Sadiel Rojas: «Creo que los árbitros me aman en secreto, pero me gustaría que lo hicieran abiertamente»

Sadiel Rojas, en la Gran Vía de Murcia./Juan Carlos Caval / AGM
Sadiel Rojas, en la Gran Vía de Murcia. / Juan Carlos Caval / AGM
Jugador del UCAM CB Murcia

El alero se convertirá, este domingo ante el Baskonia, en el extranjero que más veces ha defendido la camiseta del UCAM: en 116 ocasiones

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMURCIA

El jugador dominicano Sadiel Rojas, que cuenta con la doble nacionalidad al nacer en suelo estadounidense, va a despedir 2017 como una leyenda. Seguramente ya estaba considerado como tal por una afición murciana que le venera como a nadie, pero mañana tendrá una marca que lo hará oficial, y es que cuando salte a la pista contra el Baskonia este día de Nochevieja sumará su partido número 116 defendiendo la camiseta del UCAM Murcia en la Liga Endesa, más que ningún otro extranjero. Superará a su amigo Nemanja Radovic, de quien «sé que echa de menos estar aquí» y con quien habla muy a menudo sobre «volver a jugar juntos». En este tiempo le hemos visto acabar un partido en el hospital, perder dientes, romperse la nariz y sufrir innumerables golpes. Su coraje, así como su implicación social, le han hecho ganarse a una ciudad con la que está plenamente implicado.

-¿Qué le viene a la mente con este récord?

-Estoy muy feliz pero al mismo tiempo entusiasmado por seguir haciendo historia. Lo importante es seguir haciendo cosas por esta ciudad que tanto quiero y tan querido me hace sentir. También por Alejandro Gómez, que creyó en mí desde el primer día, y por mi entrenador y mis compañeros.

Las frases

Vida en Murcia
«En mi crecimiento ha sido muy importante aprender español, conocer y disfrutar la ciudad y hacer tantos amigos»
La afición
«Me quiere porque sabe que doy el 100% en cada partido, es lo que pido siempre a los nuevos»
Agresiones
«Solo Rudy Fernández y Mumbrú se han disculpado conmigo»
Estilo de juego
«Juego duro y soy molesto, pero no sucio. Nunca he querido hacer daño a nadie y no me quejo»

-Murcia fue su primer destino en Europa. ¿Buscaba permanecer en un mismo sitio por mucho tiempo o fue algo que le apeteció estando aquí?

-Vine sin saberlo que me esperaba, mi agente me recomendó Murcia porque decía que me iban a tratar bien y que aquí el salto no iba a ser tan drástico, y el director deportivo de mi equipo en la NBDL, Jeff Potter, me recomendó que si venía a Europa intentara estar en un mismo equipo por un tiempo, que disfrutaría más en lugar de estar cambiando cada año. Tomé su consejo sin ataduras, pero hasta ahora todo ha ido genial.

-En esencia sigue siendo el mismo jugador de su primer año en el UCAM, pero al mismo tiempo es capaz de hacer más cosas. ¿Cómo analiza su evolución?

-Mi primer entrenador aquí fue Diego Ocampo, habló mucho conmigo y me enseñó muchas cosas acerca de los fundamentos y cómo jugar en la ACB. El primer año siempre es algo bronco, pero puse mi corazón y mi competitividad para ayuda en los rebotes, defender y dar energía a mis compañeros. Con el paso del tiempo aprendes a aportar otras cosas, como mis triples desde las esquinas o sacar más faltas en ataque al contrario. Pero este año seguramente mis rebotes y mi defensa sean más importantes que nunca, como ayudar a mis compañeros a mantenerse concentrados y jugar duro. Si todos damos lo que pido, puedo garantizar que vamos a ser un equipo muy difícil de vencer. Y nada me hace sentir mejor que ver a mis compañeros haciendo esto conmigo.

-En todo este tiempo en Murcia imagino que también habrá crecido mucho como persona.

