Paco Ibáñez: «Nuestro país se ha convertido en una cueva de ladrones, con todos estos políticos corruptos que andan sueltos por ahí»

El cantautor de los poetas, Paco Ibáñez. / Nacho Prieto

El cantautor ofrecerá un concierto el próximo sábado en Cieza

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Han pasado muchos años, ventiscas y festines desde que Paco Ibáñez (Valencia, 1934), que el próximo sábado ofrecerá un concierto en Cieza con motivo del 50 aniversario del histórico Club Atalaya, arrancó su trayectoria en 1964 con 'Paco Ibáñez canta a Lorca y Góngora'; y cinco menos desde que grabó en París en directo, el 2 de diciembre de 1968, un disco velozmente aupado a la leyenda, 'Paco Ibáñez en el Olympia', fruto de un recital, convertido en cántico símbolo de la lucha antifranquista, cuyo caudal poético y magnetismo siguen palpitantes. Un trabajo, después llegaron muchos más -entre ellos, 'Paco Ibáñez canta a los poetas lationoamericanos' (2012)-, en los que se escuchan como esculpidos en fuego poemas de Gabriel Celaya como 'España en marcha': «Ni vivimos del pasado, / ni damos cuerda al recuerdo. / Somos turbia y fresca un agua que atropella sus comienzos. / ¡A la calle!, que ya es hora / de pasearnos a cuerpo / y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo».

Paco Ibáñez, fiero y tierno, no se anda por las ramas. Vive en un bosque de poetas y poesías desde el que de vez en cuando sale al mundo de los puñetazos y los codazos para reivindicar un poco de ternura y de dignidad. Al león le gusta besar, pero si es preciso no se amedrenta ni huye de los que se tienen por dueños y señores del mundo. «No soy un imbécil ni un dinosaurio, no intento sacar rendimiento de mis glorias pasadas, me muevo por la pasión por la poesía y por las personas que siempre me ha mantenido vivo», asegura «muy contento de volver a cantar en Cieza, un pueblo del que guardo muy buenos recuerdos». Además, a quienes le tachan de dinosaurio, les replica durante su entrevista con 'La Verdad': «Prefiero ser un dinosaurio a un cocodrilo podrido de los que tanto abundan hoy. Mantengo que el que se aparta de la poesía se aparta de sí mismo. Pobrecitos».

Qué
'Paco Ibáñez en concierto'.
Dónde y cuándo
Auditorio-cine del Club Atalaya, en Cieza. Sábado 24 de junio, a las 22.00 horas. Entradas: 32 euros. Actuación programada para celebrar el 50 aniversario del Club Atalaya.

«No puedo decir si será posible ver algún día un mundo donde reinen la justicia, el amor, la belleza, la buena gente; no puedo decir que sí, aunque me gustaría, pero eso da igual porque uno tiene que ir por la vida como si eso fuese a ocurrir, como si fuese posible. Hay cosas que sabes que nunca podrás alcanzar, pero movilizarte por un ideal que merezca la pena es algo muy valioso, no es inútil», dice Paco Ibáñez, convencido de que lo contrario a vivir sin ideales «sería convertirse uno en un tubo digestivo nada más, convertirnos simplemente en máquinas de hacer ruido». Porque «no somos solamente cuerpos que se pesan por kilos, contamos con la intuición y con la sensibilidad, además de con la inteligencia, algunos, y la intuición y la sensibilidad son unas grandes guías en muchas ocasiones; y menos mal que te acompañan, espero que hasta el final, porque de lo contrario nos convertiríamos en un pedazo de leña».

«Los de Podemos lo que están haciendo es ser el mejor detergente que hay en este país para limpiar el patio, que está lleno de porquería»

Continúa el cantautor alucinado «con las cosas bellas que hay en la vida, entre las que están la música, el arte, la poesía. Qué necesarios son los grandes artistas, algunos de los cuales -como Georges Brassens, como Rafael Alberti, como José Agustín Goytisolo...- he tenido la suerte de conocer a lo largo de mi vida, incluso el enorme placer de ser amigo de unos cuantos. Me sigo maravillando con Brassens, para mí el más grande de todos los cantautores del planeta Tierra», explica. Y llegados a este punto, empiezan a surgir las sombras: «Saber que existen muchos buenos artistas te reconforta y te da ánimos, porque si no es para morirse viendo todo este panorama lleno de ladrones».

-¿Qué se puede hacer?

-No hay otro camino que el de vivir de frente, indignados y beligerantes contra las injusticias, sin dejar que nos pisen la dignidad. No dejarse contagiar por toda esa gente, ¡tanta gente!, que se conforma con comer y beber, ¡y a vivir que son dos días! Y el ruido no les perturba, los ladrones no les perturban, las injusticias no les perturban. A todo lo que aspiran es a que su vida se convierta en una juerga, pero en una juerga barata. Y no les importa pagar por ello el precio de llevar una vida sin importancia, sin utilidad, una vida barata. Hay mucha gente a la que distraen, atontan, la desvían, la arrancan de su propio ser poniéndole en los labios un caramelito muy dulzón para que lo prueben y se queden con él. Hacen que uno se olvide de uno mismo y, cuando eso pasa, uno se olvida también de los demás. En lo que más interés hay es en desviarlos de que se pongan a pensar. Pero hay mucha gente que escucha un poema o una canción, y algo le sucede, al menos un momento de emoción, porque sin emoción somos piedras».

«¿El PSOE la izquierda? Yo no lo sé, ¿lo saben ellos? Cuando el PSOE ha estado en el poder se ha bajado los pantalones»

Para Paco Ibáñez, «la vida es algo adictivo. Pero no hablo de una vida tonta y chata, sino de esa vida que tiene sus exigencias, esa vida que te obliga a pelear por lo que crees justo, que te da la oportunidad de no vivirla con cobardía, con indiferencia; una vida en la que le des importancia a tu modo de comportarte con los demás, a la naturaleza y al desarrollo de tu creatividad. Una vida en la que no aceptes la sinvergonzonería, el cinismo y la indiferencia».

