Dos maneras de vivir la Navidad

Los jugadores del FC Cartagena celebran una victoria. Por otro lado, Raúl Moro se ha desvinculado casi totalmente del Real Murcia. /Gráfico
Los jugadores del FC Cartagena celebran una victoria. Por otro lado, Raúl Moro se ha desvinculado casi totalmente del Real Murcia.

El Cartagena disfruta desde la cima y en el Murcia lo deportivo vuelve a quedar en segundo plano. Aketxe es el tercer punta más decisivo de toda la categoría y Salmerón busca regularidad para acercarse a la cabeza en la segunda vuelta

FRANCISCO J. MOYA y A. GÓMEZCartagena

Navidad de contrastes para Real Murcia y FC Cartagena, los dos grandes del fútbol regional que bracean con avidez en el fango de la Segunda B para regresar a la élite y recuperar alegrías de un tiempo pasado que -sobre todo en el caso de la entidad grana- siempre fue mejor. Los tiempos han cambiado y el rey ahora mismo es el Cartagena, capaz de encadenar dos títulos honoríficos de campeón de invierno (2016 y 2017) por vez primera en su historia. Tiene además el equipo de Alberto Monteagudo a un delantero en racha, el vasco Isaac Aketxe, que suma 9 goles que han dado un total de 13 puntos en la primera vuelta a los albinegros. Es el tercer ariete más determinante de toda la categoría. Solo le superan Diego Cevero, del Mirandés, con 14 goles que le han dado 20 puntos a su equipo; y Enric Gallego, del Cornellá, cuyos 18 tantos le han reportado ya 19 puntos al conjunto catalán.

El Cartagena pasa la Navidad como líder, un puesto en el que se ha acomodado. Ya suma siete jornadas en lo más alto de la tabla. Las críticas a Alberto Monteagudo parecen aparcadas tras el pleno de triunfos en diciembre. Esta semana, una vez más, Paco Belmonte repitió cuál es su plan de futuro para el banquillo del club que preside. «Alberto Monteagudo tiene contrato hasta 2019 y va a ser nuestro entrenador hasta esa fecha. Vuelvo a repetir, por si alguien no se ha enterado todavía, que aunque perdamos tres o cuatro partidos seguidos en la segunda vuelta, él seguirá siendo nuestro entrenador», afirmó el propietario de la entidad cartagenera.

Belmonte sigue cumpliendo con la promesa que hizo en el verano de 2015, cuando accedió de manera definitiva a la presidencia del Efesé tras hacerse con el 100% de las acciones de la entidad. «Solo puedo prometer que pagaremos puntualmente del 1 al 5 de cada mes y que trabajaremos 13 horas al día para que el proyecto crezca poco a poco», anunció. Esta semana, sin ir más lejos, futbolistas, técnicos y empleados se han ido de vacaciones con la nómina de diciembre cobrada. Ya la temporada pasada fue una tónica habitual que los jugadores percibieran casi siempre sus mensualidades por adelantado.

La deuda actual del Efesé es de 608.000 euros; la del club grana asciende a 43 millones de euros

La plantilla del Efesé ha cobrado por adelantado la nómina de diciembre; en el Murcia todavía esperan la de noviembre

El club además abonó de golpe el pasado mes de septiembre a Hacienda una cantidad cercana a los 1,1 millones, con lo que evitó problemas futuros con el fisco y ahora solo falta por liquidar deudas de pequeña cuantía que tiene con algunos acreedores. Hace dos años el Cartagena debía 4,9 millones de euros. Hoy debe 608.000 euros, que tendrá que afrontar en pagos aplazados dentro del convenio entre 2018 y 2023.

Incertidumbre en el Murcia

Mientras, la plantilla del Real Murcia vivió ayer su primer día de vacaciones navideñas. El equipo continuó con los entrenamientos hasta el miércoles y ahora se encuentra disfrutando de un periodo de asueto que terminará el próximo miércoles 27 de diciembre, fecha en la que los granas volverán al trabajo pensando en la primera jornada del 2018 que disputarán en Écija. Los jugadores que entrena José María Salmerón han llegado al parón vacacional con la satisfacción del deber cumplido después del último triunfo del año logrado en el campo del Linense. Fue, además, la primera vez en la que los pimentoneros salieron victoriosos en la era Salmerón encajando algún gol. El Murcia encara las vacaciones a un paso de los puestos de 'playoff' desde la quinta posición. Es la segunda vez en la temporada en la que está tan cerca de ese objetivo, aunque para encaramarse a la cima en la segunda vuelta deberá ser mucho más regular.

A pesar de que deportivamente el proyecto de la directiva se sostiene, lo cierto es que la incertidumbre inunda todos los estamentos del club. Por tercer año consecutivo la Navidad es tiempo de cambio en Nueva Condomina. La entidad se encuentra a la espera de que se concrete el desembarco en el club del grupo inversor mejicano que lidera el empresario Mauricio García de la Vega. El director general de la Agencia IconSTAR se perfila como el cuarto presidente del conjunto grana desde 2015 tras el paso del difunto Jesús Samper, el abogado Guillermo Martínez Abarca y el extremeño Raúl Moro Martín. Este último se ha desvinculado casi totalmente del Real Murcia. No vive en la Región y confía en plasmar blanco sobre negro el acuerdo definitivo con Mauricio García para el traspaso del paquete accionarial del club grana. Hasta que eso suceda, Moro sigue siendo el dueño del 84,2% de las acciones de la entidad murcianista.

El cambio en la cúpula del Murcia está supeditando otras cuestiones vitales del día a día del club. Los empleados no han cobrado la nómina noviembre y llevan camino de no ver tampoco un céntimo de su sueldo de diciembre. El Consejo de Administración ha pedido a los jugadores paciencia y les ha emplazado a enero para ponerlos al corriente de cobro. Para ello necesita una cantidad cercana a los 300.000 euros. Moro se ha marchado tras un periodo de ocho meses en los que no ha puesto ni un céntimo de su bolsillo y la taquilla recaudada en la visita del Barça -cerca de un millón de euros- voló por culpa de los múltiples embargos que pesan sobre el club grana.

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