«Yo no soy escritor; soy un profesor de instituto que en mi tiempo libre escribo»

Jerónimo Tristante, fotografiado ayer./Enrique Martínez Bueso
Jerónimo Tristante, fotografiado ayer. / Enrique Martínez Bueso

El novelista Jerónimo Tristante, creador de Víctor Ros, presenta hoy en Murcia su nueva y premiada novela, 'Nunca es tarde', la primera que tiene por protagonista a una mujer

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

«No hay que temerle a tener que empezar en la vida prácticamente de cero», dice Jerónimo Tristante (Murcia, 1969), cuyas novelas -que encierran historias plagadas de misterios y aventuras para ser devoradas junto al abrigo del fuego, en ese rincón del porche donde juegan las brisas, o incluso recostados sobre un saco de manzanas, con permiso de Raymond Carver- han sido traducidas a idiomas como el italiano, el francés y el polaco. El autor presenta hoy en Murcia su nueva novela, 'Nunca es tarde', publicada por Algaida tras hacerse merecedora del XLIX Premio de Novela Ateneo de Sevilla. Sí, no cabe duda: un entorno paradisíaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo. La cita será, a las 20.00 horas, en el Aula de Cultura de Cajamurcia -en Murcia-, y acompañarán al escritor, y creador del inspector de policía Víctor Ros, la también escritora María Dueñas y el profesor y crítico literario de 'La Verdad', José Belmonte. A Tristante le gusta ser libre, así es que difícilmente diría a nadie estas palabras de Ariel en 'La Tempestad': «Vengo a cumplir tu deseo, ya sea volar, nadar, lanzarme al fuego o sobre nube ondulante cabalgar».

'Nunca es tarde', ambientada en el Pirineo aragonés, está protagonizada por Isabel Amat, «una cuarentona con sobrepeso aficionada a las novelas policíacas» que «no vive el mejor momento de su vida». ¿Por qué? «Sus tres hijos han volado del nido y además sospecha que su marido la engaña». Llegados a este punto, y «para combatir la apatía y el aburrimiento», Isabel «está confeccionando un álbum sobre la presencia de su familia en El Valle, el pequeño pueblo turístico donde reside». Su labor coincide con la aparición, «en una fiesta infantil de Halloween, de una niña a la que nadie conoce y que al poco parece desvanecerse, pero que guarda un extraño parecido con Rosa Benet, asesinada junto con otras dos niñas en 1973: un crimen tan precipitadamente resuelto como rápidamente olvidado en la población». Y en este momento, «cuando el rastro de la niña Ana Gallart se pierde en las proximidades de la cantera de Solans, donde cuarenta años antes había desaparecido Rosa, Isabel tiene la sensación de que los crímenes del pasado van a repetirse».

Qué.
Presentación de la novela 'Nunca es tarde', de Jerónimo Tristante.
Dónde y cuándo.
Aula de Cultura de Cajamurcia, en Murcia. Hoy, a las 20.00 horas.

La protagonista de 'Nunca es tarde', «pese a la incredulidad general y con el exiguo bagaje de sus lecturas policíacas, decide emprender una investigación de impredecibles consecuencias».

«Me interesa comunicarme con la gente y contar historias que puedan ser leídas en una sociedad que es poco lectora»

«La situación de la Región es lamentable: por un ladoestá el legado de Ramón Luis Valcárcel, que la ha dejado hecha un desastre y él se ha ido como Dios. Por otro, tenemos a estos ninis que han accedido al poder»

«En el PP están acojonados. Imagínese la campaña electoral: ¡en un lado un tío como [Alberto] Garre, y en el otro FER [Fernando López Miras]!»

-¿Qué tipo de escritor es usted?

-Hay dos tipos de escritores; uno, los que cuando escriben piensan que van a hacer una gran contribución a la cultura occidental, y que suelen alumbrar unos pestiños que no hay por dónde cogerlos; y dos, los que cuando escribimos pensamos que puede haber alguien al otro lado y, sin dejar de escribir lo que nos apetece, intentamos conectar con esa gente. Yo quiero tener lectores, está claro. Me interesa comunicarme con la gente y contar historias que puedan ser leídas en una sociedad que es poco lectora. Le hago caso a Miguel Delibes, que decía que cuando escribes una novela tienes que hacerlo como si le estuvieses contando la historia a un amigo. Ponerte estupendo es peligroso, hacen mucho daño todos esos que se ponen a hacer de Muñoz Molina o se creen el nuevo Mario Vargas Llosa.

Jugar a ser Dios

-¿Por qué ahora una mujer como protagonista?

-Eso mismo me he preguntado yo, por qué ahora, después de 17 años escribiendo. Lo bueno que tiene escribir, que es como jugar a ser Dios, es que tú estás en todos tus personajes. Imagínese: un tío como yo, que soy funcionario, profesor, y que llevo una vida que ya ves tú...; ¡lo más arriesgado que hago es tirar la basura antes de la hora! [Risas] Yo vivo unas aventuras increíbles a través de mis novelas: crímenes, misterios, viajes en el tiempo... Y aprendo de todos mis personajes, de los malvados y de los heroicos. Muchos de ellos son mujeres, pero hasta 'Nunca es tarde' ninguna había sido protagonista. Me lo he pasado tan bien con Isabel Amat que la voy a seguir teniendo de protagonista en una nueva novela. Las vivencias de esta mujer yo las conozco a través de muchas amigas mías separadas y de parejas que he tenido. Mujeres de cuarenta y tantos años, monas, que están bien físicamente, que son buenas profesionales en sus trabajos, que llevan sus casas y a sus hijos sobre sus hombros sin apenas ayuda, y que han estado casadas con unos zascandiles que se han estado enrollando con unas tías mil veces menos interesantes que ellas.

Eso provoca -yo lo he visto muchas veces- un hundimiento tremendo de su autoestima. Meterme en la piel de una mujer de mi edad, y vivir con ella la transformación que va a experimentar, ha sido muy interesante, una experiencia fantástica. Lo bueno es que Isabel, en 'Nunca es tarde', va a poder renacer de sus propias cenizas. Todos, de alguna manera, hemos tenido que reinventarnos: a nivel profesional, tras una relación que se termina, tras una muerte terrible...; no hay que temerle a tener que empezar en la vida prácticamente de cero.

-¿Qué tal le ha sentado recibir el Premio Ateneo de Sevilla?

-Es un premio muy prestigioso que me acercará a lectores que hasta ahora no me conocían. Yo no tenía ningún premio, y estaba hasta los huevos. Mi hija empezó a hacer relatos cuando era pequeña y ganó tres premios literarios. Todos mis amigos escritores se ríen de mí. '¡Menos mal que alguien en esta familia tiene talento!', me dicen [risas]. Así es que ahora estamos tres a uno. Yo digo que 'Nunca es tarde' me ha rescatado dos veces, y le estoy muy agradecido. A principios del verano de 2016, yo atravesaba por un momento personal chungo. Me mudé a mi nueva casa y tuve el acierto de retomar esta historia que tenía en mente desde hacía tiempo. Escribirla me puso orden en un momento complicado. Reconozco que las mejores cosas que yo he escrito no han coincidido con buenos estados anímicos, al contrario. Es un descanso poder refugiarte en un mundo que tú creas. Unos meses más tarde, en otro momento personal complicado, decidí relocalizar la historia de la novela: de Oregón al Pirineo español. Y hacerlo me vino también muy bien. Le tengo mucho cariño y es una novela que ha nacido con suerte. Hay varios países que ya se han interesado por ella, y estoy convencido de que en su día podría convertirse en una buena adaptación televisiva.

Deterioro

-Además de con su nueva novela, ¿con qué está ilusionado?

-Con el trabajo que estamos realizando desde la Plataforma [Cívica de la Región de Murcia] que lidera [el expresidente popular] Alberto Garre, que es un tío que transmite serenidad, sabe de lo que habla y escucha mucho. En el PP están acojonados. Imagínese la campaña electoral: ¡en un lado un tío como Garre, y en el otro FER [Fernando López Miras, actual presidente regional]!

-¿A qué se refiere?

-Menudo equipo, ¿así dónde vamos? La situación regional es lamentable: por un lado está el legado de Ramón Luis Valcárcel, que ha dejado la Región hecha un desastre y él se ha ido como Dios. Y, por otro, tenemos a estos ninis que han accedido al poder sin haber estado nunca en la oposición, sin haber trabajado nunca en serio y empujados por una maquinaria, la del PP regional, que ganaba elecciones con mayoría absoluta. Estos ninis han crecido en la más absoluta prepotencia y con la sensación de que el mundo les debe pleitesía; no entienden la discrepancia, ni que un periodista no diga que son maravillosos. Y lo más grave, no saben gestionar. Les da miedo nuestra plataforma, en la que hay muchos buenos profesionales dispuestos a estar unos años sirviendo a la sociedad; gente muy válida para la que la política no es una profesión. Nosotros estamos intentando hacer un proyecto que sea lo más transversal posible, sin entrar en temas ideológicos puros, sino siendo conscientes de que hay que recuperar el Estado social y acabar con el deterioro de los servicios básicos. La gente está hasta los huevos del tema del agua, del aeropuerto sin aviones y de lo del AVE. Con la crisis, los ricos se han hecho más ricos y a la clase media casi se la cargan.

-Y el PSOE, el principal partido de la oposición en la Región, ¿qué?

-Yo estuve afiliado al PSOE hace un montón de años. Como clase política, también se han perpetuado. Hoy lo estaba pensando: '¿Estos tíos dónde están?'. Porque, en efecto, son el partido de la oposición más votado. Y qué, ¿tú los ves por algún lado? El PP está más preocupado con la plataforma de Garre que con ellos, porque, sin ser todavía partido político, hay encuestas que nos dan entre 8 y 10 diputados. ¿Dónde está el PSOE? Yo estoy convencido de que llamas a la sede del PSOE en la Región y te salen psicofonías. Por lo menos, Podemos tiene a Óscar Urralburu, que es un tío muy válido; aquí Podemos lo ha hecho bien, aunque tienen el lastre de Pablo Iglesias.

-¿Se ha planteado usted vivir un tiempo fuera de la Región?

-No, vivo bien aquí, y no quiero pedir una excedencia, dejar de enseñar y dedicarme solo a escribir. He visto muchos juguetes rotos en el mundo editorial. Yo no soy escritor; soy un profesor de instituto que en mi tiempo libre escribo; eso es lo que soy yo.

-¿Y qué no entiende de ninguna manera?

-Por ejemplo: va [Carles] Puigdemont, proclama la independencia [de Cataluña], se marcha a Bélgica y van los suyos y dicen que es una jugada maestra. ¡Llaman jugada maestra a un acto de cobardía tremendo!

-¿Miedo qué le da?

-Me da mucho miedo la ignorancia de la gente. La ignorancia es muy peligrosa porque permite manipular a la población. Una población bien formada, de ciudadanos críticos, es algo que los políticos no podrían manejar tan fácilmente. Pero estamos lejísimos de una ciudadanía bien formada y crítica. No tenemos un espíritu cívico real, nos falta respeto, nos falta educación, nos falta cultura.

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