Airbourne recoge el testigo de AC/DC

Joel O'Keeffe, guitarrista y cantante de Airbourne, durante su concierto este miércoles en la sala Gamma. / MP

La Sala Gamma de Murcia acogió este miércoles la primera visita a Murcia del cuarteto australiano que está revolucionando el 'hard rock' actual

Iván Rosique
IVÁN ROSIQUEMurcia

Que el 'hard rock' ha visto tiempos mejores es algo que deben reconocer incluso los rockeros de pro, esos que se mantienen tan firmes como los irreductibles galos de 'Astérix'. Uno de los problemas más preocupantes de la escena es la escasez de sangre nueva. Mientras las últimas vacas sagradas del rock afrontan sus últimas giras, no se adivinan en el horizonte demasiadas bandas jóvenes con capacidad para tomarles el relevo. Los nuevos Black Sabbath, Guns N' Roses, Deep Purple, Motörhead, Kiss o Scorpions del siglo XXI no están ni se les espera.

Aún así hay razones para el optimismo y una de ellas es Airbourne, una joven banda australiana que comparte con AC/DC bastante más que su país de procedencia. Su propuesta de regresar al 'hard rock' más básico y rabioso ha calado entre un público sediento y, después de pasar por algunos de los festivales más prestigiosos del mundo y girar junto a Iron Maiden, han llenado hasta la bandera la Sala Gamma de Murcia para presentar su cuarto disco 'Breakin' Outta Hell'.

La cita arrancó con la prontitud habitual de los conciertos programados entre semana, algo que extraña pero que también se agradece si el despertador va a sonar temprano a la mañana siguiente. Con el sol aún poniéndose, los primeros asistentes comenzaron a hacer cola con un bocadillo en una mano y la entrada en la otra para ver a los teloneros.

Los también australianos Desecrator salieron a las ocho de la tarde y se dejaron la piel ante un público aún poco numeroso. Su elección como grupo de acompañamiento respondió más a una proximidad geográfica que a la afinidad musical y su entrega no fue suficiente para digerir un trash metal de derribo que no terminó de combinar demasiado bien con el hard rock clásico de la banda principal.

Esos tres acordes

No había dado el reloj las nueve y media cuando el tema principal de la película 'Terminator' dio paso a la salida de Airbourne, arrancando con la demoledora 'Ready to Rock'. Tras este himno que es toda una declaración de intenciones, el ritmo no decayó en absoluto durante una hora y media de concierto muy intenso que repasó la discografía del grupo de manera bastante equilibrada. Incluso hubo un momento para rendir homenaje al recientemente fallecido Tom Petty con la interpretación de 'You Wreck Me', una de sus canciones más recordadas.

Los hermanos O'Keeffe, en especial el guitarrista y cantante Joel, demostraron ser los ejes centrales de una banda muy cohesionada que se mueve en el escenario como pez en el agua. Sus canciones brillan más en directo -aunque el volumen bajo hizo que la voz del cantante sonara bastante deslucida-, encontrando momentos para enriquecerlas encadenando solos afiladísimos e interactuando con el público. Esta evolución con respecto a las versiones de estudio se hizo especialmente patente en las coreadísimas 'Too Much, Too Young, Too Fast', 'Down on You' o 'Stand Up for Rock n' Roll'. Esta última originó un pogo bastante salvaje en las primeras filas que hizo temer a más de uno por su integridad dental.

La espontaneidad de Joel O'Keeffe tocó techo, literalmente, cuando a mitad de 'Girls in Black' decidió encaramarse a la barandilla de un balcón del primer piso de la sala y rociar al respetable con el contenido de una lata cerveza reventada a cabezazos. Quizá sea cosa del sol australiano, pero ese señor está como unas maracas.

Pudo ser más largo, pero no más intenso. Al encenderse las luces Airbourne dejó la sensación de que Angus Young puede colgar la guitarra cuando quiera. Su legado está a salvo en manos de estos dignos sucesores de AC/DC.

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