El Real Murcia Basket pincha en hueso

Quini García, en un tiempo muerto./M. T.
Quini García, en un tiempo muerto. / M. T.

Tras seis derrotas seguidas, la decisión para cambiar el rumbo ha sido la más fácil: echar a Quini García

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMURCIA

De equipo revelación a coquetear con el descenso y con el entrenador fulminado. Esa es la realidad actual de la sección de baloncesto del Real Murcia, que nació envuelta en un manto de ilusión para un CB Myrtia que se las llegó a ver canutas para salir en la categoría a la que había ascendido desde la EBA, pero que no le cubría de la controversia generada por la presencia de familiares de cargos públicos de la ciudad en su plantilla, poco notoria hasta el ascenso y la posterior absorción del Myrtia por el Real Murcia.

Una controversia que se encargó de atajar su ya exentrenador, Quini García, en una entrevista a este periódico. «Son jugadores importantes y me gustaría que hubiera un poco más de respeto». Cuatro meses después, es él, uno de los personajes más representativos del baloncesto murciano, quien paga los platos rotos de seis derrotas seguidas después de, incluso, haber estado coliderando la clasificación.

El propio García, que hizo público un comunicado personal una vez oficializada su destitución, se lamentaba de la decisión tomada por la misma directiva que sacaba pecho solo un mes y medio antes, cuando venían bien dadas, diciendo que «quizás si los resultados contra el Hospitalet y el Albacete hubiesen sido distintos no estaría escribiendo estas líneas». El Real Murcia, décimo de una Liga de dieciséis equipos, tan solo cuenta por una más sus derrotas que sus victorias, balance nada desdeñable para un recién ascendido que conserva al grueso de su plantilla de la temporada pasada y para el que era difícil imaginar mejor posición llegado el ecuador de la campaña. Sin embargo, lo que ha pesado más para tomar la siempre decisión más fácil de destituir al entrenador, es lo ajustado de muchas de sus derrotas, especialmente en los minutos finales, como en el último partido de 2017, cuando el equipo dejó escapar la victoria en su visita al Canoe, ante el que únicamente anotaron tres puntos en el último cuarto del partido.

Seis derrotas seguidas como argumento sentenciador para el que no han valido como atenuantes las lesiones y las molestias físicas arrastradas por jugadores como Juani Jasen o Juan Ballesta, segundo en robos de balón en la categoría, ni tampoco el irregular rendimiento de algunos de sus fichajes como Franceschi o Flannery, así como de un Knezevic que, si bien no llegó como primer espada, tampoco está subiendo el rendimiento de una rotación a la que se esperaba que dotara de una mayor solidez.

Suena Xavi Sánchez

Con el equipo pagando el lógico peaje del debutante a la competición, unido al gafe de las lesiones, la única medida para cambiar el rumbo ha sido la de destituir al entrenador, sin aún tener sustituto. Con su segundo entrenador Álex Castro asumiendo el mando de manera interina, ya empieza a sonar el nombre de Xavi Sánchez, también ex del Club Baloncesto Murcia, como Quini García. El leridano jugó 478 partidos como jugador profesional, 374 de ellos defendiendo la camiseta del CB Murcia.

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