De 'soser' a 'warmer' pasando por 'wamer'

Rosalía, a las puertas del recinto de La Fica, donde está todo ya preparado para el inicio del festival WARM UP./G. Carrión / AGM
Rosalía, a las puertas del recinto de La Fica, donde está todo ya preparado para el inicio del festival WARM UP. / G. Carrión / AGM

Rosalía será una de las miles de personas que asistan este fin de semana al festival WARM UP. No todos podrán presumir, sin embargo, de haber asistido a las once grandes citas de la música 'indie' que La Fica ha albergado en una década; ella sí

Pedro Navarro
PEDRO NAVARRO

Primero fue 'soser', durante ni más ni menos que nueve ediciones. A la décima, se convirtió en 'wamer', por imperativo musical -y casi que también legal-, y este año será una 'warmer', tras otra vuelta de tuerca al nombre del festival. A Rosalía Zapata en dos lustros le ha dado tiempo a terminar una carrera, marcharse a vivir fuera, retornar a casa, iniciar su andanza en el mundo laboral y volver a la universidad. Y sin embargo, no se ha perdido ninguna de las citas 'indies' que el murciano recinto de La Fica ha acogido a comienzos de mayo desde hace ya una década. Tampoco faltará en el arranque del WARM UP, nombre que estrena una cita que ha contado ya con varias etiquetas y organizadores, pero que ha conservado parte de su esencia: dos jornadas con un interesante programa de música independiente, unas instalaciones cómodas y urbanitas y un público heterogéneo y cargado de buen rollo que sigue respaldando el evento.

«Vine la primera vez por probar y me gustó. Desde entonces he estado en todas las ediciones y seguiré viniendo mientras pueda», asegura Rosalía, mostrando las numerosos pulseras de acceso al recinto que aún conserva, incluidas las de los primeros años, hechas en plástico. Desde su perspectiva ya de veterana, y a las puertas de unas instalaciones ya casi listas para el desembarco de miles de aficionados al pop-rock independiente, comenta que precisamente la evolución que más nota en la cita es la del estilo musical del cartel: «Antes se apostaba más por los DJs y por la música de baile; pero con el paso a la marca WAM/WARM todo es más 'indie' convencional y con más presencia española».

Rosalía enseña varias de las pulseras que conserva de ediciones pasadas del festival.
Rosalía enseña varias de las pulseras que conserva de ediciones pasadas del festival. / LV

Muchos han sido los nombres que han pasado por los escenarios de La Fica en estos dos lustros, entre ellos, los de varios pesos pesados de la música alternativa británica de los 80 y 90, pero Rosi, como la llaman sus amigos, se queda con la actuación de los que fueron uno de los primeros reclamos de la cita: los rompepistas electrónicos Chemical Brothers. «En aquel momento me apetecía mucho verlos», confiesa la joven, la que también le quedó un muy buen recuerdo de las actuaciones de los ingleses The Editors. «Cuando empezaron a tocar estaba viéndolos de lejos con mis colegas, pero al final, opté por irme yo sola hacia adelante y me lo pasé muy bien», explica.

Particularmente curioso le pareció por otra parte el primer concierto que presenció de León Benavente, quizás una de las bandas españolas más en forma en directo. «Era la primera vez que vivía un pogo -forma de bailar consistente en dar empujones a los que están más próximos- y me pareció así como divertido», dejando claro que los suyo, al menos hasta aquel momento, eran los conciertos un poquito menos intensos y más acordes al estilo de este festival.

Alguna que otra decepción

Pero diez ediciones del festival no solo son capaces de dejar buenos recuerdos y más de un descubrimiento. La cuota no estaría completa ni el testimonio sería realista si no quedara alguna que otra decepción, considerando que este es siempre un concepto subjetivo. «Seguramente es una opinión un poco impopular, pero Morrissey me pareció un aburrimiento total y no me gustó nada», confiesa Rosi, confirmando que precisamente las leyendas, aquellos de los que se espera más, pueden ser a veces los más capaces de dejarte frío.

Como muchos 'sosers', Rosalía tampoco mostró nunca mucho interés por la programación extramusical que solía ofrecer el SOS 4.8 y que desapareció totalmente con el cambio de organizadores y denominación. Estos solía incluir exposiciones de artistas emergentes y charlas y mesas redondas de expertos pensadores sobre diversos temas. Incluso el desaparecido Zygmunt Bauman estuvo a punto de comparecer en el Auditorio Víctor Villegas, aunque a última hora tuvo que cancelar. «Solo un año me planteé ir a ver a los cómicos Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, pero al final ni eso», recuerda Rosalía.

Al principio, «más fuera que dentro»

Ya dijo Heráclito que no se puede bajar dos veces el mismo río, porque la segunda vez, ni el río ni tú sois los mismos. Lo normal es, por tanto, que la experiencia sea sienta al final como diferente cuando a la cita diez veces y con otros tantos años de diferencia. El caso de Rosalía, que se estrenó en el SOS 4.8 con 20 años, no es una excepción. «Al principio me pasaba el festival más fuera que dentro, rondando por ahí, alejada de los escenarios. Luego le empecé a prestar más atención a los conciertos», rememora la joven, que como una gran parte de los asistentes, se ha echado alguna que otra copa en el aparcamiento del hipermercado cercano a La Fica.

1. Rosalia (izq.), con Mario Vaquerizo y un amigo. 2. Rosi y sus amigos posan con un asistente vestido de Power Ranger rosa. 3. La joven, con unos amigos, tomando unas copas en los exteriores del recinto. / Cedidas

Por otra parte, un festival como este siempre deja anécdotas. Unas son contables, como la vez que Rosi se topó con Mario Vaquerizo, marido de Alaska y líder de las Nancys Rubias, «que accedió a hacerse una foto con nosotras, pero luego no nos hizo mucho caso». Otras, no tan aptas y siempre por prudencia, es mejor guardarlas en el ámbito privado, comenta la joven jocosamente. Ahora tiene otra oportunidad para ampliar el catálogo de 'historietas'. Por lo pronto, tendrá la oportunidad de escuchar en vivo a Alt-J, a los que tenía «muchas ganas» desde hace ya tiempo, o Kasabian, el gran nombre del cartel del WARM UP. Después de diez ediciones, Rosalía va a por la undécima. Salvo caso de fuerza mayor, no será la última.

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