El UCAM recupera su mejor versión

Kevin Tumba recoge un rebote ante la presión de dos jugadores del Tecnyconta Zaragoza./EFE
Kevin Tumba recoge un rebote ante la presión de dos jugadores del Tecnyconta Zaragoza. / EFE

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Por momentos se le apareció al UCAM el espectro de hace seis días, cuando el colista Betis ganó un partido que el equipo murciano llegó a ir ganando por trece puntos en el tercer cuarto. En Zaragoza, misma historia, pues de trece puntos fue la máxima ventaja murciana cuando quedaban catorce minutos de partido, pero el Tecnyconta la redujo a solo dos en seis minutos y que terminó por remontar a un minuto del final con un gran McCalebb. Habían sido muchos los minutos en que el UCAM dio vida a un rival al que le pudo romper el partido en diferentes ocasiones, pero cuando en el reloj solo quedaban segundos por correr supo jugar mejor sus cartas, y los cuatro puntos con que Soko deshizo el 73-73 dieron con la sexta victoria del UCAM esta temporada en la Liga Endesa, una que aún permite agarrarse a las posibilidades por alcanzar la Copa del Rey.

73 Tecnyconta Zaragoza

Bellas (7), Neal (14), Barreiro (7), Dragovic (0) y Varnado (11) –quinteto titular- McCalebb (12), Triguero (0), Mazalin (0), Michalak (3), De Jong (9) y Suárez (0).

77 UCAM CB

Hannah (17), Oleson (9), Rojas (0), Soko (11) y Tumba (14) –quinteto titular- Urtasun (0), Martín, Benite (7), Kloof (7), Olaizola, Delía (2) y Lukovic (10).

Parciales:
16-22, 13-13 (29-35), 21-23 (50-58) y 23-19 (73-77).
Árbitros:
Daniel Hierrezuelo, Francisco José Araña y Jorge Martínez. Sin eliminados.
Incidencias:
Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, 7.211 espectadores. 13ª jornada de la Liga Endesa.

Fuera por jugar fuera de casa, donde el UCAM se está mostrando como un equipo más fiable, o por lo azaroso del destino, pues algunos errores del final de partido del Zaragoza fueron no forzados, el equipo de Ibon Navarro fue esta vez quien supo gestionar mejor el final del partido. Sin embargo, el guion hasta entonces es ya conocido de sobra, y por momentos corrió peligro el partido de convertirse en otro más de los que se desaprovechan después de tener controlados.

Y es que el UCAM fue mejor desde el primer cuarto, en el que a los seis minutos ya ganaba 5-14 con seis puntos de Kevin Tumba, donde sobresalían dos mates a brillantes asistencias de Soko, que con dos faltas debería abandonar pronto la pista. Lo que empezaba siendo un mal día de Gary Neal, uno de los mejores cañoneros de la Liga Endesa –este año anotó 32 puntos en una lapso de poco más de diez minutos-, pasaba factura en un equipo aragonés muy falto de ideas, pero McCalebb y Blums entraban al partido cargados de pólvora y un prometedor 9-20 del UCAM era reducido al 16-22 que dejaba el primer cuarto.

Al igual que la pasada jornada, el UCAM volvió a tener trece puntos de ventaja en el último cuarto que fueron remontados

Soko había entrado al partido muy suelto en ataque, aunque torpón con unas faltas que le obligaban a sentarse. Pero no había lugar para el lamento. Lukovic tenía ganas de reivindicarse, y colaborativo en el rebote ofensivo y acertado leyendo las espaldas de los pívots zaragozanos, permitía a su equipo seguir moviéndose en ventajas de dobles dígitos (16-26, minuto 12), aunque la fluidez ofensiva había dejado de ser la misma, pues con Hannah en el banco Kloof no terminaba de leer bien por dónde podía obtener ventajas, y con ambos equipos no solo tirando horriblemente, también perdiendo balones por fallos impropios de profesionales, un segundo cuarto para el olvido dejaba al UCAM con la misma ventaja de seis puntos que tenía pasados los dos primeros puntos del partido (29-35).

El UCAM había empezado siendo claramente el dominador del partido, sobre todo gracias al acierto desde cerca de la canasta, aprovechando la endeblez local cerca de la canasta en ambos lados, pues ni defendían duro -26 de los 35 puntos del UCAM llegaron dentro de la zona-, ni tampoco atacaban desde dentro, pues el único rebote que había en Zaragoza era el de su entrenador –cero ofensivos al descanso-, pese al 5/26 en triples combinado entre los dos equipos.

