Sin clausura para ganar el Jubileo

Un grupo de monjas de clausura en el interior de la basílica de la Vera Cruz, ayer./J. F. R.
Un grupo de monjas de clausura en el interior de la basílica de la Vera Cruz, ayer. / J. F. R.

Una dispensa especial del obispo, que las acogió en la basílica de la Vera Cruz, permite a las monjas de la Diócesis salir de los monasterios y conventos

JUAN F. ROBLES

Religiosas de clausura de los 18 monasterios que hay en la Diócesis de Cartagena han peregrinado a la Vera Cruz de Caravaca para recibir las indulgencias del Jubileo. Es la primera vez que tiene lugar un acontecimiento que fue calificado de histórico por parte de la hermana mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, Elisa Giménez-Girón.

Las religiosas pudieron salir ayer de la clausura y de sus monasterios y conventos gracias a una dispensa especial del obispo, monseñor José Manuel Lorca, quien también se desplazó hasta la basílica caravaqueña para presidir la eucaristía.

La ceremonia fue muy sentida. En el ofertorio, cada congregación realizó una ofrenda especial a la Vera Cruz en la que cada una de las participantes destacaba el carisma de su fundador o fundadora. Entre las religiosas participantes estaban las clarisas de Caravaca, que por primera vez visitaban el santuario. La madre Josefina, que durante muchos años ha sido la superiora del convento de Santa Clara en Caravaca, se mostraba radiante y feliz por haber estado presente en la celebración jubilar. «Emocionante» según comentaron algunas de las religiosas, fue el momento de la adoración de la Sagrada Reliquia.

Tras la participación en la misa, compartieron una comida de hermanad en la que se puso de relieve la unidad en la diversidad de carismas. Por la tarde, antes de regresar a sus conventos y monasterios, las religiosas rezaron juntas en el monasterio de Santa Clara, dando gracias a Dios por la jornada compartida y los dones recibidos.

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