-Por supuesto. Personalmente, para mí ha sido muy importante en este crecimiento hacer tantos amigos como los que tengo en Murcia, aprender español, salir a conocer y disfrutar la ciudad, etc. Eso creo que es lo más importante cuando sales al extranjero, involucrarte con el lugar a donde vas, y no ser el típico americano que no sale de casa y no se quiere relacionar con nadie. Nunca estoy aburrido en Murcia, siempre tengo algo que hacer o alguien con quien quedar, esta es mi segunda casa. Para estar concentrado en la pista una parte muy importante está en sentirte cómodo con el lugar en que estás y con la gente para la que juegas.

-¿Su renovación de este pasado verano ganó en importancia teniendo en cuenta las salidas de personas muy queridas como Katsikaris, Campazzo y Radovic?

-Mi intención siempre fue renovar, incluso si Fotis, a quien quiero mucho, no era el entrenador. Me dije a mí mismo que este equipo no bajaría nunca los brazos, siempre lucharíamos. Podremos estar tirando con un 15% de acierto y aun así mantendremos al otro equipo a raya. Para crecer en la ACB hay que tener esta mentalidad.

-¿Cree que le quieren todavía más este año que se ha ido gente muy admirada?

-Sí. Los aficionados me quieren mucho porque ya me conocen, pero me gustaría pedirles que quieran a todos los demás también. Todos estos tíos salen a luchar cada día. A mí me quieren porque saben que doy el 100% en cada partido, es lo que pido siempre a los nuevos. Los aficionados son una gran razón por la que sigo aquí, y este año les necesitamos más que nunca, porque en este equipo tenemos grandes planes, que son ganar todos los partidos.

-Aquí todo el mundo le quiere, pero en el resto de la ACB le odian. ¿Por qué ocurre esto?

-Es algo que me pasa desde que empecé mi carrera, pero desde que Alejandro Gómez me fichó sabe lo que tiene en mí y se lo ha dicho a todos los entrenadores: 'peleará hasta el final por ti y hará todo lo posible para ayudarte a ganar'. Juego duro y soy físico, pero eso no le gusta a la gente, y menos a los anotadores rivales. A ellos les pagan para que metan veinte puntos por partido, a mí para que no los metan. No tiene por qué gustarte, pero tengo que hacer todo lo que esté en mi mano para que estos jugadores no anoten. Soy molesto, pero nunca sucio. Voy a intentar que tengan un mal partido porque quiero que mi equipo gane. En todas las canchas escucho '¡Rojas, hijo de puta!', pero me concentro todavía más y mis compañeros quedan libres de esa presión. Y en la pista, veo cómo los rivales están todo el rato quejándose a los árbitros sobre mí, lo cual es perfecto, porque mientras yo sigo centrado en el baloncesto ellos están pensando en qué decir o en golpearme.

-¿Y qué tal con los árbitros? Antes de la temporada se sentía optimista, ¿sigue igual?

-Ya me conocen. Antes de los partidos siempre nos saludamos de manera muy agradable, sonreímos, nos preguntamos qué tal estamos... Pero en el primer cuarto ya me doy cuenta de que es algo que no cambia. Sí siento que me dejan jugar un poco más físico, pero enseguida están los rivales hablándoles sobre mí, y eso les condiciona.

-¿Se siente más respetado que antes?

-En realidad no. Intento sentirme optimista antes de cada partido pensando que es mi cuarta temporada, porque cuando era novato me decían 'es tu primer año aquí', pero ahora es 'te conozco, Rojas, has simulado'. Vale, si simulo, pítalo. Pero si no, no lo pites porque una vez me viste hacerlo. Creo que en realidad me aman en secreto, pero me gustaría que lo hicieran abiertamente.

-Ha sufrido varias agresiones. ¿No tiene miedo de que alguna vez sean algo más que un susto? ¿Qué le dicen sus familiares y compañeros?

