Kalpakas, Marek Maliszewski y Sergiy Zashchuk. Sin eliminados.
INCIDENCIAS:
Utena Arena, 1.022 espectadores. 7ª jornada del grupo A de la Champions League.

La mejoría de un equipo que había tocado en hueso hacía poco pasaba por recuperar a algunos de sus mejores hombres, y uno de ellos es Brad Oleson. Apareció para cerrar el partido contra el Estudiantes y con el mismo ritmo saltó a la pista en Utena, anotando dos triples seguidos para abrir el marcador, uno que se iba rápidamente a los dos dígitos para el UCAM (5-13, minuto 6) y que continuaba con el mismo ritmo gracias a los excelentes porcentajes, especialmente en el triple (5/7 en el primer cuarto).

Pero aunque el UCAM anotara y mucho desde fuera, buena culpa de ello la tenía la pareja interior Delía-Tumba, que aunque no contara con minutos dentro de la pista, sí disponía para Ibon Navarro de versiones diferentes e igualmente efectivas, con Delía sacando nota en defensa y distribuyendo en ataque, y con Tumba tan contundente como se llevaba echando tiempo de menos, con varias jugadas culminadas en mate, aunque algo sobrepasado por el gigante de 2,17 metros Mindaguas Kupsas, que servía para que el Juventus se acercara un poco (25-29, minuto 13). Sin embargo, este UCAM parece otro. También Hannah, otro de los motivos directos para explicar la mejoría, que en unos minutos de ‘jugón’ permitía volver a poner tierra de por medio en un partido de mucho ritmo, como casi todos los de esta Champions (25-37, minuto 15), haciendo desaparecer viejos fantasmas del pasado a la hora de mantener ventajas, con el UCAM amenazando incluso con romper el partido antes de la segunda parte después de que unos minutos de Brad Oleson imponiendo cátedra dispararan la diferencia hasta los 16 puntos, con más medio centenar en la casilla visitante, antes del receso (35-51).

La Champions, por tratarse de la tercera competición a nivel europeo, y aunar a muchos equipos debutantes o con poco recorrido en Europa, aconseja un planteamiento de partidos más centrado en el uno mismo que en el rival, motivado también por el poco tiempo de preparación. Es una situación con la que se encontró el domingo ante el Estudiantes, un equipo algo anárquico y que le recibía tras solo dos entrenamientos, y supo adaptarse. En Lituania, misma cara de la moneda.

Mientras que el Juventus de Utena era un rival previsible, con un juego que pasaba por que Ireland, su base de 1,75 metros, decidiera qué hacer en favor suyo o del compañero que mejor le entendiera –caso de Dendy-, en el UCAM, cuando no era uno, era otro. Y al mismo tiempo, cada jugador sobre la pista con una función. Soko no brillaba tanto en ataque como el otro día, pero sí dominaba bajo aros (12 rebotes). Delía pedía poco balón para sí mismo, pero cuando lo hacía no fallaba (5/5 en tiros de campo) y frenaba mejor en defensa a la torre Kupsas (4 tapones) que Tumba, que leía muy bien las espaldas de sus defensores en el momento de hacer ayudas para ser una opción a la que entregar el balón cerca del aro y solo tener que machacar. Así, transcurrido solo medio cuarto, la diferencia era ya de casi veinte puntos (46-65), prácticamente la misma con que se entraba a un periodo final para el que Rojas aguardaba en el banco atendido en un dedo que había sido dislocado.

Amago de susto

El UCAM había logrado mantener a raya todos los tímidos intentos de un Juventus Utena muy falto de fondo de armario por acercarse en el marcador, pero el último cuarto se ve distinto. Con la sensación de partido roto, a veces es más fácil que una defensa se relaje, como que un jugador se quite la presión de encima para sumar canasta, como era el caso de un Ireland mucho más suelto. La victoria parecía en el bolsillo del UCAM, y seguramente lo estaba ya, cuando Oleson anotaba su cuarto triple para poner el 72-88 a falta de cuatro minutos. Pero volvían los errores. Ya fuera de Soko en defensa, de Rojas en ataque, pecando de precipitación y falta de temple, en menos de tres minutos el Juventus había conseguido un parcial favorable de 7-0 para bajar de la diferencia de diez puntos (79-88, 1:40 para el final).

Tiempo muerto mediante, Ibon Navarro pediría a sus jugadores algo más de cabeza fría y de dureza defensiva, la misma que a un Juventus que había sido sancionado con alguna técnica en un último cuarto de muchas protestas en busca de evitar un baño le había llevado a pelear realmente por el milagro. De nuevo, Delía, que cada día que pasa parece un mejor jugador, negaba la entrada a su canasta en cada balón que pasaba por ahí cerca, evitando que la cosa pasara a mayores.

Tercera victoria del UCAM en la Champions League, una que le permite afianzarse en la cuarta posición del grupo A, la última que da el pase para el ‘top 16’, poniendo fin a su racha de cuatro derrotas seguidas, en un día en que el acta reflejó la primera titularidad de Alberto Martín en un partido oficial como jugador del UCAM.

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