Un vecino de Santa Pola, E.M.H., ha denunciado ante la Guardia Civil de la localidad y el juzgado de guardia de Elche haber sido objeto de amenazas por parte de «seis personas», supuestamente policías municipales o «enviados por ellos», a raíz de su detención el pasado día 21 de agosto.
Durante la madrugada de ese día, la Policía Local de Santa Pola recibió una llamada avisando de que un hombre se paseaba desnudo y masturbándose junto a la avenida Vicente Blasco Ibáñez. Personados en el lugar, los agentes localizaron y detuvieron en la playa a E.M.H., que según el parte policial, se encontraba desnudo y agredió a uno de los policías.
El detenido niega ser el exhibicionista. «Me golpearon entre varios policías y me colocaron unas esposas oxidadas que me apretaban las muñecas», explicó ayer. Sin embargo, al ser atendido en el centro de salud poco después dijo no sentir dolencia alguna, «salvo el dolor lógico de los grillos», según el parte médico. Tras ser conducido al cuartel de la Guardia Civil y pasar al juzgado de guardia de Elche, quedó en libertad provisional a la espera de juicio.
Desde entonces, y según consta en la denuncia que presentó el pasado día 4 ante la Guardia Civil, afirma que «ha recibido amenazas por parte de seis personas que no conoce de nada, y de las que no puede aportar ningún dato», aunque cree que estas personas «pudieran ser agentes o enviados por ellos». Afirma que tiene miedo de que le ocurra algo y cree que estos hechos pueden buscar «que no declare en el juicio» sobre su detención.
Previamente, el día 23, había presentado otra denuncia ante el juzgado de guardia de Elche por «intento de asesinato», a raíz de las amenazas que asegura haber recibido de las mismas personas. El afectado explicó ayer que se ha reunido con el alcalde, Miguel Zaragoza, para exponerle estos hechos.
El Ayuntamiento de Santa Pola, a través de un portavoz, se remitió ayer a la información oficial facilitada en su día sobre la detención, en la que no consta ninguna actuación violenta por parte policial, limitándose los agentes a repeler la agresión del detenido. El portavoz dijo desconocer la existencia de amenazas y añadió que el asunto «sigue su curso judicial».
E.M.H. tiene 46 años, está casado y es padre de cinco hijos.