El swing toma las calles

Los asistentes disfrutan del encuentro frente al huerto urbano de Santa Eulalia. /MURCIA SWING
Los asistentes disfrutan del encuentro frente al huerto urbano de Santa Eulalia. / MURCIA SWING

Decenas de aficionados a este estilo de baile sorprenden en Murcia con números 'clandestinos' que convocan en las redes sociales

NATALIA BENITO

En la Alemania nazi, durante los años 30, un grupo de jóvenes desafiaban el fascismo bailando. A Europa había llegado una moda importada de Estados Unidos, donde nació durante los años 20, cuando sonaban 'Big bands' como la de Glenn Miller y temas que enganchaban por la alegría que transmitían. La música era swing y, entre sus bailes, el lindy hop el más popular. Una práctica inocente que los alemanes consideraban propia de degenerados, puesto que lo bailaban «razas inferiores», es decir, de raza negra. Tal y como refleja la película 'Rebeldes del swing', los jóvenes, dispuestos a burlar al régimen, se pasaban discos de contrabando y quedaban para bailar en encuentros que llamaban clandestinos.

Ciertos jueves por la noche, a veces los domingos a mediodía, en algunas de las zonas más transitadas de Murcia como la plaza de Julián Romea, la plaza de la Merced o el barrio de Santa Eulalia, sin previo aviso, empieza a sonar, por ejemplo, 'It don't mean a thing', de Duke Ellington, mientras que decenas de personas dejan de lado su timidez y se ponen a mover las caderas. La fiebre del swing ha llegado a Murcia y contagia cada vez a más gente. Algunos quedan atrapados inmediatamente, se dejan llevar y se ponen a bailar, piden que les enseñen algún paso, o información para asistir a clases. Otros mantienen las distancias y observan con una sonrisilla y quizá cierta envidia a los bailarines callejeros mientras cogen su teléfono móvil para compartir la sorpresa que se han llevado mientras paseaban.

PARA SABER MÁS

Dónde vestirse
Limonade
Marca murciana de moda vintage y sostenible (limonadevintage.com).
Le paon bleu
Nacida en la pedanía de Santa Cruz, crea originales gorras, sombreros, tirantes y pajaritas (lepaonbleucaps.com).
Flamingos Vintage Kilo:
Franquicia de venta de ropa americana vintage al peso (Plaza San Julián, 1).
Glüss
ropa y complementos de jóvenes diseñadores y marcas emergentes (c/ Alfaro, 6).
Últimas novedades
Próximos encuentros 'clandestinos'
Grupo de Facebook Murcia Swing.
Cursos y talleres
Páginas de Facebook de Tejemaneje, Murcia Swing y Libertango.
Clásicos de la música swing
Stompin' at the Savoy.
Benny Goodman.
Love me or leave me.
Sammy Davis Jr.
Undecided.
Ella Fitzgerald.
Bei mir Bist du Shoen.
The Andrews Sisters, Vic Schoen & His Orchestra.
My bucket's got a hole in it.
Jim robinson.
Swing, brother, swing.
Billey Holiday.

Los encuentros, que se realizan sin permiso y continúan llamándose 'clandestinos', se coordinan desde el grupo de Facebook 'Murcia Swing', creado por África Puerta y que ya cuenta con 2000 miembros. Su fundadora, y pieza importante en el desarrollo de esta afición en la Región, explica que lo creó al regresar de un viaje, donde un amigo de Barcelona le contó que el swing había vuelto a bailarse. Y es que, tras la Segunda Guerra Mundial, el jazz evoluciona a otros géneros. En torno a la década de los ochenta, en diferentes partes del mundo, especialmente en Reino Unido y Suecia, crece la curiosidad por este baile y se intenta recuperar. Según explica el profesor Mario Rebollido, «la forma de hacerlo era fijarse en las coreografías que aparecen en las películas y tratar de copiar los pasos, hasta que un grupo de interesados decide contactar con gente que practicó swing en sus orígenes y todavía seguía viva». Así, en el barrio de Harlem, en Nueva York, encuentran al coreógrafo Frankie Manning, considerado el inventor del lindy hop, la disciplina de swing más extendida en la actualidad.

Los encuentros se organizan a través de un grupo de Facebook con 2.000 miembros

Volviendo al presente, cinco años han pasado ya de la creación del grupo y ahora, desde 2016, Murcia Swing es una asociación constituida con el fin de organizar grandes eventos en la Región. Respecto a los encuentros clandestinos y su legalidad, África aclara: «ponemos la música del altavoz a un volumen moderado y si no molestas, no te dicen nada. A la gente le suele gustar bailar y tampoco lo hacemos a horas inapropiadas. De momento en Murcia no hemos tenido ningún problema».

