Análisis

El Alonso de 2018 mejora al de 2017

El McLaren de Fernando Alonso, rodando en Shanghái. /Diego Azubel (Efe)
El McLaren de Fernando Alonso, rodando en Shanghái. / Diego Azubel (Efe)

El asturiano superó en China los puntos logrados la pasada temporada completa, y confirma la notable, pero aún insuficiente, mejoría con respecto a la etapa con Honda

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

La clasificación del Mundial de Fórmula 1 confirma lo que es una obviedad a todas vistas: McLaren ha mejorado y, consecuentemente, Fernando Alonso también. El salto que ha dado la escudería de Woking con Renault en sus tripas no es tan largo (de momento) como ellos deseaban, pero el camino es acertado. Los números son claros: en la temporada 2017 completa, Alonso sumó 17 puntos; en las tres primeras carreras de 2018 ya lleva 22.

El prisma ahora arroja un poco de luz, aunque no la suficiente como para ver iluminado el camino a la parte más alta de la parrilla. Tres carreras consecutivas en los puntos, sin demasiado sufrimiento pero sí con algo de fortuna, han llevado a Alonso a la sexta posición de la clasificación general, empatado con Nico Hülkenberg y con cuatro puntos más que el agresivo Max Verstappen. Alonso está a la cabeza de ese 'minimundial' que muchos quieren ver para paliar la falta de medallas de oro, y que comienza justo donde Ferrari, Mercedes y Red Bull dejan las migajas.

¿Es real este rendimiento? Más real que los números, imposible. Sin embargo, aún hay mucho camino que andar. Tanto el propio Alonso como los jefes de McLaren han dedicado buena parte de su discurso de este inicio de campaña a hablar de podios más pronto que tarde, o al menos estar en un punto cercano a lograrlo. No lo van a tener nada fácil, y el primer paso donde deben mejorar es en la clasificación.

Más información

Los sábados siguen siendo el punto débil del equipo británico. Alonso ha acabado en los puntos en las tres carreras y Vandoorne en dos, pero les ha tocado pelear por llegar a ese 'top 10'. Sólo el español, en Australia y gracias a una penalización, partió décimo. La pelea por la Q3 es el eterno objetivo, pero se atraganta. No es garantía de puntos acabar delante, pero es una obviedad que cuantos menos adelantamientos tengas que hacer, más fácil es que acabes por delante de tu posición de partida. Si Alonso sale octavo, tendrá menos rivales que quitarse de encima para puntuar que si sale decimotercero.

La perogrullada es tal que, si además se tiene en cuenta el buen rendimiento de los McLaren en carrera, los puntos pueden ser una constante para colocar al equipo de Woking donde se merece y, con un poco de suerte, arañar algún podio. El ejemplo de Force India en los últimos años es perfecto: no eran el mejor equipo, ni mucho menos, ni tenían a la mejor pareja de pilotos -aceptables tirando a buenos, pero ni mucho menos supercracks-, pero ahí estuvieron de manera constante, rondando el podio sin pisarlo y en cuarta posición al final de 2017 con más de 100 puntos de ventaja sobre el siguiente. Ese es el objetivo que deben tener Alonso, Vandoorne, McLaren y sus fans.

¿Para cuándo el podio?

Es la obsesión que hay ahora mismo rondando las cabezas de los responsables de Woking. El motor Renault ha dado un salto de calidad indiscutible para McLaren, pero hay serias dudas de que sea suficiente. La victoria de Ricciardo y su buen hacer en condiciones óptimas de temperatura, neumáticos y agarre de la pista confirman que Red Bull no sólo tiene un motor más que aceptable (lo que, en el fondo, ya se sabía), sino que además tiene un chasis que le puede hacer ir a lo más alto de la tabla a poco que fallen los Ferrari o los Mercedes.

Ahí es, quizá, donde McLaren tiene más trabajo que realizar. El MCL33 empezó a hacerse más tarde de lo previsto. Las dificultades para deshacerse de Honda en 2017 alargaron el proceso de manufactura del monoplaza de 2018 unos meses cruciales: McLaren quería empezar en junio-julio con el nuevo diseño, y no fue hasta principios de octubre cuando realmente pudieron empezar a encajar la unidad de potencia Renault en el chasis del coche.

La gran ventaja, si es que es así, que supone es que el margen de mejoría es muy amplio. El chasis se hizo sin estar afinado al 100%, y por eso el propio Alonso admite cada vez que se le pregunta que las siguientes evoluciones pueden darles un salto de calidad notable. La llegada de Europa conllevará también la venida de nuevas piezas. No será en Azerbaiyán, debido a las características propias de este joven trazado urbano que transcurre en las calles de Bakú, sino en España, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde McLaren (y el resto de escuderías) montarán las primeras evoluciones serias para esta temporada. Y a poco que la escuadra de Woking haya sido más lista que el resto, quizá el hándicap de las clasificaciones desaparezca. Ahí también ha superado la escuadra británica, en sólo tres carreras, todo lo que lograron en 2017.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos