Enfermera Saturada visita la ciudad

Héctor Castañeira y su 'alter ego', Enfermera Saturada./Plaza y Janés
Héctor Castañeira y su 'alter ego', Enfermera Saturada. / Plaza y Janés

Héctor Castañeira presenta el martes en Murcia 'Suero de una noche de verano', la cuarta entrega de su mediática saga. El autor gallego tira de ironía y humor para quitar hierro al mundo hospitalario, con el que arrastra a 400.000 seguidores en las redes

Pepa García
PEPA GARCÍA

Lo que comenzó con comentarios 'maliciosos' entre compañeras en los relevos de turno, se gestó en Twitter y en un blog y tomó forma en una autoedición en Amazon, se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales, donde arrastra 400.000 seguidores «entre Twitter, Facebook y el blog», que puso a sus pies a varias editoriales.

Bajo el pseudónimo de Enfermera Saturada -porque el 90% de las profesionales son mujeres-, el enfermero gallego Héctor Castañeira presenta ya la cuarta entrega de su saga sobre el día a día en un hospital, 'Suero de una noche de verano' (Plaza y Janés, 2017). El martes 12, a las 19.00 horas, estará en la librería Educania (Sociedad, 10, Murcia).

Qué
Presentación de la cuarta entrega de Enfermera Saturada, 'Suero de una noche de verano' (Plaza y Janés, 2017). 11,90 euros.
Quién
Héctor Castañeira, enfermero gallego y escritor.
Cuándo y dónde
Martes 12, a las 19.00, en la librería Educania (Sociedad, 10, Murcia).

Este, como los tres anteriores, es un libro en el que la ironía y el humor se convierten en la herramienta imprescindible para quitar hierro a lo que ocurre entre las cuatro paredes de un hospital y para sacar a la luz lo malos pacientes que somos todos, las carencias de personal e infraestructuras de los centros sanitarios, la falta de estabilidad de los profesiones del sector y hasta las peculiares relaciones que se establecen entre los distintos trabajadores que conviven en un centro hospitalario. Para él, el único tema tabú es «los cuidados paliativos para facilitar una muerte digna, porque es una situación muy delicada y retratarla con humor es complicado», afirma Héctor Castañeira, que no descarta abordarlo desde un punto de vista más humano.

Con títulos tan literarios como 'La vida es suero', que reconoce que escogió «mirando los libros que tenía por mi casa»; 'El tiempo entre suturas', que le inspiró precisamente una noticia televisiva que vio , sobre el libro de María Dueñas, mientras retiraba una sutura a un paciente; y 'Las uvis de la ira', Castañeira, al que «mis compañeras por los pasillos me llaman Satu», reconoce que su éxito ha sido totalmente inesperado. «Cuando me autopubliqué el primero pensé: 'Malo será que no venda una decena de ejemplares entre familia y compañeros'». Sin embargo ahora no solo profesionales del sector sanitario le siguen, «y me cuentan anécdotas cada día», sino que no es raro encontrar gente que, al nombrarla, se declare «muy fan».

La peculiar aventura de Satu y sus compañeras, que en esta ocasión transcurre durante la suplencia de una baja por vacaciones de verano, «nace, como todas, en el hospital. Voy siempre con una libretita en el bolsillo, apuntando todo lo que me pasa o cuentan las compañeras, y, durante el turno de noche, de 3 a 6 de las madrugadas tranquilas, lo voy poniendo todo en orden». Y confiesa, esta última entrega «me ha dejado la libreta a cero».

Y, aunque parece que el éxito le acompaña, descarta por completo dejar su profesión para dedicarse de lleno a la escritura, que actualmente compatibiliza sin problema. «No solo porque es mi vocación, sino porque lo que hago me gusta mucho», aunque reconoce entre risas, quizá nerviosas, que todavía no dispone de plaza fija en un hospital y que, aunque con los puntos acumulados ya suele enlazar una baja con otra, sigue de la ceca a la meca, de cardiología a urgencias y de pediatría a traumatología, hasta que aprobar una oposición con plaza lo remedie.

Tan buen resultado está obteniendo con las aventuras de Enfermera Saturada que hasta los pacientes 'insufribles', los médicos 'prepotentes' y las supervisoras 'malvadas' entonan su 'mea culpa' y disfrutan con estas historias.

-Y las enfermeras, ¿tenéis humor para tomaros a broma que el 80% os hayáis pinchado con material contaminado?

-La verdad es que es complicado, porque se te va el color. Pero, como yo siempre digo, las enfermeras estamos inmunizadas contra todo y, casi siempre, todo queda en un susto.

-Y, ¿qué tal pacientes sois?

-Bastante malos. Al final, te quejas más y somos los peores, pero, por lo menos, como sabemos cuál es el funcionamiento, por lo menos no llamamos al timbre cuando hay cambio de turno (bromea).

Así que, si se consideran «muy fan» o quieren 'pegarse unas risas' y llevarse firmado algún ejemplar, no falten a la cita.

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