- Mis padres me dicen que nadie podrá pagar nunca lo duro que juego y me piden que use más protecciones. Pero no pasa nada. Si me rompen un diente y tengo que jugar con un protector bucal, en ese momento siento que ya nadie puede hacerme daño. Hay algunos tíos que han ido a pegarme a propósito, pero jamás voy a rendirme por eso, es algo que me empuja a jugar más duro todavía, a creer que pase lo que pase voy a estar bien. Me rompí la espalda en la NBDL, y desde entonces no le tengo miedo a nada. Si me pegan y el árbitro no lo ve pero yo puedo levantarme, de acuerdo. No hay problema. Sigo jugando. Sé que tengo a todos mis compañeros dispuestos a protegerme. También sé que hay equipos que tienen como parte de su plan de partido pegarme, pero yo nunca he golpeado a nadie a propósito ni me quejo de ningún jugador.

-Rudy Fernández se disculpó una vez con usted por medio de Twitter. ¿Ha sido el único?

-Mumbrú también, me dijo que había sido un accidente (Rojas acabó en el hospital con un collarín después del último Bilbao-UCAM). Pero la de Rudy sí fue una gran disculpa, además nuestro agente es el mismo en España. Fue agradable, pero también creo que tuvo mucha presión por parte de mis aficionados, que miran por mí en Twitter. Pero claro que acepté y agradecí sus disculpas.

-Su imagen en la pista nada tiene que ver con la que del vestuario. Ahora que se ha mudado al centro, ¿qué ha sido de sus famosas barbacoas?

-Ya no puedo hacerlas, pero mis compañeros siguen viniendo ahora a mi apartamento para escuchar música, ver partidos de Euroliga o simplemente pasar el tiempo juntos. Es muy importante hacer estas cosas para ser un equipo. Me encanta reunir a todo el mundo en mi casa, cocinar para ellos y hacer el payaso. Este año tenemos también a Brad Oleson, que está constantemente metiéndose de broma con todo el mundo, y eso es fundamental para crear un buen ambiente.

-La gente en Murcia no solo le admira por su esfuerzo en la cancha, también por su labor social. ¿Qué tal están sus 'Guerreros de Rojas'?

-Este año está siendo difícil verles por los viajes de la Champions, pero sigo en contacto con ellos desde que en mi segunda temporada empecé a apoyar a este club que acoge a niños en riesgo de exclusión social. Adoro ser de ayuda para que los chicos no estén en la calle haciendo otras cosas, traerles a los partidos y verles decir que un jugador profesional es su amigo. Es muy importante para mí hacerles saber que después del colegio hay que ir a casa y enseñarles a ser buenos compañeros y que se tengan los unos los otros para cualquier cosa, como también me tienen a mí.

-Similar a su 'iRebound Foundation' en Estados Unidos.

-Sí, es algo que empecé en la universidad. Hacemos campus durante los veranos, pero no estoy personalmente en los entrenamientos, simplemente les patrocino. Los objetivos son los mismos, ayudar a los chicos a través del baloncesto.

-Es muy pronto para hablar de esto, pero va a estar aquí como mínimo hasta 2019. ¿Entra Murcia en sus planes de futuro?

-Eso depende completamente de ellos, si quieren hacerme un contrato más grande yo jamás me voy a oponer. Podría estar aquí toda mi carrera, no tengo ningún problema en eso. Tengo dos temporadas por delante, pero será su decisión. Si me quieren, me tendrán.

-Me refería a su futuro cuando deje el baloncesto, aunque esa respuesta también está bien.

-No lo sé, pero podría ser. Conocí a mi novia aquí, mis padres vienen cada Navidad y ellos mismos me dicen que tal vez me gustaría seguir viviendo aquí una vez me retire. Es algo en lo que pienso, porque aquí la gente y yo nos queremos mucho, y la vida es muy tranquila y agradable.

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