Los terceros cuartos son de Clevin Hannah

Otro factor que está convirtiendo en predecible y conocido el guion del UCAM en los partidos es que los terceros cuartos están siendo propiedad de su base titular, Clevin Hannah, y el partido de esta tarde no era la excepción. Con Zaragoza amenazando con apretar el marcador, el ‘jugón’ neoyorquino volvió a asumir la responsabilidad, y con dos triples seguidos de bella factura daba al UCAM su máxima ventaja de trece puntos (38-51, minuto 26), momento del ya familiar colapso universitario, pues cuando más cómodo se veía al equipo es cuando dejaron de llegar las buenas oportunidades en ataque, pese a que Ibon Navarro había apostado por jugar ahora con dos bases en pista dado el buen momento de Hannah, pero a la máxima renta solo le siguieron tres canastas en juego en cuatro minutos mientras en los rojillos despertaba Gary Neal, líder del despertar local que impedía al UCAM romper el partido, pero que antes de terminar el tercer cuarto abandonaría la pista aquejado de unas molestias en los isquiotibiales, dando paso a un último periodo al que se llegaba con el viento soplando aún a favor de los murcianos (50-58).

Soko fue el héroe del final con cuatro puntos y un rebote para deshacer la igualdad en el último minuto

Pero con el máximo anotador maño fuera de combate venían peor dadas para el UCAM, pues en lugar de Neal volvía McCalebb a pista, un derroche de energía y potencia que llevaba por el camino de la amargura a Hannah, muy inferior físicamente, y después de unos minutos donde la conexión entre McCalebb y Varnado no encontraba repuesta, un ‘canastón’ del base con pasaporte macedonio ponía a dos puntos a su equipo (60-62, minuto 33), como volvería a estar dos acciones después más antes de un triple esquinado de Vitor Benite, la primera canasta en juego del UCAM en el último cuarto (62-67, minuto 34).

Sin embargo, el triple de Benite que volvía a dar dos posesiones de ventaja a su equipo daba con una mala noticia, y era la baja de Sadiel Rojas, que en la lucha por el rebote quedaba noqueado tras chocar con su compañero Tumba y dar aparatosamente contra el suelo. Después de unos minutos en vilo, pues pareció perder la concentración, y con la asistencia médica del pabellón y ambos equipos, el alero universitario podría volver por su propio pie al banquillo entre el aplauso de un cortés público rival.

El susto de Rojas pareció helar a su propio equipo, pues aunque el triple de Benite había llegado tras una buena aplicación de sistema, volvía la sequía, y dos minutos sin anotar después Blum empataba con un triple que encendía al Príncipe Felipe (67-67, minuto 38).

Zaragoza nada y muere en la orilla

Con ambos equipos en bonus y el marcador en un puño, el partido bien podía decidirse en los tiros libres, desde donde no fallaban Oleson ni Soko para impedir que el equipo local se viese por delante en ningún momento en el marcador. Eran muchas las oportunidades que el equipo de Navarro cedía al de Cuspinera, pero este no terminaba de rematar hasta un error de Tumba, que cometió algunos errores en el último cuarto, como una antideportiva sobre Blums a minuto y medio del final en una lucha por el rebote que había quedado ya perdida.

El letón desperdiciaba un tiro libre, pero con el otro empataba, y en la posesión extra una canasta de fantasía de McCalebb hacía realidad la remontada que su equipo llevaba mucho tiempo rozando ante un UCAM que no rompió el marcador cuando pudo. Pero ahí se quedó el empuje maño.

Por suerte o por estar más listo que el rival, el UCAM empezaría a aprovechar mejor las últimas posesiones, como un mate de Tumba después de rebote ofensivo en que el balón parecía haberse perdido y así empatar a cuarenta segundos del final. Con dos bases en pista, la electricidad de McCalebb pasaba el turno a la sapiencia de Bellas para gestionar una posesión capital, pero el español se equivocaría lanzando a canasta un balón que pretendía pasar en ‘alley-oop’, cayendo el rebote en Soko a treinta segundos del final al tiempo que recibía falta. El inglés anotaría la serie entera, no la primera vez esta temporada en una situación similar (73-75, treinta segundos).

Cuspinera querría tirar de pizarra para buscar el empate o el liderazgo, pero sus jugadores se harían un lío y, molestándose entre ellos mismos muy cerca de la fuera de banda, Kloof se haría con el balón a 18 segundos del final para que Soko, héroe del último minuto, machacara para certificar la victoria solo cuatro segundos después. Aún habría tiempo para un tapón de Tumba sobre Bellas en un intento ya por nada, y el UCAM sumaba su sexta victoria de la temporada para aún optar a la Copa del Rey.

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