El 'león de Cehegín' vuelve a rugir

Pepín Liria, junto al toro, durante una de sus faenas, ayer, en la plaza de Illescas (Toledo)./Luis Sánchez Olmedo
Pepín Liria, junto al toro, durante una de sus faenas, ayer, en la plaza de Illescas (Toledo). / Luis Sánchez Olmedo

Pepín Liria firma una gran faena y sale a hombros junto a El Juli en su reaparición en la plaza toledana de Illescas

FRANCISCO OJADOSILLESCAS

Con mucho famoseo en los tendidos y buen ambiente, más de tres cuartos del aforo se cubrió en tarde fría, hizo su reaparición en los ruedos Pepín Liria, en un año en el que tiene previsto actuar en un limitado número de festejos para celebrar sus bodas de plata como matador de toros. Tras el paseíllo, recogió en forma de ovación el cariño del público, que obligó al murciano a salir del burladero y saludar, honor que quiso compartir con los compañeros. De Montalvo fue el toro de la reaparición, 'Mosquetero' de nombre. Una larga cambiada de rodillas para recibir al astado de su vuelta a los ruedos fue la carta de presentación de Liria, fiel a sus principios, para proseguir de pie, a pies juntos, y arrebatarse en las chicuelinas y el recorte que puso broche al saludo.

Tuvo cuajo el de Montalvo, sin andar sobrado de fuerzas. Se le cuidó en varas, pese a llegar dos veces a la jurisdicción del varilarguero. Fue toro noble, pronto a los cites, pero fue de más a menos. En el mismo centro del anillo brindó Liria a los cielos, en homenaje y recuerdo a los dos compañeros que perdieron su vida en los ruedos en los últimos años, Víctor Barrio e Iván Fandiño.

El Festejo

Lugar
Illescas (Toledo)
)Ganadería
Tres toros de José Vázquez y tres de Montalvo -1º y 5º y 6º-, correctos y desiguales de presentación, destacando el cuarto, premiado con la vuelta al ruedo; nobles 1º y 5º, inválido el tercero y e insulso el sexto.
Pepín Liria
De sangre de toro y oro. Ovación con saludos y dos orejas con petición de rabo.
Julián López 'El Juli'
De tabaco y oro. Una oreja y una oreja.
José Mari Manzanares
De marino y oro, silencio y ovación de despedida.

Allí mismo, en el punto concéntrico del ruedo, se pasó por la espalda a su oponente con el pase cambiado, y enganchó la embestida con ligazón por el pitón derecho, por donde humilló la res, con un concepto plástico, sufriendo en la segunda tanda un susto al componer el pase de pecho, al alcanzar el pitón la taleguilla, por fortuna sin consecuencias. A partir de ahí fue faena de torero maduro, de serenidad y cierto reposo, dibujando incluso naturales con cadencia. Al final del trasteo se fue complicando el burel, sobre todo por el lado izquierdo. El de Cehegín armó el estoque con el toro gazapón y escarbando, pinchando tras una laboriosa preparación. Al segundo intento enterró todo el acero, entrando con rectitud. Hubo petición, pero no fue mayoritaria. Saludó el murciano una fuerte ovación desde el tercio.

El segundo del lote de Liria llevó el hierro de José Vázquez. Respondía por 'Sureño'. Fue toro 'regordío', al que Liria toreó muy despacio a la verónica para rematar después por chicuelinas el saludo de capa en el centro del ruedo. Un vistoso quite, toreando con el envés por cordobinas, que cerró con una lujosa media, fue el preámbulo del brindis a su novia. Buen regalo. Tuvo clase y bravura 'Sureño' y lo aprovechó Pepín para torear erguido, con relajo, y ligar sin solución de continuidad. La segunda tanda tuvo aún más empaque y mejor broche con el de pecho mirando al tendido. Dio distancia Liria y más rotunda fue la tercera serie, largos los derechazos, y plena de ligazón con un pase del desprecio fenomenal. Faena grande, impropia de un diestro que lleva diez años retirado y que puso la plaza en pie. El final, con el Liria arrebatado y los pases de rodillas, dio lugar a que se pidiera el indulto. El estoconazo final dio paso a una muerte de toro bravo, en el mismo centro de la plaza. El público pidió con fuerza los máximos trofeos, pero el presidente sacó por tercer pañuelo el azul para premiar al astado con la vuelta en el arrastre. La vuelta al ruedo que dio el de Cehegín fue de clamor.

El segundo toro de la tarde fue devuelto a los corrales por su falta de fuerzas. Corrió turno El Juli, que recibió con soltura a un toro de José Vázquez que puso poco ímpetu en la capa, pero que se calentó hasta derribar al piquero en el puyazo, tras el que vino un quite por chicuelinas eléctrico. Brindó al respetable, e inició doblándose por abajo con el toro una faena poderosa, de buena técnica, perdiendo los pasos justos para embarcar la embestida por abajo. Respondió el burel a las exigencias del madrileño, sobre todo por el pitón derecho. Un abaniqueo por la cara precedió a un pinchazo hondo que permitió a Julián tomar el descabello, que manejó con maestría. Paseó el primer trofeo del festejo.

En quinto lugar se corrió un toro de Montalvo. Desapercibido de capa, con la pañosa fue construyendo Julián la faena a fuego lento. Labor de gran profesional, en la que acabó por sacar el buen fondo de un animal que tuvo nobleza. Con muleta de seda, los comienzos de faena fueron de acariciar las embestidas para acabar con un completo repertorio incluyendo las luquesinas finales. Un metisaca antes de un fulminante volapié culminaron la inteligente faena del madrileño, que paseó su segunda oreja de la tarde, la que le abría la puerta grande para acompañar a Pepín.

Manzanares, de vacío

Salió suelto, manseando y echando el freno al llagar al capote de José Mari Manzanares el tercero de la tarde. Por si fuera poco, al primer pase de muleta del alicantino el animal dio con su anatomía por los suelos. A media altura, insulsa, escasa de contenido quedó la faena, abreviada al claudicar de nuevo el astado. Se iba de vacío Manzanares cuando saltó al ruedo el sexto toro, de Montalvo, toro insulso que tardeó en las embestidas. Lo intentó el alicantino, que pasó más tiempo del necesario delante del enemigo, intentando sacar algo lucido a base de insistir, sin que consiguiera la faena tomar vuelo. Lo mejor de su actuación fue el magnífico volapié con el que puso colofón a la tarde.

Pepín Liria, junto a El Juli, se marcharon de la plaza a hombros de los capitalistas, ante la admiración del público. El 'león de Cehegín' ha vuelto a rugir.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos