Nacimiento, vida y fin de un club distinto

1. Lin. 2. María Jesús García. 3. Isabel García. 4. Lucía Fernández. 5. Antonia Noguera. 6 José Horta. 7 Agustina Ruiz. 8 María José Noguera. 9 Ana María Noguera. 10. Antonia Sánchez. 11. María Escobar. 12 María José Lardín./Asociación Femenina de balonmano villa de Mazarrón
1. Lin. 2. María Jesús García. 3. Isabel García. 4. Lucía Fernández. 5. Antonia Noguera. 6 José Horta. 7 Agustina Ruiz. 8 María José Noguera. 9 Ana María Noguera. 10. Antonia Sánchez. 11. María Escobar. 12 María José Lardín. / Asociación Femenina de balonmano villa de Mazarrón

La Asociación Femenina de Balonmano Villa de Mazarrón, que arrancó en 2006, lo deja tras haber recuperado la práctica de este deporte en el municipio costero

Paco Lastra
PACO LASTRAMurcia

La pedanía mazarronera de Cañada de Gallego apenas tiene 1.500 habitantes. En el colegio público San Antonio se conocieron María José Lardín Verdú, María Escobar Méndez, Ana Noguera Valverde y Antonia Sánchez Albacete. En este centro coincidieron con Fulgencio Gallego, un profesor de gimnasia que las inició en el balonmano. ¿Por qué el balonmano? Antonia no sabe responder a esta pregunta. Tampoco tiene claro que fuera una práctica deportiva que les atrajera especialmente. Pero ocurrió y, al contrario de lo que sucede cuando las cosas hay que hacerlas casi por obligación, salieron encantadas de la experiencia.

Tanto que ya fuera del colegio empezaron a echar de menos jugar al balonmano. «Como toda ocurrencia genial, la idea surgió en una quedada de amigas, un domingo cualquiera, allá por mayo de 2006 y, entre risas y sin saberlo, comenzó la aventura», cuenta Antonia Sánchez.

Liga Regional
El equipo de la Asociación Femenina de Balonmano Villa de Mazarrón compitió en la categoría sénior en las temporadas comprendidas entre 2006-07 y 2010-11.
En verano
Organizó en los veranos de 2008 y 2009 torneos de balonmano playa, tanto a nivel masculino como femenino.
Categoría masculina
En la temporada 2009-10 integró al equipo Bahía de Mazarrón, formado por hombres.

Esta aventura tiene nombre y es Asociación Femenina de Balonmano Villa de Mazarrón. Sus inicios no fueron fáciles, pero poco a poco se fueron sumando más chicas y, como dice Antonia, «¿quién se resiste a echar un buen rato entre amigas y además mover un poco estos cuerpos?».

Todo arrancó en el colegio San Antonio de la pedanía de Cañada de Gallego

Una o dos veces por semana

Entre quedadas, una o dos veces por semana, en el polideportivo del pueblo durante aquel verano de 2006, se forjó la ilusión de seguir adelante y llevar más lejos este proyecto. En esta nueva etapa en el balonmano se encontraron solas. Fulgencio Gallego bastante tuvo con iniciarlas. Su testigo lo cogió el portugués José Horta, quien llegó a Mazarrón por motivos de trabajo.

«Al inicio estábamos más bien justitas, contábamos con 8 o 9 jugadoras y la ayuda de nuestro querido entrenador, José Horta. El pobre acabó con problemas de estrés. Aguantarnos en ciertos momentos tuvo mucho mérito». El equipo ya estaba federado y competía en la Liga Regional.

El tesón de este grupo de mujeres las llevó a impulsar una escuela deportiva

María José Lardín Verdú, María Escobar Méndez, Ana Noguera Valverde, Antonia Sánchez Albacete, Marisa Sánchez Albacete, Nerea Miras Acosta, Leticia Martínez Mendoza, Hajas Magdolna, Agustina Ruiz Martínez, Antonia Acosta Noguera, Isabel García Urrea, María Jesús García Gil y Alba Muñoz Sánchez formaron la primera plantilla.