Contrario a utilizar la palabra misericordia, «que no me gusta nada porque conlleva beatitud y yo soy antibeato», se muestra dispuesto a perdonar, eso sí, siempre que «a quien perdones se lo merezca. Y no se lo merece el que de forma consciente está haciendo el mal a los demás, y sigue en esa línea, y por más que se lo digas, le da igual; solo les puede parar el saber que la Justicia se lo va a hacer pagar caro, pero no se arrepienten de nada de lo hecho».

Aunque sigue «creyendo en el ser humano, por más que me pese [risas]», lanza flechas de indignación y hartazgo: «Nuestro país se ha convertido en una cueva de ladrones, con todos estos políticos corruptos que andan sueltos por ahí, tan orgullosos y sin devolver lo que nos han robado. Están andando por la calle cuando donde tenían que estar es en la cárcel».

-¿Y qué reflexión personal se hace?

-La reflexión que uno se hace cuando ve tanta porquería rodeándole, a tanto puerco asqueroso como anda suelto por ahí, es que tienes que refugiarte con más fuerza en todo lo que consideras digno y noble. Empeñarte en que lo que tú hagas sea digno, y en procurar rodearte de otra gente que también sea digna. Eso te da fuerzas, no sentirte solo en la lucha, saber que hay gente que merece la pena.

-¿Desconfiado?

-En principio, no desconfío. No soy de los que viven sospechando de todo el mundo, no es una buena fórmula para vivir; pero, eso sí, siempre con los ojos abiertos.

-Atento a los canallas...

-... con los canallas, lo que nos toca es esperar que los pillen y que los castiguen, pero como tienen a otros muchos canallas alrededor, pues se protegen entre ellos. E incluso hay gente que les aplaude, e incluso que les envidia. La sociedad es cómplice de lo que pasa, porque cada cuatro años se puede evitar en las urnas que sigan gobernando los mismos corruptos. Caen en la trampa una y otra vez, como si hubiesen renunciado a la sensibilidad y al pensamiento. Nos roban, y la gente actúa como si aquí no hubiese pasado nada y siguen votando a los mismos del PP. ¿Cómo es eso posible? Esa es la factura que tenemos que pagar los que nos indignamos, mientras vemos un país que se aleja del pensamiento, que se aleja de la belleza y de la sensibilidad.

-¿Qué piensa sobre Podemos?

-Los de Podemos, y lo llevo diciendo desde que salieron, lo que están haciendo es ser el mejor detergente que hay en este país para limpiar el patio, que está lleno de porquería. Está bien que vengan estos jóvenes a limpiar un poco el panorama, a intentar colocar las cosas en su sitio y a crear una conciencia en la sociedad.

«Estados Unidos es un país de bestias y de brutos que nos quiere comer a todos; hoy por hoy, es el gran enemigo de la Humanidad»

-¿Y sobre Donald Trump?

-Este bestia, este animal que está de presidente de Estados Unidos, es el que mejor representa a su país, y el día en que la gente se entere de que Estados Unidos es un país de bestias y de brutos, que es un país que nos quiere comer a todos, que es un país enemigo de la Humanidad, a lo mejor empiezan a reaccionar y podemos tener un poco más de esperanza en que las cosas cambien. Pero, hoy por hoy, Estados Unidos es el gran enemigo de la Humanidad.

-¿Qué hace cuando algo que a usted no le gusta, como es el caso del fútbol, es aplaudido por millones de personas?

-Tragármelo, a ver qué voy a hacer. Si creyera me dedicaría a rezar a no sé qué santo, pero no es el caso. El fútbol está jugando el papel de comecocos. No es el único veneno de la sociedad, pero sí uno de los grandes venenos que nos amenazan. Cada vez está jugando un papel mayor de marginación excluyente de todo lo que es el saber y el conocimiento.

-¿A veces no se refugia en la nostalgia, en la gloria pasada?

-Yo no hago ninguna exhibición de lo que conseguí artísticamente, ni de lo que luché por la libertad, ni de nada. Sigo creyendo en lo que hago, en la poesía y en la emoción. Siento el latigazo de la creación y por eso estoy vivo. Yo siempre estoy mirando hacia adelante. Mirar hacia atrás, ¿para qué?

-Su amigo José Agustín Goytisolo se definía como un «francontirador de izquierdas». ¿Usted también?

-Como un francotirador, seguro, y de izquierdas, también, pero cuando dices de izquierdas de qué izquierda hablamos. ¿Existe? ¿Quién la representa hoy? Un ser de izquierdas es un ser pensante, creativo, no convencional, que vive y deja vivir a los demás.

-¿El PSOE no es la izquierda?

-¿El PSOE la izquierda? Yo no lo sé, ¿lo saben ellos? ¿Saben ellos lo que son? Cuando el PSOE ha estado en el poder se ha bajado los pantalones.

-¿Qué versos le gusta recordar?

-Por ejemplo, estos de Goytisolo: «Nunca te entregues ni te apartes, junto al camino nunca digas no puedo más y aquí me quedo». O estos otros versos que dedicó a su madre: «Te ofrezco unas palabras de amor y nada más».

Proclama Paco Ibáñez: «Canto canciones para que la gente se emocione y se identifique con ellas, y también otras, como 'Un español habla de su tierra', de Cernuda, que como yo y tantos españoles fue víctima de los crímenes de la Guerra Civil y del franquismo, con las que rindo homenaje a todos los muertos a manos de aquellos criminales.

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