Amor a primera vista fue lo de Paqui López, de Alcantarilla, con el swing: «No conocía esta música y estando de viaje en Zaragoza vi a gente bailando en la calle. Había chicos con barba y chicas con faldas de otra época. Pregunté y me dijeron que era swing. No tenía ni idea de bailarlo pero me lancé y a mi vuelta busqué clases», explica ilusionada. Ahora es una perfecta embajadora de su pasión «porque bailando me siento muy feliz y quiero que todos se sientan como yo». Entre coreografía y coreografía, Paqui charla con Yolanda, Luisa, Mónica o Carolina, sobre lo que les aporta el swing y se repiten términos como «alegría», «expansión» o «desconexión». Como una droga sana que engancha por su música y su estética. Es común encontrar a bailarines caracterizados, puesto que actualmente no es demasiado difícil conseguir ropa acorde al estilo debido a las tendencias actuales de moda, el auge del 'vintage' y el estilo 'underground' las tiendas de segunda mano.

Más mujeres que hombres

No obstante, si en algo coinciden los aficionados al swing es en destacar el buen ambiente generado en torno a su música. Como explica África, «el swing no es para ligar. Cada tema se suele bailar con una persona diferente y no tienes que esperar a que el chico te lo pida. Se reparte para que todo el mundo esté a gusto». Precisamente esa idea le sedujo a Geni Motos, del espacio Tejemaneje, cuando comenzó a bailar con su pareja: «Me llamó la atención que era un baile muy libre, mucho más que una salsa o una bachata. Además se avanza rápido y no hace falta tener cualidades especiales para bailar, cualquiera puede hacerlo», y añade, «para mí, el swing es meditar haciendo ruido ¡y encima haces ejercicio!».

En un 'clandestino' se encuentra a gente con más y menos experiencia, jóvenes y mayores -aunque la edad media ronda entre los 30 y 40 años-, pero muchas más mujeres que hombres. Cuando nació el lindy hop ya ocurría así, sin embargo, se supo atajar la dificultad: en esta disciplina existen dos roles: el de lider, que guía, y el de 'follower' que se deja llevar. Generalmente asociados al hombre y la mujer, respectivamente, pero, desde los orígenes del swing, han sido muchas las mujeres que han aprendido directamente los dos papeles para poder bailar. Lo mismo ocurre con el balboa, otra rama del swing que se caracteriza por un movimiento más cerrado y próximo. También existen coreografías grupales, con un baile mundialmente estandarizado como el shim sham y que se baila en círculo.

Pero el swing no se queda en meras quedadas al aire libre. Espacios como El tragaluz de Sálgata -Aperitivos swing-, en Llano de Brujas, o Tejemaneje -Domingos de swing y vermú-, en la Ribera de Molina, apuestan por combinar el buen comer, el buen beber y el buen bailar para despedir la semana a lo grande.

«El lindy hop es un baile muy libre. Se avanza rápido y no hace falta tener cualidades especiales»

Y por la noche, llega el turno de la música en directo. El baterista Curro García toca con diferentes formaciones en Murcia. Testigo en primera persona del auge del swing, disfruta participando sobre el escenario en fiestas y 'jam sessions'. En estas ocasiones se tiene en cuenta en el repertorio los temas que se prestan al baile. Una experiencia muy enriquecedora para el artista: «Además de ser muy bonito porque estás viendo que lo que tocas se refleja en el movimiento de lo que están bailando, se genera un 'Feedback' que te retroalimenta y la fiesta va creciendo poco a poco», indica Curro. The Swing Notes, Zoot Suiters o la Big Band Cotijazz -Asociación de Jazz de Las Torres de Cotillas que en 2014 propició el primer encuentro de lindy hop en la Región- permiten disfrutar de música en directo con marca local.

Pero el evento culmen que confirmará que la afición crece exponencialmente en la Región está por llegar aunque ya tiene fecha. Será el Festival Swingmaneje, que se celebrará entre el 29 de junio y el 1 de julio y por primera vez introducirá este baile en el murciano Teatro Circo. El evento, que previsiblemente atraerá a público nacional a Murcia, contará con bailarines y músicos internacionales. Un ambicioso proyecto con el que se espera poder constatar que Murcia tiene swing.

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