El UCAM vence a sus fantasmas en Israel

El UCAM vence a sus fantasmas en Israel

El equipo universitario fue esta vez quien se llevó un final apretado en el mejor día de Ovie Soko

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

Le tocaba al UCAM salir de un final apretado con la moneda habiendo caído de su lado. Con la dura prueba de cómo afrontar mentalmente la catastrófica derrota en Madrid y solo dos días de margen con el primer partido de una segunda vuelta de Champions que se presenta frenética, el equipo de Ibon Navarro supo aparcar la histórica ocasión del domingo para tomar como una ventaja el poco espacio entre partido y partido para cambiar el chip con la mejor terapia posible, la victoria. Una que llegó apoyada precisamente por el jugador que peor lo estaba pasando mentalmente en el inicio de temporada, Ovie Soko, y también quien dejó subir el balón a Doncic en el dramático empate de Real Madrid cuando la situación pedía hacer falta. El inglés liberó piedras de su mochila para echarse a la misma espalda a su equipo, finalizando con unos espectaculares números de 21 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias y 33 de valoración. Todos, récords personales como jugador del UCAM.

75 Hapoel Holon

Walden (13), Colman (5), Rice Jr. (18), Alexander (8) y Thomas (13) –quinteto titular- Cline Jr. (7), Blatt (4), Dadon, Pnini (7), Harrush, Zach y Martin (0).

81 UCAM Murcia

Hannah (5), Oleson (13), Rojas (11), Soko (21) y Tumba (4) –quinteto titular- Mutic, Urtasun (6), Martín (0), Kloof (11), Martínez, Olaizola (0) y Delía (10).

Parciales:
21-15, 16-22 (37-37), 20-23 (57-60) y 18-21 (75-81).
Árbitros:
Marius Ciulin, Andrei Sharapa y Zafer Yilmaz. Eliminado: Glen Rice Jr.
Incidencias:
Holon Toton Arena. Unos dos mil espectadores. 8ª jornada del grupo A de la Champions League.

Un partido que pareció comenzar con el precedente de la ida muy en la cabeza de Ibon Navarro, partido en que el UCAM superó en 25 rebotes al Hapoel (55-30) dejando patente una notable superioridad física, parecía Ibon Navarro querer imponer de nuevo el músculo de su equipo, pues con el quinteto habitual en pista, buscar a Ovie Soko para jugar el uno contra uno en ataque e ir con fiereza al rebote ofensivo era la evidencia que dominaba el plan de juego visitante en unos primeros minutos en que tuvo que ir a remolque sobre un Hapoel que daba un ritmo muy rápido al partido con muchos tiros de larga distancia y protagonismo para Glen Rice Jr., refuerzo de mitad de temporada y que en el primer cuarto ya sumaba siete puntos y un pique con Sadiel Rojas. El UCAM, con mayor rigor pero menos acierto, aguantaba el fuerte tirón israelí gracias a sus seis rebotes de ataque, que le permitieron sumar algunas canastas para no ver muy de lejos al equipo local (21-15, final del primer cuarto).

Pero con Hannah en el banquillo con problemas de faltas, y Soko algo más camuflado en ataque una vez enterado el Hapoel de que el alero universitario era quien más daño estaba haciendo, el plan seguía pasando por hacer de la fuerza física la mejor aliada del UCAM, con turno para que Kloof atacara en el uno contra uno a un muy inferior Tamir Blatt, intentando percutir por el centro de la zona como primera opción, aunque cuando era parado con falta no aprovechaba los tiros libres (ruboroso 2/9 para él hoy), y con el Hapoel falto de frescura con su termómetro Rice Jr. en horas bajas, un parcial de 1-10 en que emergía Oleson para dar al UCAM la constancia ofensiva que no encontraba, pues hasta entonces solo se buscaba a Kloof o Soko, el marcador era por primera vez favorable a los murcianos (33-37, minuto 19), aunque el descanso llegaba en tablas (37-37).

Ovie Soko sumó 21 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias y 33 de valoración. Todas, sus mejores marcas como jugador del UCAM

Aunque Oleson parecía seguir entonado en la reanudación, con dos canastas de mucha clase que volvían a poner a los universitarios por delante, el Hapoel lograba ahora hacer daño desde dentro de la zona, opción minusvalorada en el inicio por el buen momento de Rice Jr. y los problemas de faltas de Thomas, su jugador más peligroso cerca del aro y que con siete puntos seguidos empataba el partido (44-44, minuto 24). Kloof, aunque volvía a sentirse cómodo, era sustituido por el hasta entonces inédito Alberto Martín, que, como en las pocas veces que ha entrado como único base en pista esta temporada, se veía con dificultades para dirigir y su equipo perdía la frescura, aprovechada por el equipo hebreo para volver a ponerse por delante en el marcador (54-50, minuto 28), aunque el UCAM recuperaría el aire con la entrada de Hannah, que, junto a probablemente el quinteto de jugadores con más conocimiento baloncestístico en la cabeza puede Ibon Navarro poner en pista, aumentaba el movimiento de balón hasta rozar la perfección, como en el triple del propio Hannah para permitir al UCAM entrar al último cuarto por delante (57-60).

Rice Jr., que había ido más veces de las que le gustaría al banquillo por sus problemas de faltas –incluida una técnica-, volvería en el último cuarto con ganas de hacer un espectacular monólogo en el que anotaba nueve de los primeros doce puntos locales en el último cuarto para, con un parcial de 12-5, mandar en el marcador entrados los últimos cinco minutos de partido, ese tramo oficiosamente reconocido como ‘clutch’ en partidos en los que la diferencia se mueve entre los cinco puntos o menos de diferencia (69-65).

El partido tuvo que ser interrumpido a 44 segundos del final porque los aficionados locales movieron la canasta durante unos tiros libres

Sin embargo, de tanto querer buscar siempre el uno contra uno, terminó por ser tan previsible que Sadiel Rojas le forzaría una falta en ataque que, siendo su quinta, le enviaba al banquillo para ya no volver. El Hapoel perdería su absorbente referencia encestadora pero aumentaría la intensidad defensiva para seguir ganando por pequeñas diferencia hasta el empate de Rojas con un triple a 2:04 del final (75-75), motivando el tiempo muerto de Shamir.

Con dos minutos por jugar y empate en el marcador, los dos equipos volverían del tiempo muerto precipitados y cometiendo errores no forzados, dando la sensación de que el primero en acertar sería quien acabaría llevándose el gato al agua. Y ese fue Soko, que con una serie de dos tiros libres interrumpida porque los aficionados locales movieron la canasta y los árbitros debieron parar el partido, deshacía la igualdad. El propio Soko dominaría el rebote en los numerosos fallos a la desesperada que no consiguió anotar desde aquel empate de Rojas pese a que su entrenador se guardó sus tres tiempos muertos para este final de partido.

El UCAM salió así victorioso del duro test mental de Israel, empezando con buen pie la segunda vuelta de la Champions League e igualando su balance de victorias y derrotas (4-4).

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