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La fiesta arranca lenta en el centro

Comida de hermandad en la legión de Novo Carthago Espartaria./J. M. Ródríguez / AGM
Comida de hermandad en la legión de Novo Carthago Espartaria. / J. M. Ródríguez / AGM

La primera jornada de actividades en plazas reúne todavía a poco público, que lamenta la hora y la promoción escasa de los conciertos

EDUARDO RIBELLESCARTAGENA

«Han programado el concierto demasiado pronto y es una pena porque Varry Brava es un grupo que tiene muchos seguidores aquí», se lamentaba ayer Laura Álvarez, que acudió a la Plaza de San Francisco a ver la actuación de los murcianos en compañía de unas amigas. La Glorieta fue, con todo, el lugar más concurrido de los elegidos para organizar 'Las Colinas de Qart Hadast', un ciclo de tres días de actividades infantiles y conciertos, con servicio de bar y tapas, tanto en esta explanada como en la de El Corte Inglés, en la Plaza de España, y en la Alameda de San Antón.

Los hosteleros organizadores del evento en la Plaza de San Francisco fueron los primeros que subrayaron que la idea es buena pero necesita más promoción y también un cambio de horario. «Deberían haberlo puesto una hora o una hora y media más tarde, porque la gente todavía está en el trabajo a las cinco de la tarde», explicó uno de ellos, acodado en la barra, en la que se servían cervezas y se ofertaban también tapas de tortilla, michirones y otras especialidades tradicionales.

También los componentes de Varry Brava hicieron notar que no esperaban tan poco público, de la manera más diplomática posible. «Estamos los que tenemos que estar», se les oyó decir al principio de la actuación, para intentar animar a los incondicionales que se habían concentrado para verles. Tampoco había mucha presencia de festeros vestidos. «No solo es la hora, es que tampoco ha habido mucha promoción. Hay lugares claves donde deberían haberle dado más publicidad como la Universidad», explicaba Andrés Muñoz, de los Triunviros de Roma, que sí acudió uniformado.

Otra de las hosteleras subrayó, además, que el final del concierto, a las seis de la tarde, cortaba el programa de actos hasta las ocho de la tarde, hora del desembarco en el Puerto. «Si lo hubieran hecho más tarde, la gente habría ido desde aquí directamente al auditorio».

La Plaza de España acogió el otro concierto de la jornada, con Mr. Robinson, un grupo acústico que hizo versiones de clásicos del pop, de George Harrison a Crowded House. Apenas treinta personas les vieron tocar.

«Es lo que pasa cuando organizas algo así a esta hora, en un día laborable, y además lo promocionas poco», apuntó María de la Cruz. «Yo me enteré por casualidad, el miércoles, y he venido porque soy muy 'fan' del grupo. Imagínese la gente que no sabrá nada», añadió Laura Álvarez.

Días festivos para remontar

El programa, que incluye la instalación de 'food trucks' o camionetas en las que se sirve comida de varios países, continuará durante los próximos tres días, hasta el domingo, días en los que se espera una mayor afluencia. Hoy, en la Plaza de San Francisco tocará Alta Tensión, en la Plaza de España actuará Los Marañones, también a las cinco de la tarde, y Eddie Rever protagonizará un concierto en la puerta de El Corte Inglés, a las doce y media.

En el campamento, varias tropas y legiones celebraron comidas de hermandad. Por la noche, el recinto acogió una veintena de actos, entre cenas, concursos, conciertos y elecciones y menciones honoríficas, en la velada más concurrida.

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