Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM hace historia y asalta el Palau

Un momento del partido disputado este domingo en Barcelona./EFE / Alberto Estévez
Un momento del partido disputado este domingo en Barcelona. / EFE / Alberto Estévez

Primera victoria como visitante ante un Barça que siempre se vio sometido al ritmo de los murcianos, que llegaron a tener 16 puntos de ventaja

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Histórico. Después de 18 derrotas seguidas en Barcelona, el UCAM ha acabado este domingo, por fin, con una de sus canchas malditas en la Liga Endesa. Y de qué forma. Anotando casi cien puntos, jugando a un alto ritmo de juego, con aportación de todos sus efectivos -59 puntos del banquillo-, estando la mayor parte del partido por delante en el marcador y resistiendo en cancha ajena todos los intentos de uno de los mejores equipos de Europa por remontar el partido.

94 FC Barcelona Lassa

Heurtel (28), Ribas (8), Hanga (7), Moerman (2) y Seraphin (14) –quinteto titular- García, Pressey (16), Navarro (0), Vezenkov (11), Oriola (2), Koponen (6) y Tomic (0).

97 UCAM CB Murcia

Kloof (14), Oleson (6), Rojas (8), Lukovic (8) y Tumba (2) –quinteto titular- Soko (8), Urtasun (18), Martín (0), Benite (19), Hannah (7), Faverani (0) y Delía (7).

PARCIALES:
21-23, 27-27 (48-50), 19-25 (67-75) y 27-22 (94-97).
ÁRBITROS:
Benjamín Jiménez, Luis Miguel Castillo y Antonio Sacristán.
INCIDENCIAS:
Palau Blaugrana, 4.719 espectadores. 6ª jornada de la Liga Endesa.

Y es que lo que bien empieza, bien acaba. Al UCAM le estaban costando mucho los inicios de partido, una losa de la que en la mayoría de ocasiones estaba logrando sacudirse de encima pero que en otras lastraba demasiado como para ganar el partido. Pasó el miércoles contra el Dinamo Sassari en Champions y después de aquel partido y antes de este ya dijo Ibon Navarro que la preocupación era real y “debíamos dejar de ser motor diésel para ser Fórmula 1”. Y tenía que ser contra uno de los mayores presupuestos de Europa y en una cancha donde nunca se había ganado.

El UCAM quería presentar una cara a la que no está su afición acostumbrada, y tal vez por ello era Marko Lukovic, uno de los jugadores más discutidos, quien más entonado empezaba la mañana en el Palau Blaugrana, con ocho puntos en un primer cuarto donde la figura que más resaltaba era la de Thomas Heurtel, máximo anotador del partido con 28 puntos, pero que conjuntamente no tenía un dominador claro, con el UCAM dos puntos por delante al final del primer cuarto tras seis tantos de un Urtasun que parecía estar en uno de sus días (21-23).

Vitor Benite, material explosivo

Transcurrido un primer cuarto de tanteo, con Heurtel haciendo diabluras para demostrar que su talento se sirve y basta para casi sin ayuda mantener a raya a todo un equipo, llegaba el momento de Vitor Benite. Duda este domingo por un golpe sufrido el pasado, el mirlo blanco del UCAM anotó su primer triple seguido de una complicada suspensión, canastas de las que hasta el aficionado rival aplaude y que servían para un primer impulso universitario, aplacado gracias a la pillería de Sasha Vezenkov en el rebote ofensivo, con nueve de los once primeros puntos de su equipo en el segundo cuarto (33-34, minuto 14).

Pero cuando el Barça llega a un partido en casa contra un rival de menor entidad tras cuatro derrotas seguidas, quien no tiene nada que perder no es el que viste de azulgrana. Así, en menos de un minuto, Benite y Urtasun dinamitaban el partido con tres triples seguidos para poner una máxima ventaja de diez puntos que encendía las primeras protestas de la grada local (33-43, minuto 16). Cada uno más complicado que el anterior, en contraataque y en lo que parecían decisiones arriesgadas, el lenguaje corporal del UCAM inspiraba toda la confianza de que carecían los hombres de Sito Alonso.

Sin embargo, y sin ser responsabilidad exclusivamente suya, el Barça encontraba por dónde sumar puntos con la entrada de Faverani en pista a tres minutos del descanso, tal vez no el momento más idóneo para un jugador que vuelve de una lesión y después de muchos minutos sentado. Su falta de ritmo era evidente, y los once puntos anotados por el equipo local con Faverani en juego llegarían desde dentro de la pintura. El Barça había logrado reducir la preocupante diferencia de dos dígitos del UCAM, pero antes del descanso en el partido más espectacular de la jornada había tiempo para un mate de Charlon Kloof, con Seraphin como coprotagonista desafortunado de un tremendo póster. El UCAM había tenido posibilidades nuevamente de estirar algo más su ventaja, pero un 2+1 de Vezenkov de los que más enfadan a un entrenador la reducía a solo dos puntos (48-50).