Ejemplo de integración

En Mazarrón se empezó a hablar de balonmano y de ese nuevo equipo femenino, lo que sirvió para que se fueran sumando cada vez más chicas. El club empezó a crecer. Se incorporaron jugadoras de diferentes nacionalidades, sirviendo como ejemplo de integración y colaboración, llegando más allá del deporte. Pero la cosa no quedó ahí, «nuestro siguiente pasito fue que se incluyera un partido de balonmano mixto, el 25 de noviembre de 2007, con motivo de la jornada organizada contra la violencia de género en Mazarrón».

Como la temporada se les quedaba corta y Antonia, María José Ana y María no lograban quitarse el mono del balonmano cuando estaban de vacaciones, «nos lanzamos a la aventura del balonmano playa, hasta acabar organizando nuestros propios torneos los veranos de 2008 y 2009, con participación de diferentes equipos de la Región, tanto femeninos como masculinos».

Al comprobar que su iniciativa también llamaba la atención de los hombres, la asociación incorporó a un equipo masculino: el Bahía de Mazarrón, que empezó a competir en la temporada 2009-10, integrado por jugadores jóvenes y «viejas glorias mazarroneras de este deporte, de las cuales una de ellos acabó siendo nuestro entrenador».

Entre las citadas viejas glorias del balonmano de Mazarrón quisieron volver a la pista Luis Zamora, Francisco Aznar, Francisco Rodríguez, Salvador Navarro, Diego Gómez, José Pérez, Ginés Vivancos, Juan Zamora, Miguel Acosta y Ginés Urrea.

A estas mujeres le parecía poco lo que hacían y querían más. Así, se empeñaron en apoyar el deporte base y lo lograron poniendo en marcha la escuela deportiva de balonmano, al frente de la cual se puso una de las jugadoras del equipo. «Nuestra asociación se encargó entonces del fomento de este deporte».

«En nuestras primeras temporadas había mucho público en los partidos. Sería por la novedad», dice Antonia, quien añade que configurar las plantillas era lo que más trabajo costaba. «Éramos de Mazarrón, pero acabamos fichando a chicas de Águilas y otros municipios cercanos. Al final siempre logramos tener jugadoras».

Económicamente, la asociación, aparte de la subvención anual que el Ayuntamiento de Mazarrón otorga a los clubes deportivos, se ha nutrido especialmente de donativos de empresas de la misma localidad «que acceden a ayudar a la potenciación de este deporte voluntariamente».

Obstáculos iniciales

El proyecto ha sido arduo y complicado, «porque el balonmano había tenido cabida en la historia deportiva del municipio costero sobre todo en categoría masculina. Antes de que este grupo de mujeres se pusiera manos a la obra en 2006, el anterior equipo femenino de balonmano que se vio en Mazarrón fue en la temporada 1997-98.

Superados los obstáculos del inicio de este proyecto y, en vista del interés que despertó, el Ayuntamiento también se puso al lado de estas deportistas, a las que apoyó, tanto en el apartado económico como logísticamente, «ya que siempre encontramos un hueco temporal y físico en los pabellones cubiertos del municipio para poder entrenar y disputar los partidos, cosa que no resultó sencilla, porque había otros deportes mayoritarios que copaban la mayoría de horarios».

Desde que María José Lardín Verdú, María Escobar Méndez, Ana Noguera Valverde y Antonia Sánchez Albacete decidieron ponerse en marcha han pasado once años. Ellas jugaron en el Regional sénior de 2006 a 2011. Hasta este año, la asociación ha seguido apoyando a las bases. Si atípico fue el nacimiento del club, también es digno destacar la forma en la que la Asociación Femenina de Balonmano Villa de Mazarrón ha echado el cierre, tras años de papeleos en la Administración, de lidiar con la Federación Murciana de Balonmano para encontrar su sitio y de buscar patrocinadores. Se han despedido donando 5.600 euros a otras asociaciones del municipio mazarronero.

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