El patio en el seno del CLR anda todavía más agrietado tras desvelar ayer este periódico que el exedil no electo de la formación que dirige Pedro Mancebo, Pablo Vidal, buscó puentes para verse con el fiscal Anticorrupción de Alicante, Felipe Briones, y explicarle las últimas decisiones del Consistorio sobre la basura. Una conversación producida con la mediación del alcalde ecologista, que los puso en contacto.
Mancebo no tuvo ayer pelos en la lengua y arremetió de forma abrupta contra el exresponsable de Infraestructuras y por elevación contra su cuñada y también exedil de Personal y Contratación, Asunción Mayoral.
El teniente de alcalde los metió ayer en el mismo saco y dijo que si el primero fue a hablar con Briones es para preparar argumentos que justifiquen «su aterrizaje en el PP y de paso echar mierda sobre los que hemos luchado desde siempre contra la corrupción que ha rodeado la concesión de la basura en la ciudad». Mancebo dijo que ve detrás de toda la información destapada «la justificación que necesitan para respaldar una moción de censura de Mónica Lorente y sus amigos». Mancebo y también su compañero de filas Juan Ignacio López-Bas argumentan que por estos motivos «y más que se sabrán se les ha abierto expediente de expulsión» y dijo que su partido «siempre ha defendido la estricta legalidad y todo lo que dicen es de no tener vergüenza». El centrista califica a ambos de «tránsfugas» y de buscar justificaciones «con sus nuevos amigos del PP para que no la echemos y poder rubricar esa censura en noviembre», un mes que «casualmente va ligado a lo que Mayoral quería, que la gestión municipal del servicio se acabara en ese mes, justo cuando se acaba el plazo para que ella pudiera firmar la moción y asaltar el poder».
Asimismo los únicos dos concejales que sujetan el precario gobierno de la ciudad indican, por boca de Mancebo, que «fui yo quien propuso asumir el tiempo que hiciera falta la gestión directa, por tiempo indefinido y hasta que los técnicos y los políticos digan, y no a seis meses vista y que salte todo por los aires en noviembre». Recuerdan ambos liberales que fue a Mayoral a quien el alcalde quitó las competencias «y no a nosotros» y resalta la paradoja de que ellos siguen apoyando al alcalde ecologista, junto al PSOE «y la que ahora defiende la estricta legalidad fue despojada por el regidor de sus competencias».
Mancebo se mostró harto de la polémica y se pregunta que si también, como dicen los empleados de la basura, tiene él la culpa de que a estos le hayan quitado la paga extra de Navidad «porque que yo sepa si el servicio está municipalizado, y lo vieron bien en su momento, es una orden del Gobierno de Rajoy aplicable a todos los empleados públicos y funcionarios, pero el malo soy yo y ambos no», en referencia a los ediles disidentes de CLR, «que aparecen ahora a todas horas con los ediles del PP de Lorente y sus amigos».
Salta el jerarca de CLR de la moción de censura a la definición de tránsfuga, que articula en torno a Mayoral «y prueba de ello es el reglamento sobre organización del pleno y las propuestas para regular la expulsión de ediles que les ha pasado a sus amigos del PP, a ver si se las da tiempo a frenar lo que viene» y le aplica una definición que retrotrae a otra etapa convulsa de la historia política oriolana: «Es la nueva García Ortuño o el nuevo Isidro Hernández, interesados amigos de Mónica Lorente en su afán de destruir a Medina», además de calificarla de «la nueva asesora del PP».
Sobre las cuestiones internas de la formación que fundó Joaquín Ezcurra asegura Mancebo que «lo que ha querido Mayoral es aprovecharse del partido para favorecer sus intereses personales y ahora con sus estrategias de tránsfuga pretende arrojar sombras sobre la gestión de las demás, lo que demuestra cuál ha sido su objetivo».