«Engordé 35 kilos para poder competir»

Cuatro culturistas durante la prueba que cerró el Mundial celebrado el sábado en el Pabellón Central de Cartagena. / J. M. Rodríguez / AGM

El unionense David Fernández detalla su sacrificado camino para convertirse en campeón del mundo. «Practicar este deporte es un estilo de vida. Nada de alcohol, una sola comida libre a la semana y cuidar hasta la cantidad de agua que bebes», confiesa

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

David Fernández, unionense de 33 años, ha sido el gran protagonista del Mundial IBFF de culturismo que se ha celebrado este fin de semana en Cartagena. Ganó el oro en su categoría, athletic fitness, y llevó la locura el pasado sábado a un Pabellón Central en el que estaban todos sus amigos y familiares. Han participado en este Mundial 120 deportistas de 12 países distintos en 18 categorías diferentes. En la categoría absoluta vencieron el valenciano Cristian Pancorbo y la sudafricana Bernardi. En cualquier caso, todo el protagonismo fue para el que jugaba en casa, un exultante David Fernández.

«Es mi tercer campeonato este año y he ganado los tres. En 2016 fui tercero en el Mundial de Italia y ahora, en casa y con toda mi gente, me he proclamado campeón del mundo. Llevo ocho años entrenando y cuatro compitiendo. Llegué al gimnasio con 59 kilos y tuve que engordar 35, hasta llegar a 94. Este sábado competí en 80 kilos. Esto no cambia nada. Lo primero que hice el domingo [ayer] fue madrugar y hacer mi entrenamiento habitual de cada mañana», cuenta Fernández, quien trabaja en una gasolinera y entrena en el gimnasio Zona 7 de La Unión.

Confiesa que «al final, el culturismo es un estilo de vida. Nada de alcohol, nada de salidas nocturnas, una sola comida libre a la semana, seis comidas al día y en el mes anterior a la competición ni siquiera puedes ir a la playa y debes cuidar hasta la cantidad de agua que bebes».

«Muchos hablan de dopaje, pero la clave de todo es el trabajo»

David Fernández, flamante campeón mundial de culturismo, admite que «en algunos campeonatos ves a tipos de más de 100 kilos desproporcionados y sabes que esos cuerpos no se logran solo con trabajo, pero ni siquiera así se garantizan ser primeros. Lo bueno del culturismo es que los jueces valoran un físico puesto en escena y la perfección solo se consigue con el trabajo diario. Es la clave de todo, por mucho que se hable de dopaje. Pasa aquí, en el ciclismo y en muchos otros deportes», señala el deportista de La Unión. Su dieta se basa en carne roja y blanca, arroz, huevos y pasta.

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