La sombra de Pichi pesa a Cuéllar

Cuéllar, en un entrenamiento del Jumilla. / Vicente Vicéns / AGM

El Jumilla de la pasada campaña, al contrario que el actual, era quinto en la tabla y un equipo solvente en las jugadas de estrategia

JOSÉ ORTEGAMurcia

Tras la disputa de las cinco primeras jornadas se saca una conclusión evidente en el Jumilla: al equipo le falta puntería de cara a la portería contraria. Tras el empate del pasado domingo ante el Mérida son dos los puntos que aparecen en el casillero blanquiazul, lo que ha colocado al conjunto del Altiplano en puestos de descenso. Las cifras, tras las cinco primeras jornadas, no hablan bien del conjunto de Ángel Cuéllar, que sigue sin encontrar la fórmula ganadora en la campaña 2017-18.

Chacopino ha jugado en el puesto de nueve 430 de los 450 minutos de juego disputados hasta el momento, aunque aún no ha logrado perforar la portería rival. El delantero alicantino destaca más por su capacidad de pelear cada balón y buscar a sus compañeros, que por meter el balón entre los tres palos. El ariete se pasa la mayor parte de los partidos perdido sobre el terreno de juego, peleándose con la zaga rival y haciendo el trabajo sucio.

Sin embargo, sigue contando con la confianza del entrenador blanquivioleta, que cree en sus cualidades y en su aportación al equipo. De todas formas, su posible competidor por el puesto, el murciano Titi, no estará para jugar hasta cerca del mes de diciembre. Como solución Cuéllar ha decidido hacer hueco en el once a Caye Quintana, que aunque parte desde la banda izquierda hacia el centro busca dar calor a Chacopino. Además Caye Quintana ha sido el autor de los dos goles del Jumilla, por lo que apunta a titular de aquí en adelante.

El técnico extremeño, que ya ha recibido las primeras críticas de la grada, no logra activar a sus delanteros

Centrales atinados

A estas alturas del pasado curso, el Jumilla entrenado por Pichi Lucas estaba situado en la quinta posición de la clasificación, con diez puntos y triplicando los goles anotados en la presente campaña. De aquella cifra, Titi solo había anotado uno. El resto llegaron en jugadas a balón parado rematadas por los centrales vinícolas como Neftalí y Robles. El arma de la estrategia no está en el repertorio del actual equipo jumillano, que necesita más dinamita para salir de la zona baja.

Aquel Jumilla no merecía los puntos más que este, pero de una manera u otra, los consiguió a base de coraje y un grupo de jugadores que, lejos de intentar fabricar un fútbol de muchos quilates, fue bastante práctico. Su gran comienzo llenó de confianza a los futbolistas del año pasado, y con la tranquilidad y el sosiego que dan los resultados todos ellos pudieron ofrecer lo mejor de sí para llegar incluso a colocarse líderes del grupo IV. Esta campaña, con, en teoría, mejor equipo, el Jumilla está en una situación más comprometida. De momento, en el Municipal de La Hoya, se escucharon el pasado domingo los primeros gritos contra Cuéllar, que tendrá que estrujarse la cabeza para intentar que su equipo sea más contundente de cara al marco rival.

Fotos

Vídeos