Mordiscos de carne en su punto

La Calle de las Tapas se llenó ayer de amantes de la gastronomía murciana que no quisieron perderse las elaboraciones de reconocidos restaurantes y empresas./Juan Carlos Caval / AGM
La Calle de las Tapas se llenó ayer de amantes de la gastronomía murciana que no quisieron perderse las elaboraciones de reconocidos restaurantes y empresas. / Juan Carlos Caval / AGM

120 kilos de chuletones y hamburguesas de Francisco Rosa cautivan al público, que abarrotó los estands

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Llenazo hasta la bandera en la tercera jornada de Murcia Gastronómica. La Calle de las Tapas se convirtió ayer a mediodía en un hervidero de almas que buscaban tapas en un ambiente inigualable. La gran afluencia de gente por lo innovador de los deliciosos platos hizo que hubiera momentos en los que no cabía un alfiler. De hecho, cerca de 300 personas tuvieron que esperar para poder acceder al salón culinario murciano, pero, al final, mereció la pena.

Desde la organización, quisieron «agradecer a los asistentes su paciencia a la hora de aguantar las largas colas que se han formado para conseguir entradas y 'gastros'».

A las once de la mañana ya se dejaban ver los primeros visitantes, quienes prefirieron adelantarse para que no les pillara la muchedumbre. Porque, una hora más tarde, los expositores no daban abasto a servir sus elaboradas tapas. El gran reclamo de la jornada fueron las hamburguesas y los chuletones de Francisco Rosa Cárnicas, elaborados al horno de brasas Josper, cortesía de Panasa. En este estand, el chef Francisco Simón Linares preparaba todo para empezar a servir hamburguesas hereford, un plato degustación de distintos tipos de entrecots, chuletones de hembra y el gran chuletón de vaca. A las tres de la tarde, este especialista aseguraba: «Hemos servido unos 120 kilos de carne (350 hamburguesas, 150 entrecots y 50 chuletones). El día ha sido espectacular».

Uno de los grandes atractivos fue la paella de pato, setas y foie que elaboró Nueva Cocina Mediterránea

El periodista José Francisco Bayona estuvo en ese espacio dedicado a la carne, acompañado de su esposa y de unos amigos. «Las hamburguesas y los chuletones saben a gloria. El mero hecho de estar aquí oliendo a brasas es un gustazo», comentaba. «Hacía tiempo que no probaba carnes tan ricas, por no hablar de los vinos de Jumilla, que son una locura», puntualizaba con la alegría propia de quien está disfrutando de un día familiar por todo lo alto.

Carmen Isabel, una mujer de estatura media y amante de la carne a la brasa, decía a su grupo de amigas que «lo mejor son las hamburguesas, porque están jugosas y hechas al punto». Estaba claro que ella es de las que prefieren que la carne no esté pasada: «Si se quema o se hace demasiado, pierde el sabor».

3.000 tapas de shusi

Otro de los espacios protagonistas fue el expositor de El Albero-La Maita, donde se formaron largas colas para conseguir una tapa de shusi, caballitos thailandeses y tartar de atún. Allí sirvieron cerca de 3.000 raciones de estos productos en tan solo cuatro horas.

Ana Belén y Lourdes son dos hermanas que cada año disfrutan del domingo de Murcia Gastronómica. «Esta edición está mucho mejor que las de los años anteriores. Hay una gran variedad de tapas. Hemos probado el pan bao de carne mechada y el gazpacho yeclano, pero aún tenemos mecha para rato», confesaban mientras le pegaban una calada a un pitillo de liar.

Trino Abadía, abogado: «Es la primera vez que vengo y creo que es un sitio ideal para pasar un día en familia»

Esther Navarro, química: «He venido a probar el shusi de El Albero, que me han comentado que está súper bueno»

De Bullas llegaron Antonio y Noni, un matrimonio que comió tapas y delicias junto al estand de Estrella de Levante. «Nos está encantando la variedad de platos», afirmaban, al mismo tiempo que pegaban un sorbito a la bendita 'agua' de Espinardo. Y otro de los puntos de ebullición, por las doce paellas de pato, setas y foie que sirvieron, fue el espacio de Nueva Cocina Mediterránea. En total, unas 500 raciones de arroz, sin contar los platos de la noche. En la cocina no paraban de entrar paelleras vacías. Y salían otras llenas hasta arriba, además de bandejas repletas con el espectacular crujiente de carrillera, que también sorprendió a muchos.

Fulgencio Morales, estudiante: «La empanadilla de atún y la tosta de anchoa son lo mejor que he probado»

Aroa Martínez, politóloga: «El caldero del Instituto Vesta es uno de los más deliciosos que he probado en mi vida»

Raquel González, periodista: «Me quedo con el crujiente de carrillera de Nueva Cocina Mediterránea; está súper bueno»

Los más adeptos al mundo de la enología no se lo pensaron dos veces y se agolparon en Vinos Maset. Begoña, una de las encargadas del expositor, propuso a los asistentes que probaran los deliciosos Mas Viló, Syrah y el cava Néctar. Estos le hicieron caso y se armó la traca, porque repitieron más de una vez. «Tienen un sabor delicado y provocativo a la vez», sostenía un tipo flaco que parecía entender de la materia.

No faltaron copas

Después de que los asistentes disfrutaran de la comida y el maridaje, llegó el turno de los asiáticos y los cafés 'premium' de Salzillo y los asiáticos cartageneros. La tarde continuó con la música y las copas y los cócteles premium en los espacios de FairClub y Con Pico Fino, donde los djs hicieron que los visitantes a Murcia Gastronómica movieran el cuerpo mientras daban sorbos generosos a los mejores licores del mercado. Y, entre baile y baile, más de uno ya pensaba en continuar la fiesta culinaria por la noche en la Calle de las Tapas. Porque, ayer, nadie tenía prisa para volver a casa, a pesar de ser domingo. Un éxito, señores.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos