«Les reporta calma»

Desde las esterillas, intentando meter la bola en el círculo que Munguía les ha marcado. Una manera de practicar el juego corto./M. Jesús Peñas
Desde las esterillas, intentando meter la bola en el círculo que Munguía les ha marcado. Una manera de practicar el juego corto. / M. Jesús Peñas

Desde hace tres años el 'pitch and putt' pachequero promueve cursos de acercamiento al golf para niños en 'edad temprana'

MARÍA JESÚS PEÑASMURCIA

Sus nombres: Aaron, Cloe, Rafa, los hermanos Javier y Luis, Enzo y los mellizos Marcos y Jimena. Ocho jovencísimos alumnos del profesional Javier Munguía, que a pesar de no ser (aún) capaces de levantar una bolsa de palos, disfrutan con todo lo que contiene una de ellas. Son niños menores de seis años, apuntados por sus padres al Curso de Edad Temprana al Golf, que desde hace tres años ofrece el campo municipal de Torre Pacheco.

El curso se puso en marcha por parte de la gerencia del recorrido murciano de 9 hoyos, a raíz del interés que demostraron algunos padres que ya llevaban a sus hijos más mayores a clases de iniciación. Les gustaba la idea de que los hermanos menores de estos, pudieran también disfrutar de la instalación -de un espacio abierto- y de las bondades de este deporte. La escuela pachequera hasta entonces solo admitía para su escuela infantil, a alumnos a partir de los seis años. Pero, todo era cuestión de habilitar un tiempo y unos contenidos concretos para estos pequeños principiantes. Y así fue. Se puso en marcha una inicial clase de una hora por la tarde tanto el primer año como el segundo, con material donado por la Federación de Golf de la Región de Murcia. En 2018 y debido al interés suscitado y el número de alumnos, se ha crecido a dos clases (martes y sábados). «La experiencia no puede ser más satisfactoria -indica Maribel Romero, gerente del campo-. Los niños saltan y corren por el campo, ven los patos del lago, acarician el césped del ' green', cogen tortugas y ranas, pero a la vez también se inician en estiramientos y en principios básicos de golf».

Las clases mensuales cuestan 20 euros. Los hijos de los socios del club no pagan El profesor ofrece la posibilidad a nuevos padres «de venir y probar de manera gratuita esta actividad con menores»

Aprender divirtiéndose

Y ese conocimiento que van adquiriendo de lo que es un recorrido, sus normas y el material con el que se juega a este deporte, lo hacen «divirtiéndose; no hay otra manera», afirma, Javier Munguía. Su profesor, su guía, su amigo en este proceso. La acción de 'divertirse' es clave para este profesional, responsable directo de la Escuela de Golf del P&P desde el pasado mes de agosto. En este poco tiempo se ha hecho con el alumnado del campo en sus diferentes niveles, atraído a nuevos jugadores y estimulado, más si cabe, a estos golfistas 'bajitos'. De él Enzo dice estar contento de tenerle «como profesor», mientras alumnos y docente se mueven de una actividad a otra antes de que la monotonía se instale en la mente del pequeño. «Lo que sobre todo hacemos es trabajar sus capacidades psicomotrices mediante diferentes juegos», destaca Munguía. Juegos con los que disfruta Enzo. Al volver a preguntarle al pequeño por lo que más le gusta de la clase, dice sin ningún género de duda tras unos minutos de reflexión: «Darle a la bola».

Padres e hijos felices

Con el material con el que cuenta Munguía: conos, pelotas de goma, por supuesto palos de golf y muchas bolas de prácticas, además de elementos creados por él mismo para conseguir una posición concreta o una alineación, se dan las clases. Y el recorrido o el campo de prácticas en ese tiempo se inunda de energía. «Una energía que el golf se encarga de canalizar. Este deporte les ayuda a relajarse; les reporta calma», asegura el profesor. También les recompensa (lo que incentiva su autoestima), trabaja su concentración «y les ayuda a relacionarse con otros niños», destaca Munguía. «Aquí los niños, incluidos los más tímidos, terminan soltándose». Este docente está tan convencido de los parabienes de este curso que invita a padres que quieran probar esta experiencia, que se acerquen al campo. «Les propongo venir y probar de manera gratuita esta actividad para sus hijos». Para los de los socios del club, el curso no tiene ningún coste. Para el resto, un precio de 20 euros al mes.

José Zaplana es un padre que juega al golf y quiere que su hijo se aficione. «Siempre y cuando le guste estar aquí, claro», dice a renglón seguido. Es el papá de Enzo. Ahora el pequeño tiene 5 años. «Pero empezó el año pasado con cuatro y le encanta. Creo importante darle la oportunidad de que empiece a conocer este deporte de pequeño y no como yo, que me inicié con treinta y tantos». Y Enzo parece estar muy a gusto. En diciembre incluso ganó el Torneo de Navidad de 4 hoyos «haciendo dos pares», destaca su padre. Si todo va bien, Mario, el hermano pequeño de Enzo de cuenta ahora con tres años de edad, seguirá sus pasos en 2019 convirtiendo el golf en una envidiable actividad familiar.

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