«Si Hitler hubiese dirigido una película maravillosa, yo la vería»

Coque Malla./Maite Bartolomé
Coque Malla. / Maite Bartolomé

El cantante y actor Coque Malla, que se encuentra de gira con su nuevo trabajo, 'Irrepetible', ofrece hoy un concierto en el Festival Cieza en Flor

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Le pregunto:

-¿Qué le ha hecho feliz últimamente?

En concierto
Mi Capitan, Lucky Dukes y Coque Malla.
Dónde y cuándo
Festival Cieza en Flor. Plaza Mayor. A partir de las 18.00 horas. Entradas: 10 euros.
Entradas:
10 euros.

-[Sin dudarlo] ¡Ir al cine! Llevaba mucho tiempo sin ir y casi me había olvidado de lo que me gusta disfrutar de una buena película en una sala de cine.

«Yo nunca había pensando tanto en el futuro como desde que están mis hijos. Y aparece una duda : '¿Estaré siendo un buen padre?'»

-¿Qué película vio?

-'Lady Bird' [de la actriz y directora Greta Gerwig]. Se la recomiendo.

Coque Malla (Madrid, 1969) está relajado y, pasados los años, sigue siendo tímido en las entrevistas. «No es un terreno en el que me sienta muy cómodo», reconoce. Esta conversación con 'La Verdad' es con motivo de su actuación -hoy, en la Plaza Mayor adaptada para la ocasión- en el Festival Cieza en Flor. Músico, cantante, compositor y actor, el exlíder de Los Ronaldos, el de 'adiós papá' que ahora lo es él de dos criaturas que le han cambiado la vida, está ahora disfrutando de los conciertos de la gira de presentación de su nuevo trabajo, 'Irrepetible', un estupendo disco grabado en directo, junto a algunos de sus grandes amigos, en el que hace un repaso de su carrera. Hijo de los actores Gerardo Malla y Amparo Valle, fallecida en 2016 y con la que grabó -ella estuvo radiante, genial- el tema 'La carta' para su proyecto discográfico 'Mujeres', Coque Malla asegura: «No me cambio por el joven que fui».

«Las mujeres tienen habitaciones en su alma que jamás conoceremos, a las que nunca nos dejarán entrar»

-¿Qué opina de quienes han decidido no ver películas de Woody Allen? [A raíz de volver a acusarle su hija Dylan de abusar de ella cuando tenía 7 años]

-No es mi caso. Yo seguiré viendo sus películas, que me encantan. Para empezar, no hay una sentencia que lo declare culpable de lo que se le acusa. Me parece que no se puede condenar a alguien al margen de la Justicia. Pero es que, aunque lo fuese, creo que hay que separar las obras de un creador de su vida personal. Si Hitler hubiese escrito una buena novela o dirigido una película maravillosa, que desde luego no es el caso, yo leería esa novela y vería esa película.

-¿Por qué le sigue obsesionando la relación con las mujeres?

-Porque son tan diferentes a nosotros... son un misterio imposible de desvelar, por mucho que te empeñes, por completo. Tienen habitaciones en su alma que jamás conoceremos, a las que nunca nos dejarán entrar. Y eso me apasiona: intentar que me dejen acceder un poco a ellas de verdad, que me desvelen algunos de sus secretos, aprender a entenderlas... Pero no creo que vaya a ser así.

«Admiro cada vez más a los viejos maestros: Tom Waits, Dylan... Yo aspiro a ir envejeciendo como ellos»

-¿Cómo son?

-No es que lo diga yo también ahora para quedar bien, o para compensarlas por todo lo que no hacemos bien con ellas los hombres, no. Estoy convencido de lo que voy a decir: las mujeres son más listas que nosotros, sin duda. Siempre lo he sabido y ahora lo he podido comprobar también con mis propios hijos.

-¿Coque Malla tiene un reino?

-El escenario. En ellos encuentro mi hogar y mi reino, en ellos me siento libre, feliz, me expreso sin timideces, me siento comprendido, me abro a los demás y siento que lo que hago, componer canciones e interpretarlas, tiene un sentido porque veo a la gente feliz, disfrutando. No siempre estamos así en nuestras vidas, desgraciadamente.

