Una multiusos imposible

Imagen tomada ayer en la pista polideportiva de la plaza Joan Miró./ Antonio Gil / AGM
Imagen tomada ayer en la pista polideportiva de la plaza Joan Miró. / Antonio Gil / AGM

La pista deportiva de la plaza Joan Miró está destrozada y ya no se usa para que jueguen los niños, sino para hacer botelleo

FRANCISCO J. MOYA y RUBÉN SERRANOCartagena

Fue inaugurada por todo lo alto hace ahora diez años. Se trataba de una instalación «revolucionaria y pionera en la Región», aseguraron en su momento el presidente de la federación murciana de fútbol, José Miguel Monje Carrillo, y el entonces concejal de Deportes de Cartagena, Alonso Gómez López. Era la pista multiusos de la plaza Joan Miró, situada en Ciudad Jardín. Y era el primer recinto de césped artificial apto para practicar cuatro deportes distintos que se veía en el municipio. En el recinto, que costó 35.000 euros, se podía jugar al fútbol sala, al baloncesto, al hockey y al badminton.

Se podía. Porque hoy no se puede usar para nada. Está absolutamente destrozada y el fuerte viento de hace unos días terminó de levantar la lona verde con lo que quedaba de hierba sintética. Así, el aspecto de la instalación es tercermundista. No es nuevo. Desde hace años, aquello está hecho un desastre. Pero ni el director técnico de la Concejalía de Deportes, Eduardo Armada, ni los concejales que han ido pasando por el departamento, José Cabezos, Diego Ortega y ahora Ricardo Segado han hecho nada por solucionarlo.

Vándalos y dejadez

Vallas agujereadas, césped arrancado, lonas sueltas y sin ningún tipo de sujeción, paredes con pintadas y porterías de fútbol sala sin redes. Esa es la carta de presentación de la pista de Ciudad Jardín. Pedro Solana es vecino de la zona y pasea habitualmente por allí. «Esto ha venido a menos. Hay un poste oxidado, donde antes había una canasta. Aquí los vándalos 'juegan' a destrozarlo todo. La pista lleva así toda la vida», asegura este vecino. Otros cuentan que como la plaza está iluminada y nadie juega en ella, jóvenes de zonas cercanas han establecido allí su punto de reunión cada fin de semana y desde hace unos meses la pista de la plaza Joan Miró se ha convertido en un lugar habitual para hacer botelleo, con las consiguientes molestias para los residentes.

Lo curioso de la historia es que hace más de cinco años el PSOE, entonces en la oposición y ahora en el Gobierno, denunció con una moción en el Pleno el abandono de esta pista multiusos. El entonces concejal socialista César Delgado recordó que estas instalaciones eran frecuentadas por muchos niños, y que su mal estado era un riesgo para su integridad física. «El Ayuntamiento debe ponerse manos a la obra y adecuar la pista multiusos para que los niños puedan practicar deporte sin correr el riesgo de que se les caiga encima alguno de los paneles que se encuentran apoyados junto a las porterías o cortarse con los separadores laterales que están rotos», reclamó Delgado.

El edil recordó que el Ayuntamiento destacó en el año 2008, al inaugurar la pista, «la calidad de los materiales y la seguridad para los usuarios». Y pidió al entonces edil de Deportes, José Cabezos, que se preocupara del mantenimiento. No hizo nada. Y sus sucesores en el cargo, tampoco. El resultado de tanta dejadez es que ya está destrozado todo el mobiliario, las canastas y las porterías del campo de fútbol sala. El pavimento está levantado, los bancos están rotos y no hay papeleras en la plaza.

Este caso es el más evidente, pero hay otros. Y es que, por ejemplo, en los últimos meses han aumentado las quejas por el «lamentable estado» de los aparatos de gerontogimnasia instalados en diferentes parques y jardines del municipio. Hay problemas en la pista de la calle Carlos III, en el pabellón del barrio de la Concepción (sin duchas ni aseos), en la plaza Juan XIII, en Barrio Peral (Vía Verde), en el parque Sauces y en el barrio de San Ginés.

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