Mucha cautela y poco fútbol en un derbi gris

Vicente Vicéns / AGM

El equipo azulón fue más peligroso, pero Chrisantus evitó el naufragio grana con un empate que no contenta a nadie

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Suele pasar. Los derbis nunca son tan delirantes como los aficionados esperan y casi nunca se cumplen las expectativas. También pasó en el de ayer, en el que la táctica superó a la inventiva y a la imaginación. Hubo más nervios que fútbol, más tensión que atrevimiento. El miedo a perder superó, durante muchos minutos, a la necesidad de ganar con la que se presentaban los dos contrincantes en el derbi de La Condomina entre el UCAM y el Real Murcia. Fue la nota predominante en un duelo entre universitarios y granas que no fue tan visceral como el de 2015, cuando el equipo con vida más antiguo de la Región visitó al conjunto universitario por primera vez en el que fue su estadio desde 1924 a 2006. El de ayer fue un derbi más tranquilo, más maduro, con las aficiones más sosegadas que en episodios anteriores pero en el que la tensión encogió a los dos equipos por la trascendecia futura de los puntos.

1 UCAM Murcia

Javi Jiménez, Carlos Moreno, Víctor García, Dani Pérez, Fran Pérez, Bustos, Julen Colinas (Arroyo, min. 86), Kitoko, Onwu (Gerard Oliva, min. 79), Marc Fernández, Isi Ros (Abel Gómez, min. 73).

1 Real Murcia

Biel Ribas, Orfila, David Forniés, Charlie, Molo (Renato, min. 85), David Mateos, Elady, Armando, Pedro Martín (Chrisantus, 67), Juanma Bravo (David Sánchez, min. 76) y Carlos Martínez.

Goles
1-0, min. 81, Julen Colinas. 1-1, minuto 90, Macauley Chrisantus.
Árbitro
Sureda Cuenca (Balear). Amonestó con tarjeta a los locales Fran Pérez, Isi Ros, Carlos Moreno y Marc Fernández, además de a los granas Molo, Forniés y Armando.
Incidencias
Estadio La Condomina. Jornada 24, césped en perfectas condiciones.

Parece que el UCAM ha encontrado su propio espacio entre las camisetas granas que invaden desde hace décadas toda la Región. Sobre todo, porque ayer su afición no se dejó silenciar por los más de 3.000 aficionados murcianistas que presenciaron en directo un derbi intenso pero con poco fútbol en el que las fuerzas estuvieron igualadas y que dejó otras lecturas. Como que el UCAM es más aspirante al ascenso que antes. La llegada de futbolistas especialistas de la Segunda B y con ascensos de categoría a sus espaldas ha mejorado las prestaciones de un equipo que parece más solvente y creativo, y que con futbolistas como Abel Gómez, Onwu, Colinas y Javi Jiménez es más consistente. Solo necesita tiempo para despegar.

Mientras, a Salmerón le supo mejor el resultado que a Campos. Primero, porque fue por detrás en el marcador y después porque llegó al derbi de La Condomina con lo justo, con futbolistas como Santi Jara, Fran Carnicer y Jordan lesionados. De hecho, en la alineación del técnico almeriense hubo muchos cambios respecto a encuentros anteriores. Los dos centrales granas, Molo y Charlie Dean, apenas se conocen y han entrenado dos días juntos, mientras que Pedro Orfila tuvo que jugar de lateral derecho, en un movimiento que parece que se repetirá más veces esta temporada. Juanma Bravo y Armando, que no estuvieron contra el Melilla hace ocho días, volvieron a ser titulares, a la misma vez que Carlos Martínez volvía a jugar de inicio arriba junto a Elady y Pedro Martín. La debilidad grana era evidente al mirar al banquillo, donde Salmerón tenía a los canteranos Renato, Escribano y el juvenil Josema, además de Xiscu, que volvía a una convocatoria después de permanecer cuatro meses en el dique seco.

Pero el derbi, sobre todo, no acabó con daños colaterales excesivos para ninguno de los dos, pese a no dejar a nadie contento. El Murcia desciende a la quinta posición, pero tiene los mismos puntos (38) que el cuarto, el Melilla, que le supera por los enfrentamientos directos. Para el UCAM, el ‘playoff’ sigue estando a un punto después de medirse de forma consecutiva al Cartagena y al Murcia, dos de los equipos más poderosos del grupo IV.

Respeto mutuo

En lo futbolístico el partido fue de menos a más. Onwu debutó en un UCAM donde la mayor sorpresa fue la presencia de Isi Ros en el once inicial. Pero el Murcia fue el que se mostró más despierto en los primeros minutos, sin duda empujado por la grada lateral repleta de murcianistas. Elady centró desde la derecha y Pedro Martín no llegó. Salmerón volvió a utilizar a David Mateos como organizador, mientras que Bustos y Armando colisionaban en el centro del campo. A falta de fútbol, la tensión era palpable, el derbi era de alto voltaje. Pero el fin del dominio grana llegó con un centro de Forniés desde la banda que Pedro Martín, a la media vuelta, resolvió con un disparo por encima del larguero.

A partir de ahí, el UCAM comenzó a crecer tirado por un Cristian Bustos que ya ha demostrado que es el jefe de la cocina universitaria, mientras que dispuso de varios saques de esquina a favor que no supo aprovechar. Para acabar el primer tiempo Marc Fernández se deshizo de tres defensas granas y estrelló un balón en un contrario, mientras que los universitarios pidieron penalti en una jugada posterior por preseuntas manos de Charlie Dean. La primera parte fue igualada, a pesar que los de Campos terminaron mejor.

En la segunda mitad los dos equipos se soltaron la melena, sobre todo en el tramo central. Isi Ros, a la gresca con Forniés, disfrutó de la mejor ocasión del partido al cuarto de hora de la reanudación. La jugada fue de Marc Fernández, que tras una acción personal encontró al murciano solo en la frontal del área. Isi Ros se preparó el balón, pero estrelló su disparo contra Biel Ribas. Tres minutos más tarde Onwu estrelló un remate contra Charlie Dean, diez minutos antes de que un disparo de Marc Fernández rozara el palo. Hasta que, con la salida de Abel Gómez, el UCAM encontró el gol. El centrocampista andaluz, junto a Marc Fernández, diseñó una jugada de tiralíneas que Colinas, con un centro desde la línea de fondo, acabó introduciendo en la red con la ayuda de Forniés y Biel Ribas.

Con solo siete minutos por delante, el Murcia no tenía más remedio que buscar el empate. Además de a Chrisantus, Salmerón dio entrada a Renato, otro delantero. Fue la lesión de Carlos Moreno, con los tres cambios hechos por parte del UCAM, el mejor aliado de los granas. En un desajuste defensivo de los universitarios, con Moreno sin poder bajar a defender, Elady y Forniés conectaron para servir un balón al centro del área donde Chrisantus, en una de sus primeras oportunidades, logró su primer gol con la camiseta grana. El tanto grana hizo estallar a la afición del Murcia, que se veía perdida, y que agarra un punto que le permite sonreír a medias tras un derbi en el hubo más emoción que fútbol y más miedo que atrevimiento entre dos equipos que quieren subir a Segunda.

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