Interrogación

-¿De qué está seguro?

-De muy pocas cosas. Recuerdo que hubo un momento de mi vida en el que pensé tatuarme un signo de interrogación, pero menos mal que me entró pereza y no lo hice. No estoy seguro de muchas cosas, ni soy de los que tienen una respuesta para todo, todo lo contrario. Yo desconozco muchas cosas. Lo que sí valoro cada día más, porque he ido experimentando en mi vida lo importantes que son, es la amistad. Tener en tu vida unos cuantos buenos amigos es de verdad algo maravilloso y por lo que poder sentirte muy afortunado.

-¿Y sus hijos?

-Los hijos te cambian la vida como ninguna otra cosa en el mundo. Te obligan a ser más fuerte y más responsable, a pensar menos en ti y más en los demás, y te hacen convivir con un tipo nuevo de miedo que desconocías hasta que nacen: no hay nada que te dé más miedo que pensar que a ellos les pueda ocurrir algo malo. Yo nunca había pensando tanto en el futuro como desde que están mis hijos, ni he sentido la necesidad de proteger a alguien como la siento hacia ellos. Y aparece también una duda que no deja de rondarte: '¿Estaré siendo un buen padre?'. Pues no lo sé.

-¿Qué es fundamental?

-Tener confianza en uno mismo. De lo contrario, pierdes mucho tiempo y andas como perdido. Yo, ahora, tengo una vida razonablemente equilibrada y feliz, y en parte es porque descubrí que la música era mi camino, que yo estoy aquí para hacer esto, precisamente, e intentar hacerlo lo mejor posible. Para mí, madurar no consiste en alejarse del niño que fuiste, sino en ir sumando nuevas experiencias, deseos, renuncias y aprendizajes a ese niño que sigue contigo, ese niño que se enfrentaba a la vida con enorme curiosidad, deseos de disfrutar, de ser feliz y de aprovechar el tiempo.

-¿Siempre hace lo que quiere?

-Sí, desde muy pequeño me he dedicado solo a hacer lo que me gusta, nunca he hecho nada por obligación.

-¿Caprichoso?

-La verdad es que sí, lucho contra ello pero cuando me encapricho con algo no paro hasta conseguirlo.

-¿Y si no lo consigue?

-Fatal, no lo llevo nada bien. [Risas]

-¿Qué se propuso y no ha conseguido?

-No me propuse ser un buen chico ni otros atrevimientos así, y mejor, porque puedes tener la mejor intención y estar cagándola todo el rato. He vivido intentando no comerme mucho la cabeza.

-¿Qué momento está viviendo?

-Me manejo bastante bien en la vida y con mi vida, no me quejo.

-¿Sin agobios?

-No los quiero ni ver.

-¿Y qué hace con los traumas?

-Olvidarme de ellos cuanto antes. Pesan mucho y no sirven para nada.

-¿Tiene la fama que desea?

-Sí, mi relación con la fama ha seguido un proceso natural. Al principio fue divertidísimo. Era muy joven y lo pasé muy bien con la fama. Cuando empezó a ser agobiante, dejamos Los Ronaldos y yo me retiré a las catacumbas. Bajé mucho el volumen y ahora, pasado el tiempo, tengo la justa que necesito y nada más. Perfecto.

-¿De que tiene la suerte?

-Como músico, de que cada vez que emprendo algo nuevo me seduce, me ilusiona, lo vivo con pasión. Y de que cada vez me siento más libre y me lo paso mejor.

-Escribió un día: «Soy el que está justo delante de mí». ¿Qué quiso decir?

-No lo sé, se me ocurrió la frase, me pareció especial y la escribí. Lo que es cierto es que muchas veces no conseguimos ser como queremos.

-¿A quiénes admira?

-Cada vez más, a los viejos maestros: Tom Waits, Dylan... Yo aspiro a ir envejeciendo como ellos, entregado con pasión a mi oficio.

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