Aunque si el juego va de sensaciones, las del UCAM eran mucho mejores. El Barça es ostensiblemente superior al equipo murciano en aglutinamiento de talento, y aunque Heurtel campaba a sus anchas -16 puntos al descanso-, el valiente planteamiento de Ibon Navarro permitía encontrar alternativas a las trampas barcelonistas. Heurtel había retado también y con éxito a Kloof en defensa, a quien permitía tirar mucho de tres (1/5 para un jugador con mala muñeca desde fuera), Oleson no había anotado ningún punto y aun así el UCAM andaba por delante y en proyección de cien puntos.

El tercer cuarto es siempre un momento clave en partidos de este tipo, y los locales empezaban mejor, ahora con Seraphin encontrando la manera de hacer daño a Tumba (55-53, minuto 22), pero el UCAM quería demostrar que tiene carácter sea quien sea el rival y siempre había respuesta, con triples de jugadores que no había anotado desde fuera como Rojas, Hannah u Oleson (58-61, minuto 24). Heurtel, que hoy batía su récord de anotación en Liga Endesa, aparecía cada vez que el UCAM quería poner al menos tres posesiones de distancia, pero un gran final de cuarto auspiciado por la defensa de Delía en el interior, con solo una canasta en juego del Barça en los últimos cuatro minutos, dejaba a los azulgranas muy tocados antes del último cuarto, al que se llegaba con ocho puntos de ventaja tras el cuarto triple de Benite (67-75).

Eran posiblemente los mejores minutos de juego del UCAM esta temporada. Todo entraba, incluidas canastas no tan habituales como una suspensión de Delía en la media vuelta, o un ‘fade away’ de Kloof cuando la jugada se había atragantado y no había ni posibilidad de rebote. El gesto de Sito Alonso de banquillo no parecía asumir la que se le estaba viniendo encima, y es que el UCAM, tras un parcial de 0-13, estaba ganando por 16 puntos de ventaja en el último cuarto (67-83, minuto 33).

Reacción blaugrana

El Barcelona no sabía por dónde atinar, y fue precisamente uno de sus jugadores que peor rendimiento está ofreciendo en este inicio de temporada, Phil Pressey, quien dio un paso adelante. El base americano, que solo había anotado un triple en toda la temporada, sumaba ahora dos ante la pasividad de la defensa zonal murciana, que le retaba a tirar. El acierto exterior traía consigo dureza defensiva, y la cara del Barça era otra (75-83, minuto 35).

Como viene siendo habitual, cuando los sistemas no logran ejecutarse, un desatascador sale al escenario, y no hay otro mejor que Álex Urtasun en estas situaciones, y dos triples suyos devolvían una cómoda ventaja de 14 puntos que, dado el tiempo que restaba, permitía ser optimistas (75-89, minuto 36). Pero el tiempo muerto de Alonso surtía efecto, y ahora con Heurtel y Pressey uniendo fuerzas, en Barcelona veían posible lo que hacía muy poco no, colocándose a seis puntos a falta de 1:34 del final (83-89).

El UCAM no volvería a anotar canasta en juego en lo que quedaba de partido, y aunque falta no le haría, a punto estuvo de costarle una oportunidad histórica. Intentando consumir segundos ante un Barça que necesitaba parar el reloj y llevar a los murcianos a la línea, el 89-94 a menos de un minuto del final parecía ser suficiente. Pero no si el UCAM entraba en errores no forzados, como una pérdida de Benite a falta de 32 segundos que daba un contrataque fácil al Barcelona, que volvía a robar el balón nada más volver a ser puesto en juego y se ponía solo un punto a falta de treinta segundos (93-94).

Después de ir 16 puntos arriba, el UCAM solo tenía uno y queda medio minuto de partido. Las muñecas no andaban tan finas como antes, y Urtasun solo anotaba uno de sus tiros libres a falta de 23 segundos, que sin embargo encontraban la fortuna del rebote de Soko. Volviendo a consumir segundos, el balón caía otra vez en el inglés, que mientras se dolía de la acción anterior era objeto de falta a diez segundos del final. Soko anotaría dos para cerrar una victoria histórica que pareció ser cómoda, pero hubo que sufrir hasta que sonó la bocina. El marcador final, un 94-97 para la historia del club, que a la decimonovena ocasión derrumbó el muro del Palau.

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