Sneška Quaedvlieg-Mihailovic: «El petróleo de esta Región es su patrimonio»

Sneška Quaedvlieg-Mihailovic, secretaria general de Europa Nostra, de visita en el Teatro Romano de Cartagena, ayer./J. M. Rodríguez / AGM
Sneška Quaedvlieg-Mihailovic, secretaria general de Europa Nostra, de visita en el Teatro Romano de Cartagena, ayer. / J. M. Rodríguez / AGM

La secretaria general de Europa Nostra inaugura en la UCAM el IV congreso Arte, Arquitectura y Patrimonio

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

La escasez de medios económicos, la falta de reconocimiento por parte de las instituciones a todos los niveles gubernamentales y la indiferencia son los principales obstáculos que amenazan la conservación del patrimonio cultural a nivel europeo. Lo afirma Sneška Quaedvlieg-Mihailovic, secretaria general de Europa Nostra, organización que trabaja para la protección de la herencia cultural en Europa. La especialista serbia inauguró ayer el IV congreso internacional Arte, Arquitectura y Patrimonio, organizado por la cátedra internacional de las Artes Cristóbal Gabarrón de la UCAM en el campus de Los Jerónimos de la universidad católica. El congreso, que continúa hoy, lleva por lema 'Retos para el patrimonio en un mundo globalizado. Preservar el pasado para construir el futuro'.

-¿Por qué proteger el patrimonio nos ayuda a edificar el mañana?

-Nuestro patrimonio como puente entre el pasado y el futuro es un concepto fundamental, por eso es el eslogan elegido para el Año Europeo de Patrimonio Cultural, que se celebra este 2018. Cuando hablamos de patrimonio lo hacemos como un recurso estratégico para el desarrollo sostenible y de larga duración, y no solo económico, sino también social. Y sobre esto es sobre lo que queremos concienciar. Preservar es lo que nos va a permitir construir mejor nuestro futuro, no podemos promover el progreso mientras se abandona o se destruyen las raíces y la memoria, dos conceptos importantes para Europa y para la conexión entre Europa y el resto del mundo. Por eso estoy muy contenta de que este congreso ponga su acento en construir puentes con otras partes del mundo. Tenemos que descubrir las diferentes capas que se van acumulando. Y eso es exactamente lo que acabamos de ver en Cartagena [la secretaria general de Europa Nostra visitó ayer la ciudad portuaria, y en concreto, su Teatro Romano], donde se observa el corte de las distintas capas, primero una casa romana, luego el teatro y sobre él una capilla. El futuro es otra capa que tenemos que añadir.

«El sector público, si no aporta fondos, al menos debe facilitar que el privado proteja el legado cultural»

-El turismo cultural ha servido como vía para la conservación de muchos enclaves. ¿Que la rehabilitación de un espacio pueda atraer a turistas debe ser el principal criterio para su protección?; ¿se debe conservar solo el patrimonio rentable?

-El valor de la inversión no se puede ver a corto plazo, hay que mirarlo a largo plazo. Mucha gente se deja eclipsar por un dinero rápido que no tiene una continuidad, por eso es muy importante crear un concepto superior para generar inversión en el terreno cultural. En Europa Nostra realizamos una publicación que refleja lo que cuenta la herencia cultural en Europa. En ella se mide el impacto social y de creación de empleo, así como cultural y de medios, del dinero invertido. No siempre es posible medir de una forma cuantitativa, pero sí cualitativa. En Cartagena el proyecto de rehabilitación de su legado arquitectónico no se inició pensando en la atracción turística y en los cruceristas que vendrían, sino que fueron el sentimiento y la voluntad de los ciudadanos de poner en valor y preservar su identidad el principal motor. El impacto se debe medir a largo plazo y no de forma inmediata.

-¿Cuáles son las principales amenazas que sufre el patrimonio?

-Hay muchas. Europa Nostra tiene un programa a través del que identificamos los siete enclaves o patrimonios más amenazados. La falta de medios económicos es una de las principales amenazas, pero por encima de esta figura la falta de reconocimiento por parte de las instituciones, desde el nivel más bajo al más elevado, del valor estratégico del legado cultural. En todas partes de Europa existen proyectos de construcción que no respetan el patrimonio, porque no solo hay que proteger el edificio, sino también su entorno. Y ese es el gran reto. Con motivo del Foro de Davos, en enero pasado, lanzamos un mensaje, el concepto de 'baukultur', sobre la responsabilidad de construir respetuosamente. Este es un movimiento interesante que se necesita dar a conocer. Finalmente, la indiferencia de la gente es otra de las amenazas al patrimonio que solo se puede combatir con educación y sensibilización, y ahí el papel de los medios de comunicación también es importante para transmitir el mensaje.

-¿Cuál es el papel que deben adoptar las instituciones públicas y privadas en esta lucha?

-Si hay participación social y reconocimiento, la necesidad de fondos se puede solventar mediante la colaboración pública y privada, que es la combinación ganadora. Por eso es muy importante implicar al sector privado. El sector público, si no aporta fondos, al menos debe facilitar que el sector privado proteja el patrimonio, por ejemplo, con incentivos fiscales. Hay compañías que realizan proyectos de excelencia y son ese tipo de proyectos los que premia Europa Nostra junto con la Unión Europea.

-¿Y los ciudadanos?

-No solo se restaura para expertos o turistas, sino para los ciudadanos, para quienes viven en el lugar. Hay que volver a las escuelas para sensibilizar a los ciudadanos desde pequeños, algo que ya se hace en otras partes de Europa.

-En la Región hay buenos ejemplos de conservación patrimonial, como es el caso de Cartagena, pero también existen otros no tan buenos. ¿Qué impresión se lleva de su visita?

-He estado en Mula y en Cartagena, y soy afortunada porque solo he visto ejemplos buenos. En Mula, el excelente diálogo entre restauración y arte en el museo Casa Pintada-Cristóbal Gabarrón, y en Cartagena, el proyecto de conservación del teatro, que fue premiado por Europa Nostra en 2010 y que para muchos está considerado como el mejor en décadas [Europa Nostra también premió en 2016 la restauración de seis iglesias tras los terremotos de 2011]. No conozco los ejemplos negativos pero creo que el petróleo de esta Región es su patrimonio. Tengo la esperanza de que en un futuro haya muchos más ejemplos de buenas prácticas. Esa es nuestra responsabilidad.

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