De bambino a lombo

Manuel Lombo, el sábado, en plena actuación./Vicente Vicéns / AGM
Manuel Lombo, el sábado, en plena actuación. / Vicente Vicéns / AGM

El cantaor sevillano pasa de la ortodoxia a la heterodoxia para homenajear al rey de la rumba

PATRICIO PEÑALVER

El sevillano Manuel Lombo nos ofreció una actuación en dos partes, desde la ortodoxia a la heterodoxia, con muchos matices interesantes. Acordándose de esa formación flamenca que recibió en la Fundación Cristina Heeren, bajo la tutela de Naranjito de Triana y José de la Tomasa, comenzó con una serie de alegrías, prosiguió con unas malagueñas, con el sabor de Chacón, con abandolaos, y unas soleares, con aromas de Tomás Pavón, que remató por bulerías. Le siguieron unas seguiriyas y unas cartageneras, que quiso dedicar a los amigos de la tierra que estaban presentes, ya antes había recordado que había hecho una letra de alegrías, de Chiquirrín, de Murcia. Manuel Lombo se sentía a gusto: «Quiero que no suene a topicazo, pero es un verdadero placer estar aquí, por figurar en los carteles de la Cumbre y porque emocionalmente voy a cantar temas de mi nuevo trabajo», comentó.

Y efectivamente, Lombo ofrecía un gran aperitivo de su espectáculo 'Lombo X Bambino', que después del preestreno en La Palma la próxima semana, ya se anuncia que tiene las entradas agotadas en el Teatro de La Maestranza de Sevilla, para marzo.

En este gran trabajo heterodoxo en el que le rinde homenaje al utrerano Miguel Vargas 'Bambino', el rey de la rumba, de la rumba maldita, con esas letras de amores imposibles y de pasión desenfrenada, Manuel Lombo tiene muy claro que no trata de imitar al gran rumbero por bulerías que fue Bambino. Lombo, que tiene una voz muy bonita, con muchos registros, le da su toque propio a las versiones. Comenzó con un tema muy popular: «Soy ese vicio de tu piel que ya no puedes desprender. Soy lo prohibido. Soy esa fiebre de tu ser que te domina sin querer. Soy lo prohibido», para continuar con 'Mi amigo', otro mítico tema: «Por qué tienes ojeras esta tarde. ¿Dónde estabas, amor de madrugada, cuando busqué tu palidez cobarde en la nieve sin sol de la almohada? Tienes la línea de los labios fría, fría por un beso de pecado, beso que yo no sé quién te daría, pero que estoy segura que te han dado». Y así fue mezclando esas canciones con otras menos conocidas como 'Luz de tus ojos', hasta llegar a un momento cumbre con el tema 'Compasión', con esa rumba acelerada, en la que Manuel Lombo se sentía poderoso y escenificaba y bailaba al compás. A estas alturas del recital, ya a Lombo podían echarle lo que quisieran, y a capela, recorriendo el escenario de un lado a otro interpretaba la canción 'Hablarme de las montañas', con su grupo musical y el toque preciso de la guitarra de Pedro Sierra. Hasta ahí llegó el gran aperitivo de su nuevo espectáculo, pero el respetable se quedó con hambre, querían más Bambino por Lombo, y de propina se dejó otro conocido tema: 'Bravo', y bajando al patio de butacas terminó con el popularísimo 'Corazón Loco': «No te puedo comprender, corazón loco, no te puedo comprender, y ellas tampoco». Y así el 'nazareno' Lombo, que es como se les llama a los nacidos en el pueblo de Dos Hermanas, se despidió de Murcia clausurando la Cumbre, con éxito, en su gran homenaje al utrerano Bambino.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos