Balonmano

A los Hispanos sólo les falta el oro

El capitán de la selección española, Raúl Entrerríos. /EFE
El capitán de la selección española, Raúl Entrerríos. / EFE

España, cuarta, bronce y plata en los últimos Europeos, aspira al podio en Croacia, donde Alemania defiende la corona

MIGUEL ÁNGEL PINDADO

El XIII Campeonato de Europa comienza este viernes en Croacia con la disputa de los primeros partidos de los Grupos A (Suecia, Serbia, Islandia y la anfitriona Croacia) y B (Francia, Bielorrusia, Noruega y Austria). Y sin lugar a dudas este torneo vuelve a estar muy abierto, con varias selecciones apuntando a luchar por el oro y muchos ‘outsiders’ dispuestos a dar la sorpresa, si bien sin llegar a la lucha por las medallas pero sí para amargar a alguna de las favoritas.

Alemania defiende la corona que arrebató a España en Polonia hace un par de años y por tanto vuelve a ser una de las favoritas merced a una competición doméstica excepcional. Por supuesto los Hispanos, pese a la renovación, también son candidatos al podio junto con la eterna Francia de Karabatic, actual campeona mundial de la mano de un Didier Dinart que ha sabido conjugar experiencia con la inagotable cantera gala. Dinamarca es otra de las grandes aspirantes, aunque siempre excesivamente impredecible, mientras que Croacia, con el regreso del legendario Lino Cervar al banquillo y la recuperación de Duvnjak, revive su ilusión por las medallas por el hecho de ser la anfitriona, algo que pesa mucho y si no que se lo digan a Serbia, plata en el Europeo 2012 celebrado en su país. Y también están en el mismo saco las dos selecciones nórdica, Suecia y Noruega. Los suecos, con nuevo entrenador, están en constante evolución sin dar con la tecla, mientras que Noruega, con un grupo muy compacto, aspira a repetir final como en el Mundial de 2017. Y mención aparte merece la Macedonia que dirige el vallisoletano Raúl González, toda una incógnita, que bien podría convertirse en la gran sorpresa del torneo, junto con una Eslovenia con tanta calidad como altibajos en su juego.

República Checa

-Sin Jicha, la cenicienta

Un octavo puesto ha sido la mejor clasificación de la República Checa en unos Campeonatos de Europa. Con este bagaje, para los checos el hecho de pasar de ronda ya supondría todo un éxito, pero esta vez cuentan además con el hándicap de que su gran estrella de los últimos años, Filip Jicha, se retiró el año pasado del balonmano y por tanto acuden a Croacia huérfanos de referente. Así pues, sus dos técnicos, los Jan Filip y Daniel Kubes intentará hacer valer el juego de equipo ante la falta de estrellas que puedan echarse el equipo a sus espaldas como hacía el gran Jicha. Y para más inri, su central Babak también será baja debido a una lesión.

Con estas premisas, el equipo checo será toda una incógnita en cuanto a su rendimiento, y si bien no tiene opciones de pasar de ronda, lo cierto es que puede amargar la clasificación a cualquier selección excesivamente confiada.

España

-El podio como objetivo, el oro como sueño

España se presenta en Croacia 2018 con un exquisito bagaje en los tres últimos Europeos, con un cuarto puesto, un bronce y una plata que, de seguir en esta progresión, debería otorgarles un oro que le falta en su palmarés en el torneo continental. Además, el fiasco de la eliminación para los Juegos de Río y en el Mundial de Francia hace que el balonmano español se vea en la obligación de regresar a la senda de las medallas.

La renovación del equipo, donde aún permanecen ilustres veteranos como Cañellas, Raúl Entrerríos o Gedeón Guardiola, es uno de los principales hándicaps que tiene el técnico Jordi Ribera para conseguir el objetivo. Del anterior torneo europeo se han caído nada menos que ocho hombres -entre ellos míticos como Maqueda, Sterbik o Víctor Tomás-, y el nuevo técnico hará debutar en este torneo a jugadores como Dani Dujshebaev, Ferrán Solé o Álvaro Costoya. El resto de los hombres de Ribera forman un bloque muy bien compensado, al que,como siempre, le faltará lanzamiento exterior, pero con una gran capacidad de juego sobre la línea de los seis metros, con hombres muy versátiles y jugones, y dos pivotes de garantías y muy diferentes.

Pero ciertamente volverá a ser la defensa la clave del éxito de España. Siempre temida por su excelente 6-0 o bien su presionante 5-1, la selección española dependerá mucho de la intimidación de Viran Morros y Gedeón Guardiola. Y a partir de su gran defensa, organizar un contragolpe que tantos éxitos ha dado al equipo de los Hispanos.

España tiene como principal enemiga de esta primera fase a Dinamarca, con quién se disputará dos puntos que pueden ser decisivos para la segunda fase, donde España está obligada a entrar, como mínimo, en la lucha por las medallas. El título ya es un sueño.

Dinamarca

-El regreso a las medallas

Parten como una de las selecciones favoritas para disputar las medallas merced a su título olímpico en Río de Janeiro 2016, si bien con un nuevo técnico Nikolaj Jacobsen, que comparte sus funciones de seleccionador con las de entrenador en el Rhein Neckar Lowen alemán. Tras el título olímpico, los daneses pincharon en el Mundial de Francia 2017 al caer eliminados en 1/16 precisamente por Hungría. Y aquí radica una de las rémoras del conjunto danés, su enorme capacidad para ofrecer caras muy distintas a lo largo de un torneo, pese a que son el país con mayor número de entorchados en la competición continental.

Una vez más, el conjunto danés, repleto de figuras, depende, quizás en exceso en ocasiones, de Mikel Hansen. Sus goles, su aportación al juego ofensivo y defensivo, su sola presencia en la cancha, intimida a sus rivales y ofrece todo un arsenal de posibilidades a sus compañeros. A sus 30 años, y con tres títulos como mejor jugador mundial (2011, 2015 y 2016), el danés es la gran amenaza para España en la primera fase del torneo.

Pero además de Hansen, Dinamarca cuenta con un enorme fondo de armario de jugadores bregados en la competitiva y dura liga alemana y que llevan años jugando con los colores de la selección nacional.. Lauge, Larsen, Olsen, Sondergaar, Svan, Lindberg, Mortensen o los hermanos Toft Hansen son todo un referente en el balonmano mundial tanto para un ataque letal con auténticos cañoneros y excelentes finalizadores, como para una férrea defensa 6-0, perfectamente acompañada por un Niklas Landin en la portería capaz de amargar el día a los mejores lanzadores y, además, encabezar el letal contragolpe del conjunto danés.

Con estos mimbres, Dinamarca se perfila como el gran rival de España en la lucha por el primer puesto del grupo y sobre todo con los cuatro puntos con los que pasar a la siguiente ronda. La última vez que un Europeo se disputó en los Balcanes, en Serbia 2012, Dinamarca se llevó el título, y ahora con un técnico deseado y prácticamente elegido por los propios jugadores como Jacobsen, intentará repetir el éxito y luchar por las medallas.

Hungría

-Con la ausencia de Nagy

Hungría llega a este Europeo en plena reestructuración. Ha cambiado de entrenador, dejando a un lado al español Xavi Sabaté e incorporando hace apenas seis meses al sueco Lujbomir Vranjes, que también le sustituyó como técnico en el Veszprem, y además no cuenta en sus filas con un retirado Lazslo Nagy que había sido hasta la fecha el puntal y referencia de la selección húngara. Y ello puede ser un arma de doble filo en este Europeo, al que Hungría llega por todo ello sin presión ninguna, ya que la misión de Vranjes es formar un equipo de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El principal objetivo de Hungría en la EHF Euro, que será el primer gran torneo internacional con el nuevo entrenador Vranjes a la cabeza, es clasificarse para la segunda ronda y continuar la reconstrucción del equipo para Tokio 2020.

Junto a la ausencia de la superestrella Laszlo Nagy, tampoco estarán en este Europe otros nombres míticos del balonmano húngaro, como el guardameta Fazekas y el pivote Zubai. A pesar de ello, Vranjes cuenta en su nuevo equipo con hombres de indudable calidad como Csaszar o Lekai, que están mucho más libres para desarrollar su juego, así como jóvenes valores del balonmano húngaro que funcionan muy bien en sus clubes, principalmente del Veszprem y el Pick Szeged de Juan Carlos Pastor. Pero Vranjes es un técnico que mima las defensas y ahí, el conjunto magiar puede dar la vuelta de tuerca necesaria par luchar por los puestos de privilegio. Con los incombustibles Schuch y Banhidi en el centro de la defensa y con Mikler en la portería, más la aportación táctica de Vranjes, Hungría intentará superar su escaso bagaje en los torneos europeos.

Con Dinamarca y España como rivales en el mismo grupo, a Hungría no le queda mucho margen y sobre el papel está destinada a ser tercera del grupo, siempre y cuando supere a la República Checa.

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