Análisis

La política de Zidane castiga a Llorente y Ceballos

Daniel Ceballos y Marcos Llorente./Efe
Daniel Ceballos y Marcos Llorente. / Efe

El mediocentro no sintonizó con el técnico francés en el Castilla y el exbético fue un fichaje decidido por Florentino Pérez

IGNACIO TYLKOMadrid

Derrotó el Real Madrid con sufrimiento al Málaga, que en el Santiago Bernabéu anotó sus dos primeros goles como visitante en esta Liga, pero la afición merengue se mostró disconforme con la actitud de titularísimos y no entendió cómo Zinedine Zidane retiró a falta de casi media hora a Isco y dejó en el campo a un acomodado Toni Kroos. Si el curso pasado al técnico francés se le alabó por su excelente gestión de la plantilla, ya que consiguió que todos se sintieran importantes, en esta campaña la situación ha cambiado de manera tan radical que al preparador marsellés se le acusa de inmovilista con tipos como el referido internacional teutón, Marcelo o Karim Benzema.

«Seguro que salidas no habrá en enero, se van a quedar todos», afirmó, categórico Zizou, tras la polémica victoria ante los malagueños, que se quejan de ese gol anulado a Baysse en la última jugada de la primera parte. No está dispuesto a dejar salir a jugadores que ahora se sienten infravalorados como Theo Hernández, Borja Mayoral y, sobre todo, Marcos Llorente y Dani Ceballos. Recientemente, antes del primer derbi en el Metropolitano, Diego Pablo Simeone hizo una loa de su eterno rival que más bien pareció una pulla. «Se han llevado todos los chicos buenos que había en los equipos de la Liga, eso habla bien de ellos porque evita que los demás lleguemos a esos jugadores. Los tienen acumulados, pero los tienen ellos, están haciendo un trabajo enorme», ironizó el entrenador rojiblanco cuando fue preguntado por el Real Madrid.

Sabía lo que decía porque el club blanco fichó en verano a Theo del Atlético por 30 millones, incluyendo variables, también se llevó el gato al agua con Ceballos, previo pago de 16,5 millones al Betis, y no negoció con los colchoneros por Llorente, que volvió al Bernabéu tras brillar en la sub-21 y como cedido en el Alavés, donde alcanzó la final de Copa. En septiembre fue renovado hasta 2021, con una cláusula de 300 millones que ahuyentaba a clubes tan poderosos como Barcelona, Atlético, Juventus, Liverpool, Arsenal, Sevilla y hasta PSG, que habían preguntado por él. Él quería minutos, aunque triunfar en el Real Madrid es su sueño y el de toda su familia, pero Zidane rechazó su salida.

El hijo de Paco Llorente, sobrino de Julio, su representante, José Luis y Toñín, y nieto del difunto Ramón Grosso, lo tiene ahora crudo en su club de cuna. Sufrió un golpe duro cuando en Nicosia Zidane decidió dar descanso a Casemiro y puso a Kroos y a Modric en el eje. Llorente no era ni la segunda opción, y a partir de ahora tiene que pelear como alternativa con el croata Mateo Kovacic, ya recuperado tras más de dos meses de baja. Ha participado en apenas 301 minutos durante seis partidos, sumando todas las competiciones, en lo que va de temporada, y sólo ha sido titular en Getafe en Liga (1-2) y ante el Fuenlabrada en Copa. En nueve de los 13 encuentros de Liga, ni ha sido utilizado.

Halagos en vano

Tras ese choque copero, Zidane le alabó públicamente: «Marcos físicamente está muy fuerte, preparado para jugar en cada momento. En Fuenlabrada estuvo muy bien. El equipo necesita equilibrio y él lo da», dijo. Sin embargo, El Confidencial llegó a publicar que el técnico blanco perdona pero no olvida y le pasa factura a Llorente porque en la temporada 14-15 el prometedor mediocentro se rebeló al no poder consentir el supuesto favoritismo de Zidane con su hijo Enzo, hoy en el Alavés y entonces capitán en el filial blanco.

Ceballos, con una clase fuera de duda, también ve cómo las oportunidades de poder mostrarse se le complican. Si Asensio no es titular e Isco es cambiado habitualmente, el utrerarno, un fichaje del presidente Florentino Pérez, lo tiene en chino. Además, Lucas Vázquez fue de la partida en los dos últimos choques ante el Apoel y Las Palmas, lo que evidencia que Zidane comienza a cambiar por momentos el 4-4-2 por el 4-3-3, convencido de la pronta vuelta de Gareth Bale, que ya se ejercita con el grupo y podría tener minutos incluso el martes ante el Fuenlabrada.

Pese a su reciente triplete con la sub-21, el ex del Betis sólo ha disfrutado de 316 minutos a lo largo de 10 partidos entre todas las competiciones. Jugó poco más de 10 minutos contra Las Palmas y, desde entonces, no ha vuelto a aparecer en Liga a pesar de ser decisivo con su doblete ante el Alavés. Ni frente al Atlético, ni contra el Málaga, Ceballos ha dispuesto de un solo minuto. Su última irrupción fue contra el Apoel, con el duelo ya resuelto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos