Semifinales

España, desbordada por una genial Eslovenia

Goran Dragic celebra una canasta ante Sastre.
Goran Dragic celebra una canasta ante Sastre. / Ozan Kose (AFP)

La campeona, cansada, queda relegada a la lucha por el bronce tras una paliza de la selección liderada por Doncic

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Desbordada y apalizada por una genial Eslovenia, en su peor partido del Eurobasket, España se despidió de mala manera de la que hubiera sido su segunda final consecutiva y tendrá que conformarse con luchar el domingo por el bronce, una medalla que ya sí es obligada para una selección que no deja de subir al podio continental desde 1999. En su tercer cruce decisivo España firmó un pésimo encuentro de semifinales después de haberse ganado su condición de gran favorita a revalidar el título. Hasta que se encontró con un rival plagado de talento y descaro que desplegó un espléndido baloncesto para que Pau Gasol y compañía fuesen destrozados en todas las facetas del juego.

72 ESPAÑA

Rubio (13), Navarro(-), San Emeterio (6), Pau Gasol (16) y Marc Gasol (12) -quinteto inicial-. Rodríguez (9), Willy Hernangómez (6), Sastre (3), Oriola (2) y Juancho Hernangómez (5).

92 ESLOVENIA

Dragic (15), Doncic (11), Blazic (7), Randolph (15) y Vidmar (12) -quinteto inicial-. Rebec (-), Nikolic (7), Prepelic (13), Zagorac (5), Dimec (7) y Cancar (-).

PARCIALES:
19-25, 26-24, 12-24 y 15-19.
ÁRBITROS:
Maranho (Brasil), Sahin (Italia) y Rosso (Francia).
INCIDENCIAS:
Primera semifinal del Eurobasket 2017, disputada en el Sinan Erdem Arena de Estambul. 3.571 espectadores.

España se agotó ante un joven rival que ya tiene garantizada la primera medalla de su historia después de derribar con todo merecimiento a la campeona, liderada de nuevo por Luka Doncic (11 puntos, 12 rebotes y ocho asistencias). Al joven prodigio madridista que hace frotarse los ojos, entre otros muchos, a Sergio Scariolo, volvieron a acompañar Goran Dragic y Anthony Randolph, además de Gasper Vidmar, aunque lo que exhibió Eslovenia fue, sobre todo, un demoledor acierto exterior (14 de 25 triples, para un 56%), juego colectivo (23 asistencias, frente a 15) y mucha intensidad. Eslovenia llegó a igualar en rebotes a España, una selección sin defensa, muy precipitada, sin capacidad de reacción, y reducida a la producción ofensiva de los hermanos Gasol, y de Ricky Rubio, cuando la campeona ya estaba siendo humillada tras el descanso.

El comienzo no pudo ser ya más complicado para España, siempre por debajo en el marcador salvo en el 2-0 inicial y machacada desde el principio por el tiro exterior de los eslovenos (6 triples de 8 en el primer cuarto), mientras que los de Scariolo lanzaron en ese parcial hasta en siete ocasiones desde los 6,75 y no anotaron ni una canasta. La selección de Scariolo no defendió nada bien y se vio también frenada en ataque porque los eslovenos colapsaron la zona y no permitieron buscar dentro a los Gasol. Sin embargo, los pequeños balcánicos (Dragic y Doncic) sí entraban con relativa facilidad en la pintura española, y Eslovenia se fue escapando, con una primera ventaja de siete, pese a los esfuerzos de Pau y Marc por defender. El triple ya resultó en ese período definitivo para que España, con ansiedad y demasiada precipitación, tuviese que remar contracorriente contra un adversario que confirmó su gran talento, con la clarividencia de Dragic y Doncic y un juego atractivo y fluido del que se aprovecharon los eslovenos para marcar pronto diferencias con su casi infalible lanzamiento lejano.

La desventaja de España aumentaría en el inicio del segundo cuarto cuando, con su segunda unidad, la campeona tuvo muchísimo problemas para intentar frenar a Randolph, Prepelic y Vidmar. Afortunadamente, el tiro exterior de los eslovenos empeoró algo antes del descanso (10 de 15 triples en el primer tiempo, y con siete jugadores anotando desde lejos). Sin embargo, España siguió muy débil defensivamente y estrellada con el lanzamiento lejano hasta que, momentos antes del error de Dragic, Sergio Rodríguez se encargó de romper la mala racha. Pero Doncic y Prepelic eran casi imparables y España, que echó en falta siempre las ayudas, no mejoró en defensa en el segundo parcial.

El equipo de Scariolo sí recurrió entonces a la paciencia, para aprovechar el poder interior de Pau Gasol, lo que permitió acercarse a sólo dos puntos (38-40). Lo consiguió también con dos bases en pista, con Ricky y el ‘Chacho’, que es cuando se disfruta corriendo en los contragolpes, pero no tuvo nunca continuidad. A España le llegó otra pájara, con un parcial de 0-7, para que Eslovenia lograse la que fue entonces su máxima diferencia, de nueve (38-47). Hasta que Pau, pese a la gran oposición de Vidmar, volvió a ponerse los galones para que, aunque Eslovenia ya había jugado un gran baloncesto en la primera mitad y España no había estado sólida atrás y tenía muchísima espesura en ataque, la defensora del título se fuese al descanso sólo cuatro abajo (45-49). Fue un espejismo, porque a partir del descanso la selección de Scariolo perdió definitivamente la cabeza, estuvo casi cuatro minutos sin anotar, y Eslovenia salió disparada, con un baloncesto alegre y coral, hacia la final.

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