Fútbol

Liga de Europa

Fase de grupos | Jornada 2

Al Villarreal le falta una marcha

Manu Trigueros trata de controlar el balón. / Jack Guez (Afp)

Fue incapaz de vencer a un flojo Maccabi en un partido muy cerrado, en el que los pupilos de Calleja apenas dispusieron de un par de ocasiones y donde no brilló su juego

JUANJO GONZALOMadrid

Es un punto que sabe a poco para los españoles, un 0-0 que se antoja demasiado corto en Israel. A pesar de lo cerrado del choque y de que era de sobra conocida la dificultad de un Maccabi que, sin embargo, no vive sus mejores días en lo deportivo. Lo demostró cayendo derrotado ante el Slavia y en la segunda cita europea tampoco mostró su mejor cara. Pareció contagiarse el Villarreal, que un día más estuvo irreconocible, y no solo por el color rojo de la indumentaria que vestía en Israel. Aunque escasas, fueron suyas las mejores ocasiones en el debut de Javi Calleja como técnico del Villarreal, que tenía la opción de empezar con buen pie en la Liga Europa. No le tembló el pulso apostando de inicio por el canterano Ramiro Guerra en el centro del campo. Un uruguayo de solo 20 años que mostró buenas maneras y estuvo muy participativo durante los 90 minutos.

0 Maccabi Tel Aviv

Rajkovic, Shpungin, Babin, Ben Haim, Davidzada, Susic (Peretz, min. 63), Battochio, Yeini, Blackman, Kjartansson (Itzhaki, min. 87) y Atar (Atzily, min. 65).

0 Villarreal

Barbosa, Mario Gaspar, Bonera, Víctor Ruiz, Jaume Costa, Ramiro Guerra, Manu Trigueros (Rodrigo, min. 82), Roberto Soriano (Samu Castillejo, min. 68), Fornals, Bakambu y Bacca (Unal, min. 75).

Árbitro:
Craig Pawson (Inglaterra). Amonestó a Blackman y a Itzhaki por parte del Maccabi Tel Aviv, y a Jaume Costa por parte del Villarreal
Incidencias:
Partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo A de la Liga Europa jugado en el estadio de Netanya, con una buena afluencia de hinchas israelíes.

Una enorme pancarta en la que se podía leer «Mi corazón late por el amarillo y el azul» recibía a los jugadores al inicio del partido. Los aficionados del Maccabi, muy animosos durante todo el encuentro, respiran fútbol y pasión por los cuatro costados. Más allá de la calidad de su equipo, que en estos meses se ve obligado a jugar en la ciudad de Netanya por las obras de su propio estadio, y no vive sus mejores días. Impetuoso, empujado por sus seguidores y con destellos del británico Blackman, el más activo de los israelíes, durante el comienzo del choque el club de Tel Aviv marcó el ritmo de juego en un sello fiel de la escuela de su técnico, Jordi Cruyff.

Estuvo lejos de ser un encuentro en el que brillase el fútbol, aunque hubo tramos en los que el Villarreal lo intentó. Con Calleja desgañitándose en la banda, el equipo exprimió las pocas ideas que pareció tener en Israel y encerró al Maccabi, demostrando una gran superioridad con el balón en los pies. Incluso pudieron llevarse la victoria en las dos opciones más claras del encuentro, pero ni Trigueros, en una excelente intervención de Rajkovic, ni un voluntarioso Bacca pudieron conseguirlo.

Fue Samu Castillejo, uno de los mejores del Villarreal en este inicio de temporada, quien aportó algo de mordiente al ataque desde su salida a un terreno de juego que se encontraba en pésimas condiciones. A punto estuvo de abrir la lata cuando quedaban algo menos de 20 minutos con un disparo lejano que se encontró con el palo. La acción más interesante de una pírrica segunda mitad.

Este nuevo Villarreal de Calleja, con muy poco ritmo e inconstante durante los 90 minutos, fue incapaz de crear más peligro frente a un Maccabi que en los minutos finales se encerró en su propio campo. Toca trabajar, y mucho, para mejorar la imagen de un 'Submarino' que continúa en lo más alto del Grupo A, compartiendo liderato con el Slavia de Praga, pero que sigue muy lejos de la imagen que se espera.

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