Un segundo hogar en el sol

Bertil Svensson no se imagina mejor segundo hogar que el que ha encontrado en Campoamor, donde es feliz jugando al golf.
Bertil Svensson no se imagina mejor segundo hogar que el que ha encontrado en Campoamor, donde es feliz jugando al golf. / María Jesús Peñas

Para muchos escandinavos el complejo de Campoamor se ha convertido en un lugar seguro donde disfrutar de los placeres de la vida, mientras siguen jugando al golf

MARÍA JESÚS PEÑASALICANTE

Bertil Svensson tiene 78 años y sigue disfrutando de la vida. El Real Club de Golf Campoamor Resort -en Alicante- le ayuda a ello. «He estado en otros destinos en España, Portugal o con anterioridad en México, pero aquí es donde siento mi segunda casa». El matrimonio Svensson disfruta de las denominadas 'long stay' (largas estancias) en el complejo alicantino, desde hace seis años. Aquí no solo les proporcionan buen golf -una prioridad-, sino otras motivaciones como son la posibilidad conocer Alicante, Torrevieja, Cartagena o Murcia o «visitar, por ejemplo, Jumilla o Bullas para probar nuevos caldos», asegura Svensson. Y es que contemplar «con un copa de vino en la mano una buena vista o una puesta de sol desde el balcón», son momentos altamente apreciados por esta pareja de suecos. Como lo son también disfrutar de una climatología benigna. «Aquí nos desprendemos de la chaqueta de invierno, de la nieve y del viento de Suecia», para poder jugar todos los días al golf, visitar la playa, hacer vida social y comer productos frescos de calidad a unos precios muy asequibles. Y muy importante. Contar con la sensación de seguridad. «Con todo lo que está sucediendo en el mundo (en referencia a los diferentes atentados), aquí me siento seguro», destaca este jubilado nórdico.

Así que Campoamor se ha convertido en su segundo hogar. «Lo es para nosotros y para nuestra familia. En marzo tuvimos la visita de mis hijos y mis nietos; aquí hemos celebrado incluso el cumpleaños de mi mujer y aquí espero celebrar mis 80 años». Si algo lamenta Svensson «es el día que no tenga la energía suficiente para viajar a Campoamor. Perderíamos esto...», declara señalando todo lo que le rodea.

El campo
El 85% de las salidas que se dan en el Real Club de Golf de Campoamor son de clientes extranjeros.
Perfil del turista
Campoamor Resort recibe a lo largo del año sobre todo a escandinavos, belgas, holandeses, irlandeses, turistas franceses y ahora alemanes. El turista español solo va en verano.
Mayores de 65
En Suecia hay dos millones de jubilados, con poder adquisitivo y dispuestos a viajar. Y se estima que la cifra aumentará un 5% en los próximos 5 años.

DECLARACIONES: Bertil Svensson. Turista de larga estancia «Con todo lo que está sucediendo en el mundo, aquí me siento seguro» Alejandro Marcos. Gerente del RCG Campoamor «El campo de golf es el nexo de unión (...). Comprar una casa también supone tener algo que hacer aquí» Ulf Nebel. Organizador «Estoy convencido de que este lugar puede se el segundo hogar para mis compatriotas»

Jubilados activos

El artífice de que muchos escandinavos (suecos, noruegos y daneses) pasen 'largas estancias' -periodos de más de un mes- en este punto concreto de España, es consecuencia directa del trabajo de Ulf Nebel. Un amable, comunicativo, meticuloso y organizado sueco que, junto con su encantadora esposa Grete, lleva 12 años viviendo en España. Con 25 años de experiencia en el sector inmobiliario en su país natal y su afición al golf, hace unos siete que decidió sumar ambas sinergías, mostrando Campoamor como un destino residencial o vacacional perfecto para sus compatriotas.

El producto no podía ser más atractivo para los interesados. Nórdicos que se mueven en una horquilla de edad entre los 60 y los 85 años. Un destino de relax en apartamentos completamente acondicionados y ubicados en las inmediaciones de un campo de golf y a 45 minutos de distancia del aeropuerto, a siete de la playa y a dos de la zona de compras y del supermercado; y a otros dos minutos de espacios de ocio y de servicios (restaurantes, cafeterías, peluquerías, bancos, farmacias, etc.). Y todo ello en un entorno envidiable con acceso al gimnasio del club y a la piscina comunitaria. Su 'long stay' contempla además barbacoas de bienvenida (una botella de cava les espera nada más traspasar la puerta de su apartamento), varios torneos de golf organizados por Nebel en recorridos cercanos y/o visitas a la ciudad de Murcia donde callejear y tapear, ir de compras o comer o cenar en alguno de sus céntricos restaurantes como es 'Keki de Sergio Martínez', al que Nebel pone una nota alta.

Una intensa actividad social y de entretenimiento que valoran muchísimo «tras haber dejado atrás el mundo laboral», apunta Nebel. Él los conoce bien. «Ahora se sienten libres para disponer de su tiempo, y nosotros les asesoramos de cómo llenar su vida cotidiana». Este organizador de estancias en España es muy consciente de que en Suecia hay casi dos millones de mayores de 65 años. Y que tanto en su país de origen como en Noruega y Dinamarca aumentará el número de jubilados. «En Suecia el incremento será de alrededor el 5% en los próximos cinco años». «Desde aquí -dice muy seguro- vamos a seguir trabajando para introducir los términos 'golf y España', 'Costa Blanca y Campoamor' en los países escandinavos».

El campo como nexo

Hace 30 años en lo que hoy es Campoamor Resort no había prácticamente nada. «Y de no haber nada, ahora hay una 'ciudad'», dictamina Alejandro Marcos, el gerente del campo. Un recorrido inaugurado en 1988 -y oficialmente por SAR Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, en 1992-, ubicado entre dos valles comunicados entre si y rodeados de pequeñas lomas que lo protegen del viento y propician un microclima especial. Un par 72 que recibe a lo largo del año alrededor de 40.000 salidas (39.500 en 2016). El 85% de ellas en manos de turistas extranjeros como los que atrae Nebel al complejo. «Escandinavos y también belgas, holandeses, irlandeses, muchos francés y ahora alemanes», destaca Marcos, que a lo largo del año pisan el complejo. Al turista nacional solo se le ve en verano. De ahí que no es de extrañar oír permanentemente un sinfín de 'good morning' en la cafetería abierta desde primerísima hora de la mañana, donde se darán los primeros servicios de cenas a partir de las 18.30 horas. O que en las tiendas, los servicios básicos y por supuesto las agencias inmobiliarias, se hable en varios idiomas o estén regentadas por extranjeros. La vivienda vuelve a moverse. «En Campoamor está previsto volver a construir este 2017 y 2018», apunta a este respecto Marcos. Viviendas que se sumarán a las 1.150 con las que cuenta el complejo. «El campo es el nexo de unión. Comprar una casa también supone que tengan algo que hacer aquí».

¡El grupo de escandinavos que ha recibido Nebel recientemente han abonado por una estancia de un mes y para dos personas, 2.331 euros en un apartamento de unos 90 metros cuadrados, de 2 dormitorios, con 2 baños, cocina equipada y servicio de limpieza con cambio de toallas y de sábanas. Por algo más -2.857 euros- se puede disfrutar de un ático de amplia terraza y un dormitorio más (125 m2 en total). Y en ambos casos está contemplada la posibilidad de tener un invitado durante una semana,sin ningún coste adicional. Una manera de incentivar la captación de futuros clientes.

Brócoli a ¡un euro!

Los atractivos precios de la estancia en los que entran determinadas actividades complementarias, se suman a los que encuentran en los lineales del supermercado más cercano: un Mercadona. En él Nebel destaca la posibilidad de encontrar productos frescos y verduras a muy buen precio. Algo que aprecia todo escandinavo. «En Suecia todo esto cuesta 4 o 5 veces más», afirma Nebel. Y paseándose por los lineales del supermercado de la compañía española menciona: «Una pequeña pieza de brócoli supone 1,40 euros en Suecia, mientras que aquí una pieza grande -que coge entre sus manos- vale ¡un euro!»; y continúa diciendo: «Mientras que un solomillo cuesta aquí -y lee la etiqueta-3,28 euros, en Suecia pagamos 8 euros. Y si hablamos de langostinos, por lo que aquí se paga 9,95 euros -lo verifica echando un vistazo a la etiqueta del marisco- allí son 25 euros». Estos son solo algunos ejemplos. «En el pan y los lácteos no hay diferencias, pero sí (atención) en el caso del alcohol, que supone más del doble en ocasiones». Nebel, que aprecia el buen vino español, lo asegura. Y señalando las etiquetas de los que reconoce, en la estantería de vinos que tiene justo frente a él, dice: «Aquí puedes encontrar vinos como Albali o Estola que cuestan entre 3 y 4 euros, mientras que en Suecia los mismos valen entre 10 y 12 euros».

En el Mercadona en el que Nebel hace la compra son conscientes del tipo de público que los visita. «Predomina el cliente extranjero. Es el perfil habitual», confirman fuentes de la compañía. «De hecho entre nuestro personal tenemos trabajadores que hablan hasta tres idiomas. Predomina sobre todo el inglés y el francés, pero también el alemán». Las mismas fuentes aseguran que en realidad no son clientes muy diferentes a los nacionales. «Han asumido muchas de nuestras costumbres y productos, pero siempre contamos con la posibilidad de tener lo que denominamos un surtido eficaz. Algo que un cliente nos pida para incorporarlo a los lineales. Si hay esa necesidad se estudia y se valora».

Y mientras el nuevo grupo de Ulf Nebel disfruta del golf, de sus compras, de su tiempo de ocio, de su puesta de sol.., él sigue trabajando desde su página web: www.campoamor.se para seguir mostrando a los escandinavos una realidad diaria mucho más placentera y al alcance de su bolsillo, en un rincón extraordinario del Levante español. Nebel está convencido de ello y de que para sus compatriotas, sin ninguna duda, «este puede ser su segundo hogar en el sol».

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